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Extremadura centra el I Encuentro Sociosanitario Senda Aeste




“Es necesario redefinir al detalle la cartera de servicios, definir la población diana y cómo se prestan” 
Estas es una de las afirmaciones que realizó el consejero de Sanidad y Políticas Sociales de la Junta de Extremadura, José María Vergeles durante el I Encuentro Sociosanitario Senda Aeste que se centró en la realidad del sector extremeño. La cita tuvo lugar el 11 de marzo en la Cámara de Comercio de Madrid, organizada por Grupo SENDA y Aeste (Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia), patrocinado por Gesad y Adiper. El consejero reflexionó ante los asistentes sobre los aspectos que deben centrar el trabajo de las políticas sociales para dar una respuesta real y ajustada a las necesidades de una sociedad cambiante, en progresivo envejecimiento, que requiere una atención profesional.

La presidenta del Grupo SENDA, Matilde Pelegrí, explicó que el objetivo de estos encuentros “es facilitar que se establezcan debates entre los máximos responsables de las comunidades autónomas y los profesionales del sector”. Debates necesarios, como expresó el consejero Delegado de Ballesol y presidente de Aeste, Ignacio Vivas, quien reconoció que desde la Asociación “creemos en estos encuentros porque el sector sociosanitario está muy ligado a la Administración Pública y no existe futuro si no trabajamos juntos”. Vivas apostaba así por la necesidad de la colaboración público-privada como “único medio para dar solución a medio y largo plazo al envejecimiento de la población”.

Tras recordar que estamos inmersos en precampaña electoral y que esa circunstancia limitaría su intervención porque no podría “hacer balance de la gestión, ni promesas de futuro”, Vergeles reconoció que “es positivo que nos sentemos a hablar de políticas sociales, de dependencia y del envejecimiento de las personas con discapacidad”. Partiendo del hecho de que todo ha cambiado en los últimos años cuando hablamos de envejecimiento e incluso cuando hablamos de atención, el consejero se centró en dos parámetros para centrar los cambios que ha sufrido el sector ante el envejecimiento de la población. “Por un lado tenemos una población más envejecida y por otro, los que tradicionalmente han sido los cuidadores, también están envejeciendo”.

Vergeles reconoció que no cree en un “espacio sociosanitario” porque, como afirmó, “entre el sistema sanitario y el sistema social existe un problema de musculatura. El sistema de protección social está menos desarrollado desde distintos puntos de vista (servicios, información, etc.) y eso conlleva distintos riesgos  como que podría dar una sanitarización del servicio”.

Si bien la publicación de la Ley de Dependencia marcó un antes y un después en la manera de entender la atención, Vergeles recordó que esta ley, “de la que todos conocemos el apellido, tiene un nombre que a veces se nos olvida: Promoción de la Autonomía Personal, nombre que recuerda que lo que debemos intentar es que se llegue lo más tarde posible a las situaciones de dependencia”. Y es aquí donde se abre, según el responsable extremeño, un amplio abanico de posibilidades que tiene que ver con los ámbitos comunitarios “que tienen cada vez más importancia” y con los servicios de rehabilitación. Un ámbito en el que la tecnología tiene un papel clave para mejorar la atención y los servicios, y un terreno en el que “es imprescindible la colaboración público-privada por ejemplo para ofrecer servicios de teleasistencia avanzada”.

Uno de los principales problemas a abordar en el sector se refiere a los servicios de proximidad ya que, como apuntaba Vergeles, servicios como la ayuda a domicilio “necesita la regulación del sector porque se trata de un segmento en el que muchos han metido la mano, no para robar, pero sí que han surgido empresas como setas, con las consecuencias lógicas tanto para los trabajadores, para los que los salarios son irrisorios, como por la proliferación de empresas que no se dedicaban a este ámbito”.

Una realidad que obliga a “planificar bien qué servicios pueden ser de proximidad”, como señaló el consejero, quien además reconoció que el ámbito residencial se encuentra con dos problemas principalmente. El primero de ellos es la planificación, ya que “habría que estudiar qué ponemos y dónde lo ponemos”, en clara alusión al aluvión de nuevos centros residenciales abiertos en muchos casos en lugares donde la demanda no era la suficiente, y estudiar también “si con la colaboración público-privada somos capaces de asumir el coste de los servicios”.

Vergeles insistió en la necesidad de redefinir la cartera de servicios “real, definir la población diana de cada uno de ellos, qué son, cómo se prestarán y sus indicadores de calidad, porque solo así podremos entender de qué hablamos y pagar solo lo que hay que pagar por el servicio que se concierte”.

En el ámbito de la atención a las personas con dependencia, el consejero se mostró convencido de que “no podemos someter al sector, ni al público ni al privado, a los cambios normativos a los que asistimos en los últimos años”, al tiempo que aseguró que, centrándose en su comunidad autónoma, “aunque la financiación es finalista es escasa. Pese a lo que dice la ley, hasta el 83 % de la financiación en dependencia la pone la comunidad de Extremadura, lo que dificulta que podamos asegura el futuro si no se reflexiona sobre la financiación”.

Del mismo modo reconoció que la inversión en política social es de suma importancia para la sociedad ya que “genera riqueza. En Extremadura, por cada millón de euros que se dedica a dependencia se generan 51 puestos de trabajo directo”. Empleos muy importantes porque recaen en el mundo rural y sobre un colectivo vulnerable ante el desempleo, “las mujeres”. Por ello, Vergeles afirmó con rotundidad que “no es un gasto, es una inversión”.

Vergeles no quiso culminar este I Encuentro sin hablar del futuro y de las necesidades de las personas con discapacidad intelectual. “Hace unos años las personas con discapacidad intelectual fallecía por las enfermedades concomitantes a la discapacidad. Pero, afortunadamente, hoy no es así. Y esto nos plantea nuevos retos que tienen que ver con el envejecimiento de las personas con discapacidad y, al mismo tiempo, del envejecimiento de las personas que les cuidan. Por lo que hay que rematar el itinerario que necesitan”.

 
Extremadura centra el I Encuentro Sociosanitario Senda Aeste


Martes, 12 de Marzo 2019

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