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El futuro de la teleasistencia


La teleasistencia se sirve de las novedades tecnológicas para conseguir que las personas mayores y las personas dependientes permanezcan durante más tiempo en su entorno, en sus domicilios, contribuyendo así a facilitar que puedan llevar una vida lo más independiente posible y generando tranquilidad entre sus cuidadores y familiares, ya que se trata de un servicio integral que se presta durante las 24 horas del día los 365 días del año. Un servicio que ha evolucionado, y sigue haciéndolo, al ritmo que marcan las innovaciones que permite la tecnología y las demandas de unos usuarios con necesidades cada vez más personalizadas



El servicio de teleasistencia juega un papel decisivo en la mejora de la calidad de vida de aquellas personas que viven solas o que necesitan algún tipo de ayuda y que en el futuro diversificará sus cuidados dirigiéndose a prestar atenciones centradas no sólo en la persona que lo utiliza, sino también en sus familiares, cuidadores y en los diferentes profesionales implicados en esa atención. 

España cuenta con un servicio de teleasistencia de calidad, según todos los profesionales del sector consultados por este periódico. Gozan de una salud “formidable”, como afirma el Sales Manager del Grupo Neat, José Manuel Carballo, quien explica que en los últimos años se ha comprobado que “las Administraciones han puesto el foco en la persona, en resolver sus necesidades atendiendo al segmento de población al que pertenecen y a valoraciones de carácter social”. Por lo que asegura que la apuesta de los servicios sociales españoles ha sido claramente por la calidad. 

Se trata de un servicio cada vez mejor valorado tanto por los usuarios del mismo como por sus familiares, según la directora general de Servicios Sociosanitarios del Grupo Eulen, Natalia Roldán, quien asegura que el hecho de que sea un servicio de atención poco invasivo y poco disruptivo en la cotidianidad de las personas y que facilite la movilización inmediata de los servicios de urgencia si fuese necesario, “incrementa la percepción positiva del mismo”. Para Roldán dos de las peculiaridades más importantes del mismo en España son “su ambivalencia y su versatilidad, ya que los servicios cubren un amplio abanico de posibilidades, moviéndonos desde el concepto más preventivo hasta el más asistencial. Además, se desarrollan actuaciones de manera proactiva”. 

En este sentido, el director de Servicios de Proximidad de Ilunion Sociosanitario, Domingo Manuel García, reconoce que los servicios de teleasistencia que se prestan en nuestro país se están adaptando a un “modelo de atención integral y centrado en la persona” y que, en coherencia con ese modelo, tanto la organización como el contenido prestacional del servicio “asegura una coordinación más efectiva y sinérgica cada vez mayor con el resto de recursos implicados en la atención y cuidados de la persona mayor, siendo capaz de brindar una atención más personalizada adaptada a las preferencias y necesidades individuales”. 


Es un servicio que podría estar presente en todos los domicilios de las personas que viven solas, independientemente de su edad, potenciando así su acción más preventiva


Mientras, el consejero delegado de Tunstall para el Sur de Europa, Abel Delgado, asegura que no existe un modelo homogéneo del servicio en nuestro país: “Existen servicios de teleasistencia muy distintos en función del concepto de servicio, de la apuesta de la Administración titular del mismo y, sobre todo, de la experiencia, el conocimiento y la capacidad de innovación de la empresa que lo gestiona”. Así, en algunos territorios el servicio “sigue siendo muy básico y asociado a la emergencia”, mientras que en otros el enfoque es más proactivo, “proporcionando una respuesta más amplia, incorporando tecnología innovadora y complementando el servicio con otras prestaciones”. Delgado apunta que también existen diferencias en cuanto a la participación del entorno del usuario y en lo que tiene que ver con la coordinación con otros servicios. “Y, finalmente, en muy pocos servicios de teleasistencia encontramos una adaptación a las necesidades de las personas. La respuesta es la misma para todas las personas usuaria estén o no en situación de dependencia”, apostilla. 

En la misma línea se sitúa la directora del Servicio de Tad de Asispa, Sonia Zapico, reconociendo que, en nuestro país, estos servicios están condicionados “en buena medida, por los requerimientos de las diferentes Administraciones y éstas tienen diferentes enfoques, por lo que existe diversidad en cuanto a prestaciones y calidad en la atención”. Aunque, en general, afirma, puede afirmarse que son servicios de calidad, “bien valorados y con un abanico de prestaciones cada vez más amplio”. 

Ese reconocimiento por parte de usuario y familiares también es apreciado por el director general de Atenzia, Florencio Martín, quien asegura que este servicio preventivo sigue demostrando su eficacia atendiendo y acompañando día a día a quien lo necesita. Es, además, “un servicio reactivo, en respuesta inmediata ante situaciones de emergencia o de inseguridad, soledad y aislamiento”. Como avalan las encuestas que realiza Atenzia sobre la valoración que del servicio hacen los usuarios, la teleasistencia aporta “seguridad, tranquilidad y confianza, apreciando además la profesionalidad y la atención que se presta”. Martín añade que la Administración y los servicios sociales también valoran el servicio ya que “tiene una relación coste-efectividad que favorece la optimización de los recursos públicos”. 
 

Novedades en cuanto a servicios 
A medida que la tecnología ha ido ofreciendo más posibilidades de actuación, el servicio de teleasistencia ha ido adaptando esas novedades a las necesidades que demandaban los usuarios. Una evolución que seguirá sus pasos en el futuro incorporando nuevos servicios que consigan mejorar la calidad de vida de los usuarios. Para la directora del Servicio de Tad de Asispa, ese futuro pasa por la necesidad de incorporar “servicios adaptados y adaptables a la diversidad sensorial y funcional de cada persona y facilitadores de su relación con el entorno”, convirtiendo el servicio en un elemento de integración. 

Carballo reconoce que la tecnología ha permitido soluciones más modernas para perfiles más hábiles y que esa tecnología ayudará a un mayor despliegue de los servicios, permitiendo la llegada de nuevas soluciones, “nuevas propuestas como la movilidad, el posicionamiento y los informes. O dicho de otra manera, propuestas como la teleasistencia móvil con mayor presencia que en la actualidad, el posicionamiento de los usuarios y la generación de portales de datos que hagan protagonistas a los profesionales y familiares, dotando al servicio de portales de acceso por Internet que arrojen datos sobre el servicio”. 

En el futuro, la teleasistencia debería ser el elemento integrador de todos los servicios que pudieran prestarse en el domicilio, “coordinando la tecnología y la parte de los profesionales que intervienen desde la ayuda a domicilio, hasta la telerehabilitación, pasando por el apoyo psicológico de usuario y familias… Es la herramienta perfecta para aglutinar toda la información del usuario, pudiendo convertirse en el servicio desde el que ofrecer una atención centrada en la persona y una óptima gestión del caso”, según Auxiliadora Galán. 

Los nuevos servicios que contempla la teleasistencia han conseguido retos muy importantes. Es el caso de la telemonitorización de la salud o de los programas de estimulación cognitiva que ha promovido, por ejemplo, Tunstall junto al Gobierno Vasco, “incorporando el ejercicio mental en la rutina de los usuarios”, como explica Delgado. O el programa de envejecimiento activo asociado al servicio de teleasistencia “que emprendimos en Castilla-La Mancha y el programa de apoyo a la persona cuidadora puesto en marcha junto al Instituto Murciano de Asuntos Sociales”, explica. 

Los avances tecnológicos, “como el Internet de las cosas y el big data”, hacen posible el desarrollo de soluciones inteligentes que mejoran la personalización de la atención, añade García, argumentando que la telasistencia del futuro podría mejorar la calidad de la atención incorporando la “monitorización no invasiva, respetuosa con la intimidad y muy eficaz preventivamente”. Sistema que se basaría, por un lado, en los sensores domóticos inteligentes y, por otro lado, en “los wearables que hacen posible conocer en tiempo real el estado biomédico de una persona. Esta evolución llevará a desenclavar la teleasistencia del entorno domiciliario”. Reconoce, además, que para aprovechar el potencial que ofrecen las nuevas tecnologías “se requiere un importante esfuerzo organizativo” para conseguir la coordinación más efectiva y sinérgica de los recursos implicados en la atención. “Además se requiere una disminución del coste de las plataformas de interface de gestión especializadas y una continua evolución de los desarrollos funcionales y de accesibilidad para los profesionales con discapacidad”, apostilla. 


El camino del futuro está marcado, según Florencio Martín, por el reto que supone la coordinación sociosanitaria, el descubrimiento de nuevas necesidades sociales que reclaman una atención especializada y por la introducción de nuevas tecnologías. “De ahí se desprenden servicios como podrían ser la telemonitorización o la incorporación de nuevas herramientas digitales”. Además, añade, la 

atención personalizada supone un importante cambio de enfoque “en la valoración y el seguimiento de la vida de los usuarios y sus circunstancias, que necesita una evolución tecnológica para poder llevarla a cabo”.  

Para Roldán no se trata tanto de incorporar nuevos servicios, “que todavía es factible” ni más tecnología, sino más bien “de realizar una integración de recursos, en este caso de carácter domiciliario y comunitario que ponga en el centro de atención la necesidad de la persona y los recursos”. La mejora en la calidad que perciben los usuarios pasa, según Roldán, por la información compartida entre profesionales de los sistemas de atención y la formación que permita “visibilizar la existencia de toda la red de servicios públicos y privados, sociales y sanitarios”. 

 

Retos de cara al futuro inmediato
De cara al futuro más inmediato uno de los retos más importantes que tendrá que afrontar el servicio de teleasistencia es su papel en la coordinación sociosanitaria. El director general de Atenzia asegura que, en cuanto a la atención social y de gestión de emergencias sociosanitarias, el servicio “sí que está muy coordinado con los servicios sociales, con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con los centros de Atención Primaria y hospitales, etc. La teleasistencia es un buen radar para los servicios sociales y sanitarios ya que gracias a nuestra relación con los usuarios podemos detectar precozmente situaciones de riesgo”, reconociendo que la teleasistencia puede actuar como intermediario de esos servicios. 

Por su parte, Roldán cree que la cuestión más importante es la integración de servicios que permitan una mejora en la atención, además de una sostenibilidad basada en las sinergias con otros recursos. “Todos los agentes partícipes de su desarrollo debemos ser consecuentes y mantener una línea de actuación coherente que tenga presente qué propuestas metodológicas existen, qué demanda el usuario y qué se espera de la atención prestada. De acuerdo a ello, deberá definirse el coste del servicio y lograr una financiación continuada”, aclara. Del mismo modo, y centrándonos en la coordinación sociosanitaria, la subdirectora general de Servicios Sociosanitarios del Grupo Eulen reconoce que la misma esencia de este recurso permite que “sobre él pivoten actuaciones de todo tipo, social y sanitario, y proporciona una comunicación bidireccional y continuada entre persona atendida y profesional”. 

García también reconoce que la teleasistencia tiene grandes posibilidades de desarrollo futuro y que cuando la coordinación sociosanitaria sea una realidad “verá reforzada su función preventiva, se integrará cada vez más con el resto de dispositivos de la red sociosanitaria, será un servicio esencial para garantizar el seguimiento domiciliario de pacientes crónicos y jugará un papel importante en la personalización de la atención”. 

 

La teleasistencia tiene grandes posibilidades de desarrollo futuro



Ahondar en la individualización de la atención personal, mejorar la accesibilidad en todos los aspectos del servicio y la conversión total del sistema analógico al digital, son las metas prioritarias para Zapico. Resaltando que, por definición, “el servicio de teleasistencia es un servicio sociosanitario, por lo que complementa y es complementado por servicios sanitarios”. Una dualidad que le permite ser el enlace adecuado entre ambas áreas, ya que su presencia en los domicilios “le permite identificar necesidades de forma temprana y servir de nexo para facilitar la continuidad en la atención”. 

Delgado también reconoce que la teleasistencia tiene un largo recorrido y experiencia en la coordinación de recursos y en la colaboración con los sistemas social y sanitario, “de un modo sostenible económicamente, por lo que entendemos que desempeñará un papel importante como facilitador en la coordinación sociosanitaria”. El consejero delegado de Tunstall asegura que, como canal de comunicación permanente, sencillo y de confianza para el usuario y su familia, “la teleasistencia asociada a la telemonitorización de la salud permite lo que se ha dado en llamar hogar conectado, donde la tecnología actúa como instrumento que favorece la permanencia e integración de las personas en su entorno y convierte el hogar en centro de cuidados”. 

Para Galán, el gran reto es el de superar la limitación presupuestaria actual “que hace que las licitaciones mantengan o incluso incrementen la exigencia con respecto al servicio, mientras que los precios descienden de forma significativa”. Reconoce, además, que el servicio es un vehículo perfecto de enlace entre la situación sanitaria del usuario y sus recursos de salud, ya que “dispone de información actualizada y útil de su situación de salud. Asimismo las experiencias de monitorización de constantes que se están llevando a cabo hacen que determinadas patologías crónicas puedan tener un seguimiento domiciliario, aumentando el control del usuario sobre su enfermedad”, favoreciendo su adherencia a los tratamiento y, por lo tanto, reduciendo la frecuentación de los servicios de salud. 

En cambio, para el sales manager de Grupo Neat el reto más acuciante es modernizarse tecnológica y conceptualmente, “dando un importante salto cualitativo hacia las herramientas de predicción, adelantando el comportamiento de colectivos, gestionando los gastos, superando imprevistos, aplicando inteligencia a sus históricos y analizando el futuro inmediato”. Es decir, convertirse en un servicio preventivo frente a lo que “ha sido y es”.  ...


Asispa  
La empresa cuenta con novedades importantes en desarrollo de equipos y plataformas digitales que mejoran la seguridad del sistema y aumentan su versatilidad, incorporando nuevas prestaciones.  

Asispa ha sido pionera en la utilización de las instalaciones de equipos digitales Novo (tecnología Neat). Estos equipos mejoran la conectividad y las funcionalidades de monitorización, aportando así mayor seguridad a los usuarios del servicio. 




Jueves, 21 de Septiembre 2017

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