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Esperando un espacio único sociosanitario


La coordinación sociosanitaria es un objetivo perseguido por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y anhelado por los sectores implicados. Las ventajas de su aplicación son múltiples, pero se pueden resumir en ganar eficiencia y calidad a favor de los ciudadanos. En este sentido, las administraciones están adoptando algunas medidas pertinentes, pero queda un amplio camino por recorrer. Asimismo, tanto las sociedades médicas como de atención social y de la dependencia consideran fundamental consensuar un pacto sanitario y social y están dispuestas a colaborar para una reforma de la que crezca un proyecto realista, eficaz y sostenible.
Puesto que se trata de un propósito de interés general, para cuya implantación se necesita el compromiso de los distintos sectores profesionales y sociales interesados, BALANCE de la Dependencia ha creido conveniente dedicar una sección específica para dar a conocer a sus lectores las iniciativas, proyectos y propuestas políticas, profesionales y empresariales que tengan lugar a partir de ahora.



Esperando un espacio único sociosanitario
El pasado mes de noviembre,  la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato,  hacía referencia a un espacio único sociosanitario, durante su intervención en el Pleno del Congreso de los Diputados para defender el Presupuesto para 2013.  Con esta iniciativa pretende que servicios básicos, como la sanidad y los servicios sociales, caminen juntos y en la misma dirección. De esta forma, se ofrecerá un nuevo enfoque coordinado en la prestación de servicios del bienestar.  
 
Esta coordinación sociosanitaria ha supuesto y supone un reto político imprescindible para conseguir una atención de mayor calidad y más eficiente, así como que se garanticen las mismas prestaciones, con los mismos derechos, a todos los ciudadanos.
 
En el Libro Blanco de la Coordinación Sociosanitaria, presentado hace un año, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad insistía en que los objetivos, de cara al futuro más inmediato, para mejorar la salud de los ciudadanos pasaban por cinco elementos fundamentales: primar la salud y la autonomía de las personas; responsabilizar al ciudadano de su salud; garantizar la calidad de las prestaciones ofrecidas a las personas con enfermedades crónicas que requieran cuidados continuados; compatibilizar la gestión de los servicios de atención a la dependencia con el sistema sanitario; y desarrollar medidas orientadas a mejorar la coordinación de los sistemas sanitario y social para ofrecer una atención integral y no fragmentada a las personas que presenten simultáneamente enfermedades crónicas y dependencia.
 
Así, durante el último año, además de los presupuestos dirigidos a cada área, se han llevado a cabo algunas medidas como: la reforma sanitaria; el nuevo sistema de aportación en farmacia, con el que se ha obtenido un ahorro de 636 millones de euros en tres meses; la fórmula de la Central de Compras de Productos, Materiales y Equipamientos Sanitarios, que se estima que suponga un ahorro de 1.000 millones de euros; el nuevo Fondo de Compensación, para tratar de corregir los desequilibrios económicos interterritoriales; el Fondo de Garantía Asistencial, que permitirá que los ciudadanos sean correctamente atendidos en toda la red del Sistema Nacional de Salud, con independencia de dónde residan o dónde se encuentren; y la Estrategia de Abordaje de la Cronicidad.
 
A pesar de ello, son muchos los elementos que deben ponerse en marcha y desarrollarse para alcanzar una verdadera coordinación sociosanitaria práctica. Se requiere un impulso y una apuesta decidida por parte de la Administración, pero también un compromiso de los profesionales. 
 
Estrategia de Abordaje de la Cronicidad 
El sistema sanitario cada vez es más completo y eficaz para atender a pacientes con enfermedaes agudas, pero precisa una reorientación para la asistencia de enfermos crónicos. Esta necesidad la tenían clara Administración y profesionales del sector, así se dejaba constancia en el Libro Blanco de la Coordinación Sociosanitria: “han de desarrollarse prioritariamente estrategias de atención a la enfermedad crónica frente al proceso agudo”. 
 
En este sentido, el pasado mes de octubre la secretaria general de Sanidad y Consumo, Pilar Farjas, presentó la Estrategia de Abordaje de la Cronicidad a las sociedades científicas y profesionales sanitarios. Con este documento, que ha sido elaborado con la colaboración de las comunidades autónomas y que cuenta con 20 objetivos y 101 recomendaciones, se pretende encauzar el modelo sanitario para mejorar la atención que reciben los enfermos y disminuir la aparición de las patologías. Asimismo,  procura que los ciudadanos reciban la misma atención en todo el territorio.
 
La Estrategia está dirigida a pacientes de todas las edades. Y es que más del 45,6% de la población española mayor de 16 años padece, al menos, un proceso crónico, de acuerdo con la última Encuesta Europea de Salud. Y hasta el 22%, dos o más procesos. El aumento de la edad de la población también repercute en la prevalencia de estas enfermedades: entre los 65 y los 74 años los ciudadanos padecen una media de 2,8 patologías crónicas. Las enfermedades crónicas, además, son la causa del 80% de las consultas de Atención Primaria. 
 
Para ponerla en práctica, es necesario aumentar la responsabilidad de los gestores y de los profesionales, pero también promover una mayor conciencia entre los ciudadanos sobre la importancia de cuidar su propia salud.
 
Sus líneas estratégicas son las siguientes: promoción de la salud, prevención de las condiciones de salud y limitaciones en la actividad de carácter crónico, continuidad asistencial, reorientación de la atención sanitaria, equidad en salud e igualdad de trato e investigación e innovación.
 
En el marco de esta Estrategia, el Ministerio coordinará la realización de diferentes proyectos y líneas de trabajo para implementarla y realizar el seguimiento y evaluación. Los proyectos en los que ya se está trabajando son:
 
• Proyecto de Estratificación de la Población. El objetivo es establecer una herramienta que permita identificar subgrupos con diferentes necesidades de atención.
• Sistema de Indicadores para realizar el seguimiento, en el futuro, de la atención de los pacientes con enfermedades crónicas.
• Red de Escuelas de Salud para ciudadanos. Su finalidad es promover, compartir y desarrollar instrumentos que mejoren la capacitación en salud y autogestión de la enfermedad de los pacientes.
• Proyecto de Mejora del Abordaje del Dolor Crónico. Esta iniciativa está motivada por su repercusión en la calidad de vida y el consiguiente impacto en los resultados en salud. 
 
Propuestas del sector de la dependencia
La simultaneidad de situaciones de cronicidad con dependencia, cada vez más frecuentes, precisa de una coordinación bien definida con el fin de ofrecer la mejor atención posible a los ciudadanos, pero también hacer más sostenible el sistema.
 
Con el fin de establecer un contexto marco de referencia, la Federación Empresarial de Asistencia a la Dependencia (FED) ha elaborado recientemente un documento con ideas y propuestas del sector sociosanitario para reducir el déficit público y reactivar la economía. El informe, que fue entregado al equipo de Rajoy, pone de manifiesto algunas premisas importantes en beneficio de la coordinación. La más relevante es el tratamiento sociosanitario de la enfermedad crónica y larga estancia hospitalaria. 
 

Esperando un espacio único sociosanitario
Según la investigación realizada por la patronal nacional, una de las principales fuentes de racionalización de recursos y generación de ahorros presupuestarios radica en el uso de camas sociosanitarias por el sistema sanitario para estancias de personas en periodos de convalecencia y rehabilitación.
 
Mediante este programa, se crearán un número equivalente de plazas en Unidades de Recuperación Funcional, ubicadas en centros sociosanitarios, dotadas de los medios sanitarios necesarios para ofrecer al paciente el mismo servicio que venía recibiendo en los actuales hospitales de media y larga estancia.
 
En la misma línea, otra institución del sector de la dependencia, la Fundación Edad&Vida, también ha hecho públicas sus reflexiones para mejorar la atención social y sanitaria de la cronicidad y la dependencia. 
 
El informe hace referencia a las conclusiones de un estudio de Antares Consulting que indica que, actualmente, existen 5.281 camas en hospitales generales de agudos, dedicadas a paciente que podrían beneficiarse de una atención alternativa de carácter sociosanitario. Por ello, la Fundación Edad&Vida sugiere una reorganización hospitalaria y de media y larga estancia en la que se asigne correctamente a los pacientes con cada tipo de centro. De este modo, paliativos, convalecencia, postagudos y subagudos, hospital de día y enfermos crónicos con requerimientos de atención sanitaria compleja, podrán atenderse en centros hospitalarios de media estancia y en centros residenciales con unidad sociosanitaria acreditada por Sanidad.
 
Pero, ¿están las residencias preparadas para asumir esta responsabilidad? El consejero delegado-director general de SARquavitae, Jorge Guarner, opina que la oferta de residencias en nuestro país es desigual y que es un sector muy atomizado, donde conviven proyectos empresariales que han realizado enormes inversiones, con otros que deberán necesariamente reconvertirse. Por tanto, si se regula una acreditación por grado y nivel de dependencia, habrá centros que puedan atender este desafío y otros que no sean adecuados.
 
“La mejora vendrá, sin duda, con la puesta en marcha de un decreto de acreditación por grado de dependencia, de tal modo que GIII y GII sean atendidos en centros que puedan garantizar a los ciudadanos unos estándares de calidad. Eso llevará aparejado necesariamente una reconversión del sector, porque ahora, sin esta acreditación, cualquier residencia atiende alta dependencia aunque no disponga de los recursos adecuados, poniendo en riesgo la calidad de vida de las personas”, argumenta Guarner.
 
Asimismo, este profesional de la dependencia concreta que lo primero que se debería hacer es acreditar tanto los edificios como los modelos de atención. A continuación, se debería regular lo ya previsto en el convenio, como es la clasificación profesional de los trabajadores. “Con ambas  medidas (fáciles y rápidas de regular) sabríamos cuantas camas en realidad están preparadas para atender a pacientes crónicos”.
 
Por otra parte, el presidente de Grupo Amma, Jorge Galera,  cree que el espacio único sociosanitario es clave en estos momentos de crisis, y lo será en un futuro como elemento de sostenibilidad; y confirma que las residencias de mayores de este país están plenamente capacitadas para atender a pacientes crónicos hospitalarios porque, “entre otras cosas, es algo que venimos haciendo ya con altos niveles de calidad y profesionalización”.
 
En general, el sector está convencido de que la coordinación sociosanitaria es posible, aunque el proceso esté siendo lento. Y son conscientes de que si se hace bien se evitarán duplicidades y solapamientos, así como costes innecesarios. Además, se conseguirá dar la mejor atención médica y asistencial a la población, que es de lo que se trata. 
 

Esperando un espacio único sociosanitario
Cuidados paliativos, asignatura pendiente
Los cuidados paliativos, o la atención integral al final de la vida, es otro pilar importante que se debe reenfocar en la senda hacia la coordinación sociosanitaria. El presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), Alvaro Gándara, considera esta coordinación posible y deseable porque con ella “se podría atender a los pacientes en el lugar idóneo y en el momento adecuado, optimizando así todos los recursos asistenciales de que disponemos”. 
 
De este modo, estima que la estrategia a seguir pasa por identificar bien a los pacientes y sus necesidades asistenciales, así como los recursos existentes, estratificando la asistencia en base a necesidades de cuidados. Además, insiste en que el papel que deberían jugar los profesionales de cuidados es precisamente la de expertos en planificar cuidados e identificar recursos.
 
Sin embargo, para empezar a trabajar en las necesidades de los cuidados paliativos, SECPAL cree que deben solucionarse otros aspectos básicos. 
Los cuidados paliativos han demostrado ser la mejor forma de tratar el sufrimiento de los pacientes y sus familias cuando ya no es posible la curación y se conoce que invertir en cuidados paliativos ahorra dinero y recursos al sistema público de salud, pero todavía no se ha dotado de suficientes recursos materiales y humanos para que sea un derecho de cualquier usuario de dicha sanidad, tal y como lo reconoce la propia cartera de servicios de atención primaria del sistema público de salud. 
 
Por eso, esta sociedad científica demanda que los cuidados paliativos sean reconocidos como una especialidad más, para que se garantice una formación y acreditación avalada por criterios de calidad, y que cualquier usuario tenga derecho a que le atiendan expertos con la mejor experiencia y formación. Esto, según Gándara, debe extenderse a las distintas profesiones (medicina, enfermería, psicología y trabajo social) que trabajan en los equipos de Cuidados Paliativos. En la actualidad, hay muy pocos equipos en España que puedan disponer de psicólogos y trabajadores sociales, excluyendo a los pacientes y sus familias de la inestimable ayuda que estos profesionales aportan, y que están reconocidos en todos los estándares internacionales como eficientes, eficaces y necesarios.
 
Concretamente, en el caso de la atención que pueden prestar las residencias en cuidados paliativos, la solución, según el presidente de SECPAL, no consiste en tener especialistas en estos centros, sino que “el personal sanitario tenga la suficiente formación en esta especialidad para prestar una atención paliativa, sin necesidad de atender a los casos más complejos, para lo cual están los equipos de cuidados paliativos con formación avanzada, en los que se apoyarían”.
 
Una vez contextualizado el escenario sociosanitario, solo queda conocer qué, cuándo y cómo se van a establecer las directrices. Para eso, BALANCE de la Dependencia ha contactado con la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas, quién ha especificado: “La coordinación sociosanitaria fue un compromiso de esta legislatura. Ante la urgencia de garantizar los criterios de sostenibilidad, estos meses hemos dedicado todo nuestro esfuerzo a las reformas del ámbito de la dependencia y servicios sociales y del Sistema Nacional de Salud. Pero ahora, estamos en condiciones, y las dos secretarías (Servicios Sociales y Sanidad) estamos trabajando conjuntamente para avanzar en el compromiso de que 2013 sea importante en el esfuerzo de definir un marco organizativo y definitorio. Un marco de definición de pacientes y de gestión y actuación sociosanitaria más segura, homogénea, justa y que nos permita avanzar equitativamente”. 2013 puede ser un año fundamental para la atención sociosanitaria en España.


Martes, 22 de Enero 2013

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