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Equipamiento de evacuación: un plus para la seguridad de los mayores


Con el fin de proteger a los mayores que viven o pasan parte de su tiempo en residencias y centros de día, la normativa exige que la construcción de estos edificios permitan una fácil evacuación, así como que exista un plan de emergencias y seguridad, conocido tanto por los profesionales que trabajan en el centro como por los propios usuarios. Contar con estas medidas de seguridad evitará problemas mayores en el caso de accidentes. En esta misma línea, se han creado nuevos equipamiento de evacuación, que supondrán una ayuda extra para desplazar a estas personas que, en muchos casos, tienen problemas de movilidad.



Equipamiento de evacuación: un plus para la seguridad de los mayores
Los expertos coinciden en que la evacuación en las residencias resulta más complicada que en otro tipo de edificios, principalmente, por las peculiaridades de sus usuarios: personas mayores, algunas de ellas enfermas, con dificultad para moverse o con incapacidad para trasladarse. Más aún en circunstancias de máximo riesgo, como puede ser un incendio. Es por eso que, en la normativa específica de edificación (Código Técnico de Edificación- DB SI Seguridad en Caso de Incendio), se equiparan los centros de mayores a los hospitales, estableciendo unas condiciones más restrictivas a la hora de distribuir los espacios (accesibilidad de itinerarios, zonas de refugio, paso a un sector alternativo mediante una salida de planta...). Este código ético exige condiciones de accesibilidad específicamente a efectos de evacuación, lo que garantiza una mayor seguridad de los residentes. De hecho, tal y como explica el responsable del Servicio de Prevención de la Fudació Vallparadís, Lluis Autonella Alegre, "las residencias y centros de día están obligados por normativa a disponer de dos sectores de incendio independientes en la misma planta".

Para entender esta obligación pensada para la protección de los residentes, es preciso conocer que en los planes de emergencia (en los que se incluyen los protocolos de evacuación) se contemplan premisas como la prioridad de una evacuación horizontal y frente a una evacuación vertical. Cuando se produce un accidente, es preferible que los profesionales dirijan a los residentes hacia una zona segura en la misma planta donde se encuentren, antes de comenzar a bajarlos a otras plantas. Esta es una de las principales medidas que deben contemplar los profesionales sociosanitarios porque, de este modo, se eluden riesgos innecesarios para estos mayores. Pero también debe ser un requisito a tener en cuenta en el momento de construir el edificio.


Un protocolo a medida
El objetivo principal de un protocolo de actuación en emergencias es el de salvar vidas, minimizando las consecuencias del accidente. Y este propósito se ve reforzado en las residencias, porque muchos de los usuarios presentan dificultades de movilidad o, directamente, dependen de terceras personas. No obstante, no se conoce un protocolo de evacuación universal para estos, sino más bien referencias generales, que cada uno puede adaptar a sus necesidades. Este hecho, lejos de ser un inconveniente resulta una ventaja. Así lo asegura el director técnico de la Fundación Fuego para la Seguridad contra Incendios y Emergencias, Luis Carmena Servert: "El modo de actuación de cada centro tiene que ser individual, porque ni los edificios ni las personas que los habitan son iguales; por lo que un protocolo general puede no adaptarse a cada centro residencial y, por tanto, no ser operativo, e incluso, puede generar dudas durante el desarrollo del mismo".

La detección del accidente se puede realizar de dos formas: mediante el sistema automático de detección (medio técnico), que da la señal de alarma y activa el plan de emergencia, avisando a los trabajadores de que algo va mal (por ello es importantísimo que la central de incendios esté siempre vigilada), o bien a través del equipo de primera intervención (medios humanos), que proceden a realizar el protocolo establecido de antemano.

De forma general, se pueden diferenciar varias etapas básicas en los protocolos: detección temprana del posible accidente, movilización de los equipos de emergencia, aviso a los servicios de emergencia, evacuación o confinamiento de las personas afectadas y recuento de las personas que se encuentren en la residencia. Según Luis Carmena, es especialmente importante que la detección del posible accidente, la movilización de los equipos de emergencia y el aviso a los servicios de emergencia sea lo más rápida posible, y afirma que "en estos centros es clave concienciar a todos los usuarios (tanto trabajadores como residentes y visitas) de que pueden actuar como equipo de primera intervención, siempre y cuando tengan presente que su función principal es la de avisar en cuanto detecten un posible accidente, con el fin de que el aviso a los servicios de emergencia se produzca lo antes posible".

También la fase de evacuación y confinamiento debe estar bien programada, sobre todo en actividades tan singulares como los centros residenciales u hospitales. La idea estandarizada es que la actuación final es la evacuación del edificio, pero, cuando las personas que se intentan desplazar tienen problemas de movilidad, puede ser necesario su confinamiento en zonas seguras del edificio hasta que llegue el cuerpo de bomberos. De ahí, la importancia de la correcta sectorización de estas zonas.

Los encargados de poner en práctica estos protocolos son los profesionales que forman los equipos de emergencia dentro de las residencias. En cada centro, existe un grupo de personas (ya puede ser personal administrativo, sociosanitario o el propio director) que asume el papel de organizador ante un incidente.

Equipamiento de evacuación: un plus para la seguridad de los mayores
Profesionales formados
Aunque los sistemas automáticos de seguridad poseen un valor incalculable en estos momentos de emergencia, los medios humanos son de vital importancia, ya que "una acertada actuación en los primeros minutos del conato puede reducir considerablemente la afectación del siniestro", considera Lluis Autonell. Por esta razón, el experto recalca que "una adecuada formación de los trabajadores es vital, siendo necesario haber realizado prácticas de extinción de incendio, así como simulacros de evacuación antes de dirigir el equipo de emergencias".

De la misma opinión es Luis Carmena, quien asegura que "la formación de estos profesionales es fundamental para que sus actuaciones se realicen de forma rápida y eficaz". Este experto de la Fundación Fuego aclara que la formación debe centrarse en los siguientes aspectos: charlas de concienciación para todos los usuarios del edificio, formación específica para los equipos de emergencia sobre los procedimientos de actuación ante emergencias y formación práctica. Asimismo, insiste en la necesidad de realizar simulacros de emergencia, "porque, en ellos, se comprueba la eficacia de los procedimientos y, sobre todo, la capacitación de las personas que los deben desarrollar".

Conscientes de esta exigencia profesional, el instituto de Prevención, Salud y Medio Ambiente de Fundación Mapfre, la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB) y los servicios de bomberos de varias administraciones españolas se han unido para promover la Semana de la Prevención de Incendios. El objetivo de esta iniciativa es ensañar a la sociedad, incluidos profesionales de centros de días y residencias, así como a los propios mayores, cómo evitar y qué pasos seguir ante un incendio.

El equipo de emergencia de los centros de mayores debe conocer ciertos detalles, que Lluis Autonell resume del siguiente modo:

• No actuar solo. Cuando hay una emergencia por incendio y no ha saltado el sistema de detección o alarma (o no se dispone de él), la persona debe avisar primero a un compañero.

• La evacuación horizontal es prioritaria. En este tipo de centros, donde las personas tiene poca movilidad o dificultad para moverse de forma ágil, es recomendable que los usuarios de las habitaciones contiguas al incendiosean evacuadas hacia otro sector de la misma planta, porque bajar a otra puede ser más arriesgado.

• Medidas básicas de seguridad. Deben cerrarse las puertas y ventanas de la zona afectada, poner ropa húmeda en la base de la puerta e ir cerrando todas las puertas del recorrido de evacuación hacia un sector seguro.

Equipamiento de evacuación: un plus para la seguridad de los mayores
Nuevas herramientas prácticas

No hay que olvidar que, en estos casos de emergencia, el factor humano cobra especial protagonismo, ya que, en general, muy pocas personas están especialmente preparadas para actuar durante una emergencia, pero hay mecanismos que pueden facilitar este proceso.

Como comenta Lluis Autonella de la Fundación Vallparadís, en un proceso de evacuación tan complicado como una residencia de ancianos, el personal encargado debe contar con los medios apropiados. "El principal sistema de evacuación para movilizar personas, total o parcialmente dependientes, es la propia cama o silla de ruedas del usuario". Por tanto, disponer de camas con ruedas y con espacio suficiente para poder ser evacuado hacia un sector seguro puede ayudar.
 
"También existen sillas o camillas especiales que facilitan la evacuación vertical en caso que ésta deba realizarse", señala Autonell. Dichas sillas deberán estar instaladas en cada planta del edificio y con su correspondiente señalización para la ubicación en el momento de la emergencia. "La ventaja de este tipo de silla, es que puede ser manejada por una sola persona y al disponer de ruedas, permite la evacuación de forma cómoda, rápida y segura. Están equipadas con reposabrazos dando mayor seguridad al usuario, con ruedas grandes, reposapiés, reposacabezas acolchado y cinturón de seguridad, y su capacidad es de hasta 136 kg", aclara Arno Waal, director de producto de Adaptamos Group, empresa especializada en equipamientos de evacuación. Este experto añade que "es importante que el responsable de prevención y evacuación conozca el manejo de este tipo de sillas, y lo haga extensivo al resto del personal del edificio".

Existen en el mercado otros equipamientos como los colchones, las mantas y los sacos de evacuación, productos que también aseguran la correcta y segura evacuación de las personas en edificios de más de una planta, pero sobre todo en hospitales y residencias. Todos estos equipamientos garantizan la correcta y segura evacuación del personal que se encuentre en los edificios, garantizando la no discriminación, pues facilitan la evacuación de personas inmovilizadas rápida y fácilmente escaleras abajo, a través de salidas de incendios.

A pesar de estas innovaciones, una herramienta muy efectiva es la concienciación de toda la ciudadanía, no sólo de las personas que forman los equipos de emergencia. Todos debemos seguir unos buenos hábitos de prevención, tanto en nuestra vida profesional como en la privada, con el único objetivo de evitar, en la medida de lo posible, el mayor número de accidentes. Así lo indica el técnico Luis Carmena: "Respetando unas consignas básicas de prevención e implicándose en la autoprotección de las diferentes actividades, se puede conseguir que el grado de seguridad de la sociedad, en general, aumente cada vez más".
 
Esta idea de prevención y protección es muy importante en grupos poblacionales como la tercera edad, los enfermos o los niños especialmente vulnerables en caso de que se produzca una emergencia. Y no debemos olvidar que tener personal preparado y equipamiento adecuado es un plus para garantizar tan preciada seguridad en los centros residenciales y de día.


La señalización, un factor fundamental

Una adecuada señalización en pasillos, zonas de acceso, ascensores, extintores, etcétera es básica para poder realizar una evacuación organizada. Los diferentes iconos informan a los usuarios del emplazamiento de los equipos contra incendios, y ordenan y distribuyen la evacuación de los ocupantes hacia las diferentes salidas.

Como cualquier otro sistema de seguridad, los medios y dispositivos de señalización deberán ser mantenidos y supervisados periódicamente con el fin de que conserven, en todo momento, sus cualidades intrínsecas y de funcionamiento.
Equipamiento de evacuación: un plus para la seguridad de los mayores




DECARGAR EL MANUAL DE USO DE LA MANTA DE EVACUACIÓN

manual_de_uso.pdf MANUAL DE USO.pdf  (220.07 Kb)


Jueves, 9 de Diciembre 2010

Nota




1.Publicado por Eduardo Corona el 10/01/2017 17:01
La silla Evac Chair para bajar escaleras es la mas practica y liguera, usada por mas de 30 años

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