Dependencia y discapacidad - proveedores, residencias, sector sociosanitario,
Balance Sociosa Balance Sociosa

Síguenos en:
Facebook
Twitter
YouTube




Sedación paliativa y ética en la alimentación al final de la vida


La necesidad de disminuir la conciencia de un enfermo en las horas anteriores a su muerte ha sido y es objeto de controversia, en sus aspectos clínicos, éticos, legales y religiosos. Además, quienes no conocen las indicaciones y la técnica de la sedación o carece de experiencia médica paliativa, pueden confundirla con una forma encubierta de eutanasia. En este sentido, la formación de los médicos y el desarrollo de los cuidados paliativos es la mejor forma de evitar que ningún enfermos sufra innecesariamente al final de la vida, así como de afrontar correctamente los casos de petición de eutanasia. Por este motivo, el Grupo de Trabajo sobre “Atención médica al final de la vida” de la Organización Médica Colegial (OMC) y la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) ha elaborado una declaración que aborda el derecho a la sedación paliativa, que ha sido refrendado por la Asamblea General de la OMC. Asimismo, este Grupo de Trabajo ha abordado otro tema importante al final de la vida: ética en la alimentación e hidratación.



Muchos pacientes mueren con dolor, ansiedad y sin el apoyo emocional necesario. Desde este punto de vista, la sedación paliativa supone un avance muy importante en la atención a los pacientes al final de la vida, siempre que se realice de manera adecuada y bajo las instrucciones necesarias. Para conseguir este objetivo, el Grupo de Trabajo sobre Atención al final de la vida de la OMC y la SECPAL ha elaborado una declaración sobre “El derecho a la sedación paliativa”. 
 

La sedación es una disminución deliberada de la consciencia del enfermo, una vez obtenido el oportuno consentimiento, mediante la administración de los fármacos indicados y a las dosis proporcionadas, con el objetivo de evitar un sufrimiento insostenible causado por uno o más síntomas refractarios, que son aquellos que no pueden ser adecuadamente controlados con los tratamientos disponibles, aplicados por los médicos expertos, en un plazo de tiempo razonable.
 

Aproximadamente, el 20 % de los enfermos al final de la vida presenta uno o varios síntomas refractarios a los tratamientos disponibles y la única forma de poder ayudarlos es disminuyendo la consciencia. En estos casos, el alivio del sufrimiento del enfermo requiere la sedación paliativa. Se trata de una sedación en la agonía cuando el enfermo se encuentra en sus últimos días u horas de vida. 
 

 

Derecho y deber 
Cuando la sedación está indicada y existe consentimiento, el médico tiene la obligación de aplicarla. Cuando existe una adecuada indicación para la sedación, la objeción de conciencia no tiene cabida, como tampoco sería posible objetar ante cualquier otro tratamiento correctamente indicado. 
 

Algunas comunidades autónomas han promulgado leyes de derechos y garantías de las personas al final de la vida, que recogen el derecho explícito a la sedación paliativa y establecen el desarrollo de programas estratégicos de cuidados paliativos que deben contemplar la capacitación de los profesionales para la práctica de la sedación paliativa, lo que resulta imprescindible para garantizar el derecho de los pacientes. 
 

En la declaración se recuerda que la sedación es un recurso terapéutico prescrito por el médico con unos criterios de indicación muy concretos. En estas condiciones, asegura que “la sedación es un derecho del enfermo que, sin embargo, no debe instaurarse para aliviar la pena de los familiares o la carga laboral y la angustia de las personas que lo atienden”.
 

Concluye que “cuando el médico seda al paciente que se encuentra sufriendo en fase terminal y lo hace con criterios clínicos y éticos, una vez obtenido su consentimiento, no está provocando su muerte; está evitando que sufra mientras llega su muerte, lo cual constituye una buena práctica médica” y añade que “tan grave es abusar de la sedación como no aplicarla cuando es necesaria para un paciente”. 
 

 

Alimentación e hidratación
La otra declaración del Grupo de Trabajo sobre “Atención al final de la vida” de la OMC, relativa a ética de la alimentación y la hidratación al final de la vida, parte de la realidad de que la nutrición al final de la vida es una cuestión con múltiples fuentes de confusión, contradicción, mitos y emociones.
 

El objetivo de este documento, por tanto, es el de tratar de aclarar algunas de las cuestiones éticas derivadas de los problemas de alimentación y del soporte nutricional para los pacientes que se encuentran en el periodo final de su vida.
 

De acuerdo con la declaración, las recomendaciones en cada situación concreta deben variar en función del objetivo a alcanzar. No se trata, según se puntualiza, de quitar importancia a las medidas nutricionales, sino de adecuar los tratamientos a las diversas fases de la enfermedad, siendo muy importante tener en cuenta que, en estos casos, se trata de pacientes con enfermedades avanzadas incurables que se encuentran en el periodo final de su vida...


Redacción Balance




Jueves, 26 de Enero 2017

Nota



Nuevo comentario:
Facebook Twitter

Balance de la Dependencia no se hace responsable de las opiniones y comentarios
de sus lectores.

Lea las condiciones generales de uso completas AQUÍ.


En la misma sección...
< >

Jueves, 7 de Septiembre 2017 - 12:07 VII Balance del mes en Oviedo