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"El sector de la dependencia padece un recorte sostenido de las tarifas desde antes de empezar la crisis"


La Federación Empresarial de la Dependencia (FED) nombró hace unos días a Miguel Durán, abogado y ex director general de ONCE, nuevo presidente de la patronal, tras la asamblea general celebrada el pasado 19 de abril, en Madrid, donde se modificaron los estatutos con el fin de hacerlos más flexibles y acoger a otros actores, incluidas empresas, y se renovó la Junta Directiva.
Durán, que actualmente es presidente la Associació de Centres d’Atenció a la Dependència de Catalunya (ACAD) ha asegurado que asume el cargo con ilusión y responsabilidad: “Mi relación con el sector de la dependencia no se reduce al ámbito de las residencias de mayores, sino que conozco lo que es la dependencia desde que nací”. Entre sus retos principales se encuentra contribuir al fortalecimiento de la FED, “últimamente golpeada por disidencias que responden más a personalismos que al verdadero interés por el buen funcionamiento del sector”, explica. Asimismo, pretende tender puentes para el buen entendimiento con el resto de patronales de la dependencia, los sindicatos y la Administración Pública. Y afrontar un convenio colectivo que lleva en stand by tres años.



Por Carmen Moreno

Miguel Durán
Presidente de FED

 

¿Qué significa para usted este nombramiento?

Me incorporé a la FED en enero de 2016, en representación del ámbito catalán. Y en un año he tenido oportunidad de compartir con mis compañeros los avatares y vicisitudes del mundo patronal en el conjunto del marco español. Hasta entonces sólo había sido presidente de la Asociación ACAD. En este sentido, veía las cosas más en clave catalana, pero siempre me ha interesado la perspectiva global y general del sector de la dependencia. Soy discapacitado, es decir, mi relación con el sector de la dependencia, no se reduce exclusivamente al ámbito de las residencias de tercera edad, sino que conozco lo que es la dependencia desde que nací. 
 

Me hace ilusión contribuir al fortalecimiento de la FED, últimamente golpeada por disidencias que no son muy explicables, porque responden más a personalismos que a verdadero interés por el buen funcionamiento del sector. Al menos así lo entiendo yo. 
 

Para esta revitalización de la patronal, quiero tender la mano a coactores del sector. Nosotros somos unos actores más de esta función que es la atención a las personas mayores, además de los sindicatos, otras patronales y la Administración. Y mi contribución se centrará en procurar el máximo entendimiento con todos. Entre nosotros y las otras patronales, sindicatos mayoritarios (UGT y CCOO) y la Administración Pública, que es un socio esencial, o más bien socio-cliente. Socio, desde el punto de vista tributario, porque le pagamos impuestos, y cliente, en tanto en cuanto, somos proveedores de servicios para las Administraciones Públicas, sobre todo en las plazas concertadas o de colaboración, que son muchas en nuestro ámbito.
 

 

¿Qué balance hace del sector de la dependencia?

Recuerdo aquellas ínfulas que el ex Ministro de Trabajo Jesús Caldera se daba en 2006, afirmando que esto era el cuarto pilar del Estado del bienestar, y que España sería uno de los países más avanzados, si no el más avanzado del mundo, en la materia, pero aquellos 15 mil millones que prometía para el sector en poco tiempo, se han quedado en muchísimo menos. El Estado de bienestar es caro y, en nuestro país, es más caro todavía, porque existe mucha ineficiencia de la Administración Pública. 
 

En mi opinión, este sector padece un recorte sostenido de las tarifas desde antes de empezar la crisis. Y la Administración parece pensar que a las personas mayores, en las residencias, se les mantiene del aire, y no es así. El coste de personal es importantísimo, el coste de la atención es fuerte y los empresarios de este sector tienen que hacer filigranas para que su cuenta de resultados sea sostenible, tanto los que tienen ánimo de lucro, es decir, las empresas mercantiles, como las del denominado tercer sector. 
 

El balance que hay que hacer es que si los cuatro pilares son sanidad, educación, seguridad social y dependencia, el pilar de la dependencia, más que pilar es una columnita.  


 

¿Cree que la financiación es el principal problema?

A corto plazo el principal problema es la financiación y la Administración debe reflexionar seriamente para hacer llegar más fondos. Pero tengo poca esperanza en ese sentido. No es que sea pesimista, pero tampoco optimista. Me mantengo en una prudente espera. 
 

A medio y largo plazo, el reto que hay que plantearse es que será bastante complicado que la Administración Pública cargue con todo esto. Los políticos están más preocupados de su cerco interno. La diligencia no ha tomado conciencia clara de que aquí hay que aportar dinero si se quiere que funcione. Y si no, pues hay que explicar a los ciudadanos que si quieren contar con estos recursos tienen que pagarlos. Las cosas claras, más que nada porque aquí la Administración empezó con una voluntad de atender hasta el primer grado, y hoy en día no se atiende ni a las personas de tercer grado. Ni si quiera a los más dependientes se les atiende con puntualidad. Hay mucha gente que tiene sus solicitudes interpuestas hace mucho tiempo, pero no obtiene respuesta. 


 

¿Cuáles son los objetivos prioritarios de la FED?

Me propongo darme a conocer entre el resto de patronales y con los sindicatos mayoritarios y las Administraciones Públicas. Quiero transmitir a los sindicatos mayoritarios que todos tenemos que hacer un ejercicio razonable de aproximación, porque no es bueno que un convenio como el nuestro lleve ya prácticamente congelado tres años. Esto es un responsabilidad de todos. En una negociación ya se sabe que todo el mundo tiene que ceder. Y yo lo que pretendo es eso, pero también los sindicatos mayoritarios tienen que tener claro ciertas cosas. Por ejemplo, desde hace ya unos meses, algunas  patronales y entidades de Cataluña, están intentando un convenio colectivo de ámbito catalán muy perjudicial para las empresas, sobre todo para las mercantiles. Y esto legalmente es imposible porque la mesa constituida por el convenio vigente establece que los de ámbito geográfico inferior no pueden existir, excepto los estrictos convenios de empresa. 

 

En cuanto a las Administraciones Públicas, nosotros vamos a ir con nuestra mejor voluntad para que nos tengan como un interlocutor básico, ya que creemos que podemos ayudarlas a entender mejor este sector y a canalizar las ayudas de una manera más racional. 
 

Por último, tenemos como objetivo fortalecer nuestro tejido representativo en todos los territorios españoles.

 



Miércoles, 24 de Mayo 2017

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