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El éxito de Adopta Un Abuelo se asienta sobre el compromiso de los voluntarios, así como en la implicación de las residencias y de los mayores


Alberto Cabanes, licenciado en ADE por la Universidad CEU San Pablo, trabajaba como auditor sénior en KPMG hasta que decidió abandonar la firma para centrarse plenamente en Adopta Un Abuelo, un programa intergeneracional de compañía para la tercera edad. Su objetivo es que los mayores se sientan escuchados y acompañados y, al mismo tiempo, que los voluntarios puedan obtener un aprendizaje continuo en experiencias y valores de sus abuelos. El programa nació en Ciudad Real a raíz de una experiencia personal de Alberto: en 2013 conoció a Bernardo, viudo de 86 años y sin descendencia que anhelaba tener un nieto. Entonces, Alberto decidió “adoptarlo” y extender esta iniciativa a muchos otros voluntarios. Comenzó con Verónica, de 26 años, que adoptó a Rosario, de 94 años. La experiencia fue tan buena que en 2014 se constituyó legamente Adopta Un Abuelo y, desde entonces, no ha parado de crecer gracias al compromiso de los voluntarios, la implicación de los profesionales y de los propios mayores de los centros sociosanitarios.



Por Sonia García

Alberto CABANES
Fundador y presidente de Adopta Un A buelo


 

¿Cuáles son los principales objetivos del programa?

El principal objetivo de Adopta Un Abuelo es que nuestros mayores se sientan escuchados, acompañados y queridos, a través de un acompañamiento recurrente, mientras que los jóvenes aprenden valores y experiencias durante las visitas. El programa no solo pretende paliar la falta de visitas de los mayores, sino también resaltar la figura de los abuelos y abuelas como maestros de vida.


 

El éxito de Adopta Un Abuelo se encuentra en la implicación de las residencias y los mayores. ¿Cómo han acogido los centros este programa intergeneracional?

La experiencia hasta la fecha está siendo muy bien acogida porque están viendo el impacto tan positivo que tiene para los mayores. La actividad tiene una clara repercusión en la salud y esperanza de vida de las personas mayores que participan en el programa. Realizamos, cada seis meses, un test para medir el impacto social del programa en los abuelos. El último concluye, entre otros datos, que el nivel emocional de los abuelos aumenta en un 16 % y, además, se aprecian mejoras en casi todas las conductas medidas, especialmente a la hora de “compartir su vida” así como a “demostrar compromiso” o “manifestar conductas de agradecimiento”. 
 

Por otro lado, gran parte del éxito del programa se encuentra en la implicación de los profesionales de los centros. Hasta el momento nos han ayudado en todo, han creído en el proyecto y, por eso, los resultados están siendo tan positivos. Para mí ya son parte de nuestro equipo. Solo tengo palabras de agradecimiento para todos ellos.
 

 

Pero también gran parte del éxito está en el compromiso de los voluntarios. ¿Cuál es su perfil? 

El éxito de Adopta Un Abuelo se asienta sobre el compromiso de los voluntarios que deciden participar en el programa, así como en la implicación de residencias y, por supuesto, de los mayores que forman parte de este proyecto. Los voluntarios son jóvenes de entre 16 y 30 años. El 75 % de ellos son universitarios y la gran mayoría, casi el 90 %, son chicas. El factor clave está en el proceso de selección de los voluntarios, ya que aceptamos menos del 10 % de las solicitudes que recibimos.


 

¿Cómo entran en contacto con Adopta Un Abuelo?

Normalmente, nos conocen por Facebook e Instagram, por lo que tenemos un primer contacto a través de las redes sociales, aunque otros muchos por prensa. También hemos firmado convenios con muchísimas universidades. Cuando recibimos la solicitud, el equipo de comunicación los deriva a la web y una vez registrados comenzamos el proceso de selección. 


 

De todas las candidaturas recibidas, sólo entre el 5 % y el 10 % terminan por acompañar a nuestros mayores


¿Y cómo es el proceso de selección de los voluntarios?

Esta es quizá la parte más sensible e importante de nuestra actividad. El proceso de selección de los voluntarios es muy minucioso. De todas las candidaturas, solo entre el 5 % y el 10 % terminan por acompañar a nuestros mayores. Es un proceso de cinco etapas, que incluye entrevistas personales, un video, test psicotécnico y de aptitudes. Seleccionamos siempre a los jóvenes más comprometidos y con más valores. Una gran parte de nuestro trabajo se centra en la selección de los jóvenes para garantizar que la experiencia entre mayores y jóvenes sea fantástica desde el comienzo y, sobre todo, para garantizar el compromiso y recurrencia de visitas del voluntario. Siempre decimos que es mejor un mayor solo, que un mayor solo y desilusionado.
 

En el test de evaluación medimos algunas capacidades y habilidades que para nosotros son básicas como la empatía, la asertividad e incluso la capacidad de superar el duelo. Siempre tienen que superar una puntuación mínima y una vez superada comienzan las siguientes etapas.
 

La parte final es la de emparejamiento, la más compleja pero la más divertida porque analizamos perfiles de jóvenes y mayores para que sean relaciones de éxito, utilizando la metodología de Atención Centrada en la Persona (ACP). Un caso genial fue el de Justino, guardia civil jubilado, y Pedro, opositor a guardia civil: fue amor a primera vista.
 

 

Para profesionalizar el voluntariado, ¿qué formación reciben?

Todos los voluntarios reciben una formación inicial, son pautas sencillas sobre qué situaciones se van a encontrar en las residencias y cómo afrontarlas. Gran parte de la materia que impartimos puede parecer muy básica, pero es fundamental para saber actuar en determinadas situaciones. 
 

Pero lo más significativo reside en la evaluación y seguimiento diario de cada relación. El equipo de operaciones monitoriza a cada pareja de voluntarios y su mayor, conociendo los casos de cada mayor y voluntario, por lo que damos un trato personalizado al 100 % en todo momento. Para ello, tenemos contacto semanal con terapeutas y psicólogos de cada centro por lo que podemos ir evaluando la marcha de cada relación de manera controlada. Además, tenemos un embajador en cada centro, que hace de enlace directo entre nosotros y el centro sobre el terreno.
 

 

¿Cómo es la metodología del programa?

Cada mayor es acompañado una vez por semana durante, al menos, nueve meses, por dos voluntarios para no crear dependencia emocional del mayor hacia los jóvenes, y porque las conversaciones son más fluidas cuando son tres personas que cuando son dos. 
 

 


Adopta Un Abuelo en cifras

• Voluntarios: 650.

• Personas mayores beneficiarias: 325.

• Centros en los que tiene presencia: 27.

• Solicitudes de participación: 7.200.

• Adopta Un Abuelo tiene presencia en 21 ciudades (17 provincias). 

• El programa ha recibido más de 10 premios en innovación social a nivel nacional e internacional.


Por otro lado, calendarizamos las visitas, respetando periodos de exámenes y vacaciones para adaptarnos a los jóvenes y que el programa sea un complemento formativo a su educación, ya que consideramos a nuestros mayores maestros de vida. Las visitas son siempre en la residencia exceptuando aquellos mayores que, con permiso del centro, pueden salir a dar un paseo o tomar café.

Siempre organizamos un acto de apertura donde impartimos la formación, damos información del mayor a cada pareja y los presentamos. Es el mejor momento de todos, porque la ilusión que vivimos es mágica. 

Por último, organizamos un acto de clausura, con entrega de diplomas y una merienda. Aunque no es de clausura realmente, porque más de 70 % de los jóvenes continúa visitando a sus abuelos una vez termina el programa.
 

 

¿Cuáles son los beneficios para los mayores?

El programa Adopta Un Abuelo mejora el nivel emocional y conductual de los abuelos. Concretamente, el nivel conductual de los abuelos aumenta un 10  % después de participar en el programa. La agilidad y la rapidez mental son los aspectos que mayor incremento tienen, seguidos de la atención y concentración. Además, aumenta su autoestima. 
 


LA EXPERIENCIA
Belén Vázquez Morales. Directora General, Grupo El Yate 

“El principal objetivo del programa Adopta Un Abuelo es que los mayores se sientan escuchados, acompañados y queridos y que los voluntarios puedan obtener un aprendizaje continuo en experiencias y valores de sus abuelos. Este tipo de programas tienen una importancia vital para el bienestar de las personas mayores, ya que les ayuda a estar activos, motivados, y así se sienten más vinculados a la vida de sus vecinos y se sienten útiles, al compartir sus experiencias vitales con las nuevas generaciones”.


¿Y para los voluntarios?

Acompañar a personas mayores es fantástico, porque hace que los voluntarios desarrollen habilidades muy necesarias para el mundo profesional como la paciencia, la empatía o la escucha activa. Nos centramos en potenciar y evaluar estas competencias. Aunque para mí la habilidad o valor más importante es el compromiso. Como apuntaba antes, más del 70 % de los jóvenes continúa visitando a sus abuelos cuando termina el programa. Dentro del estudio realizado, llama la atención las declaraciones de los jóvenes voluntarios que destacan, entre otros valores que les ha aportado el programa, “la responsabilidad”, el “saber valorar a los demás”, “paciencia, aprendizaje y paz interior” o “lo reconfortante que es recibir consejos de una persona sabia”. 
 

 

¿Cómo hacen el seguimiento y control de las actividades realizadas en los distintos centros para valorar su correcta implantación?

Hasta ahora hemos utilizado sistemas tradicionales como hojas de firmas, pero el gran volumen y las expectativas de futuro que tenemos han hecho que en septiembre lancemos una App en la que obtendremos información en tiempo real de cada relación. 
 

De esta manera, podemos controlar y supervisar en el momento de la visita a cada pareja de voluntarios; además, los profesionales de la residencia tendrán acceso a esta información, conociendo la relación de voluntarios, sus visitas, horarios, valoraciones e incidencias en caso de que surjan. Una vez finaliza la visita, los voluntarios, valoran la misma por lo que recibimos la información continua de cómo se desarrolla cada relación.
 

Este sistema nos va a dar la posibilidad de atender la gran demanda que tenemos y, sobre todo, de garantizar un servicio de calidad ya que podemos supervisar todas las operaciones en tiempo real en cualquier punto geográfico. 
 

 

¿Qué retos se plantea para 2018?

Actualmente, estamos presentes en 21 ciudades, pero nuestro objetivo en 2018 es tener implantación en las 52 provincias españolas. Además, tenemos más de 7.000 solicitudes de 12 países en lista de espera y pronto extenderemos el programa a Europa y América, comenzando por Portugal donde, gracias al apoyo del Banco Europeo de Inversiones, iniciaremos nuestra andadura en el mes de octubre, en Lisboa, Oporto y la región de Tamega y Sousa.

 


Evaluación del impacto del programa Adopta Un Abuelo (abril 2018)
 

Cada seis meses, se realiza un test para comparar la situación actual del programa con el estado inicial y evaluar el impacto que tiene en el desarrollo del mayor. Después de realizar el análisis y presentar los resultados, se concluye que sí hay un impacto positivo en la evolución de los abuelos.
 

Impacto para los abuelos

Adopta Un Abuelo mejora el nivel emocional y conductual de los abuelos: 
 

1. El nivel conductual de los abuelos aumenta un 10 % su puntuación después de participar en el programa Adopta Un Abuelo. Se aprecian mejoras en casi todas las conductas medidas, especialmente a la hora de “compartir su vida” así como a  “demostrar compromiso” o “manifestar conductas de agradecimiento”. 
 

2. El nivel emocional de los abuelos aumenta un 16 %. Además, la agilidad y la rapidez mental son los aspectos que mayor incremento tienen, seguido de la “muestra de atención y concentración”
 

3. A nivel cognitivo, los datos reflejan que los abuelos se han mantenido en su nivel, no han sufrido bajón. Puede pensarse que, gracias a las visitas, el deterioro cognitivo se ha paralizado. 
 

Por otra parte, al analizar las percepciones de los profesionales sobre la evolución de los mayores que participan en el programa, destacan la mejoría y la aportación positiva a la evolución del mayor.
 

Los profesionales señalan algunos casos concretos, entre los beneficios a los mayores participantes: para un residente de dependencia severa “la visita de los voluntarios ha sido una motivación en su recuperación ya que ha estado muy enferma”; en otro de dependencia moderada señala que “espera con ilusión las visitas, le hace ser más sociable, y participa más activamente en las actividades del centro”.




Miércoles, 30 de Mayo 2018

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