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Coaching: un proceso que libera habilidades, mejora las competencias


Procede del verbo inglés to coach, que significa entrenar; es decir, coaching es una metodología que consiste en dirigir, instruir y entrenar a una persona o a un grupo, con el objetivo de ayudar a desarrollar habilidades específicas y conseguir determinadas metas profesionales y/o personales. Para las empresas, someterse a un proceso de coaching supone compensar el desequilibrio existente entre el actual desempeño laboral de un trabajador y su verdadero potencial. El coaching es, por tanto, un modo de potenciar y desarrollar las capacidades de una persona o de un grupo de personas para lograr que sus relaciones sean fructíferas, sus acciones más eficaces y que todo ello se traduzca en la consecución de metas y objetivos concretos y extraordinarios. Finalmente, la empresa se vuelve más competitiva con unos trabajadores más satisfechos y cualificados.



Coaching: un proceso que libera habilidades, mejora las competencias
El coaching parte de la premisa de que el coachee (la persona que recibe el coaching) es quien tiene la información y capacidad para resolver las situaciones a las que se enfrenta. Por su parte, el coach (quien realiza el proceso de coaching), en lug­ar de enseñar, facilita las herramientas necesarias para que las personas aprendan por sí mismas.

De esta manera, tal y como defiende la Escuela Europea de Coaching (EEC), el objetivo del coach es ayudar a que las personas analicen cómo interpretan su propia realidad, invitar a la reflexión y ejercer de guía para que identifiquen carencias o límites autoimpuestos que les impiden alcanzar sus objetivos; pero, en ningún caso, aconseja ni ofrece soluciones.

“El coaching es una disciplina en la que se establece una relación de ayuda que presupone que el coachee tiene todas las respuestas en su interior. Es, en esencia, un proceso de aprendizaje que permite a los clientes maximizar sus capacidades y competencias para obtener la mejor versión de sí mismos”, asegura la directora académica y socia fundadora de la EEC, Silvia Guarnieri.

O como explica la consultora senior del Grupo Concepto, Cristina Barrasa, “las técnicas de coaching permiten liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desem­peño. Consiste en ayudarle a aprender en lugar de enseñarle, consiguiendo un aprendizaje más duradero y permanente en el tiempo”.

En el ámbito ejecutivo, Guarnieri concreta que el coach busca, además, “inspirar al cliente el deseo de desarrollar en profundidad aquellas habilidades que le permitan mejorar su liderazgo, la comunicación con sus equipos, la calidad de sus relaciones y, en definitiva, los resultados obtenidos”.
Para una organización empresarial, resulta fundamental equilibrar las expectativas individuales de los trabajadores con los objetivos y valores de la empresa, creando un ambiente basado en la afinidad y confianza. Y el coaching hace posible que se produzca un cambio real en la actitud de los trabajadores, acompañado de una mayor capacitación de sus competencias, habilidades profesionales y satisfacción personal; al mismo tiempo que la empresa mejora su productividad en un mercado cada vez más competitivo.

Guarnieri lo expresa de la siguiente manera: “El coaching ayuda a cambiar las ‘gafas’ con las que las personas miramos la realidad, con el fin de aprender a actuar de otra manera. El coach permite identificar los puntos ciegos que todos tenemos y que, en ocasiones, limitan nuestra capacidad de acción. Además, supone un estímulo para la creatividad e innovación y ayuda a identificar nuevas posibilidades”.

Como consecuencia, el coaching implica un cambio de cultura empresarial y una nueva manera de mirar lo mismo. “Existen tantos puntos de vista como personas haya afectadas en el conflicto. Así, el coaching está especialmente indicado para lograr objetivos extraordinarios. Esto es, objetivos que por sí solo el cliente alcanzaría difícilmente. De esta manera, el coaching promueve no sólo la reflexión, sino la acción”, afirma la directora de la EEC.

Coaching: un proceso que libera habilidades, mejora las competencias
Tipos de Coaching

El director de La Aventura de Vivir, Pablo Chertudi, hace una interesante división entre los principales tipos de coaching:

Coaching Empresarial. Desarrolla aquellas habilidades de los trabajadores que facilitan la obtención de resultados en el ámbito corporativo. Es decir, entrena la capacidad de liderazgo, comunicación, administración del tiempo y aquellas cuestiones personales que afectan a la productividad de la empresa.
“El binomio empresa-persona es indisoluble. Los trabajadores son la razón de ser de una compañía y el motor de su éxito. Mientras, la empresa debe ofrecer un marco para su desarrollo profesional”, explica Chertudi. Así, La Aventura de Vivir desarrolla, a través de talleres y cursos vivenciales, procesos individuales de coaching dirigidos a: directivos, profundizando en las competencias clave para un correcto liderazgo; mandos intermedios, mejorando la gestión de equipos y la fijación de objetivos, medición de resultados, cohesión de trabajadores, motivación, comunicación, etc.; y resto de trabajadores, ahondando en conceptos como autorrealización, automotivación, plan de carrera, sentido de pertenencia, etc.

Coaching de Equipos. “Desarrolla la percepción colectiva de equipo de trabajo, estableciendo la estrategia para que éste alcance sus objetivos, generando resultados orientados hacia el bien común y la corresponsabilidad compartida”, explica Chertudi.

En primer lugar, se alinean los intereses del equipo con los requerimientos de la empresa y, a continuación, el coach trabaja conjuntamente con el equipo, analizando aquellas competencias clave para el desarrollo de su función. De esta manera, se detectan aquellos hábitos que debilitan el correcto desempeño de la tarea. El siguiente paso es que el propio equipo diseñe un plan de trabajo, con el que todos los miembros se sienten involucrados. Finalmente, se mide el grado de cumplimiento del plan de acción corrigiendo posibles desviaciones, mediante cursos, talleres, procesos de coaching individuales, etc.

Off Road Coaching. Se trata de una innovadora manera de desarrollar habilidades grupales y crear equipo fuera del ámbito laboral. Este coaching sirve también para reforzar conceptos y valores empresariales.

Durante dos días, generalmente, se trabajan aspectos como: misión-visión, emociones, estados de ánimo, creencias, etc. Además, se define el contexto actual, cuál es la situación futura deseada y se diseña un plan de acción que indicará el camino para pasar de la situación actual a la deseada.
Este proceso puede ir acompañado del Out door coaching, es decir, vincular el coaching al contacto con la naturaleza, haciendo trekking o senderismo, actividades en la nieve, una ruta en mountain-bike o, simplemente, disfrutando del paisaje. “Las personas despliegan su potencial e imaginación cuando salen de su zona de confort y de su ambiente habitual de trabajo, lejos de salas de reuniones, luces artificiales, teléfonos y correos electrónicos”, asegura Chertudi.

Coaching Personal. Centra su atención en el desarrollo de habilidades que mejoren las áreas personales de quien se somete al proceso de coaching en distintos niveles: vida sentimental, relacional, estado físico y obtención de metas personales.

­­­Para la mayoría de la gente, una vida completa se basa en el logro o habilidad para alcanzar lo que se desea y la capacidad de entender, apreciar y disfrutar de la vida. Pero pueden aparecer tres factores que impidan conseguirlo: falta de claridad sobre lo que realmente se quiere y de por qué es importante; utilización incorrecta de los recursos para alcanzar la meta y conflictos entre pensamientos, creencias, emociones y comportamientos.
Chertudi insiste en que el coach acompaña a la persona en el camino hacia la consecución de sus metas y objetivos y le ayudará a sacar todo el potencial que lleva dentro para poder dar respuesta a todas sus incógnitas, “pero el coach nunca juzgará; simplemente pondrá un foco de luz en el camino que el coachee ha elegido”.

Coaching: un proceso que libera habilidades, mejora las competencias
Beneficios del coaching empresarial y/o de equipos

“Diferentes estudios internacionales demuestran que el coaching es cuatro veces más efectivo que la formación tradicional. Además, el retorno sobre la inversión de un proceso de coaching es de un 500%”, explica el director de la Aventura de Vivir, Pablo Chertudi. Algunos de los principales beneficios son:

• Motivación, automotivación y satisfacción personal del directivo o profesional.
• Desarrolla habilidades: movilización de recursos internos y liberación del talento.
• Mejora las relaciones profesionales, sociales y familiares.
• Se logra alinear la visión/misión y valores personales del trabajador con los de la organización.
• Estimula la creatividad de los equipos y de la empresa en su conjunto.
•Incrementa la comunicación y cooperación interdepartamental.
• Contribuye a una mayor flexibilidad y adaptabilidad al cambio.
• Genera mayor autonomía, responsabilidad y toma de decisiones de los trabajadores.

El gran y rápido crecimiento de esta disciplina ha tenido como consecuencia la aparición de coaches que ofrecen sus servicios como entrenadores cuando en realidad no cuentan con la formación apropiada. La inexistencia de una regulación académica oficial y certificaciones apropiadas, dificultan el control de la práctica y su calidad.

En este sentido, Silvia Guarnieri defiende que un coach debe tener, como mínimo, 130 horas de formación intensiva y, al menos, 100 horas de haber estado trabajado como coach con diferentes clientes. “En la Escuela Europea hablamos de la ‘carrera de coach’, pues creemos que la profesión de coaching es un proceso continuo de aprendizaje. Se empieza con el Programa de certificación en coaching ejecutivo (de dos ciclos y unos siete meses de duración) y se puede continuar con formación específica mediante los programas de Supervisión, Coaching de equipos o Coaching y política, entre otros”, asegura Guarnieri, máster coach, profesora y coautora del libro No es lo mismo.

Coaching salud
El Coaching salud es una metodología dirigida a profesionales de la salud, pacientes y sus familiares, cuyo fin último es el aprendizaje de experiencias que promuevan la salud. La misión del coach es lograr que las personas se conviertan en responsables de sus propios cuidados: medicación, alimentación, ejercicio, etc.

Con una dilatada experiencia como enfermera y directora médica, Jaci Molins es experta en este tipo de coaching. “Siempre he tenido la inquietud de mejorar en mi trabajo y poder ayudar a los pacientes de una manera más eficaz. Primero me formé como psicoterapeuta familiar para entender cómo funciona el sistema paciente-familia-médico y después descubrí el coaching, que es una herramienta más rápida para conseguir pequeños cambios en la consulta diaria”, reconoce Molins.

El coaching dirigido a pacientes tiene el objetivo de mejorar su salud: promover hábitos de vida saludables, prevenir enfermedades y corregir disfunciones en el tratamiento de una dolencia. “De esta manera, el coaching salud se centra en el cambio de actitud respecto a la enfermedad, centrándose en las posibilidades y no en los déficits. Se aplica para mejorar estilos de vida y para aumentar la adherencia a los tratamientos de los enfermos crónicos y evitar así complicaciones. El reto del coach es que los pacientes sean más autónomos y responsables de su propio cuidado”, explica Molins.

Mientras, el coaching dirigido a médicos, enfermeras, trabajadores sociales... “ayuda a los profesionales de la salud a reforzar el sentido de la tarea que están realizando, mejora la motivación, evita el estrés y el síndrome de burn-out. Asimismo, el coach logra perfeccionar las habilidades de comunicación de los trabajadores y fomenta su relación con los pacientes y familiares. De esta manera, aprenden cómo ayudar a los pacientes a mejorar su salud y calidad de vida. Además, les facilita alcanzar objetivos profesionales: mayor compromiso y eficiencia, promoción interna, autoestima, satisfacción, reconocimiento de la labor, etc.”, afirma esta experta.


Viernes, 3 de Febrero 2012

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