Dependencia y discapacidad - proveedores, residencias, sector sociosanitario,
Balance Sociosa Balance Sociosa

Síguenos en:
Facebook
Twitter
LinkedIn




Juan Manuel Núñez: “Sanidad debe tomarse en serio la utilidad de los cuidados paliativos y el ahorro que producen al sistema sanitario”


Coordinador jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital General Universitario Gregorio Marañón



La Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de la Comunidad de Madrid ha cumplido 25 años. Fue la primera unidad que se creó en esta región y una de las pioneras en España. En estos años su equipo multidisciplinar, que ha atendido a más de 25.000 pacientes, ha sido testigo de la evolución de los cuidados paliativos en nuestro país. Para conocer la filosofía de trabajo de esta Unidad, el desarrollo de los cuidados paliativos durante estos años y los principales retos de los profesionales hablamos con el coordinador jefe de la UCP del Gregorio Marañón, Juan Manuel Núñez Olarte.


¿Cuál ha sido la evolución de los cuidados paliativos en nuestro país? ¿En qué se ha avanzado?
Se ha avanzado en distintos sentidos: desde los cuidados paliativos clásicos para el enfermo terminal (y casi agonizante) oncológico de los inicios, a los cuidados paliativos precoces para el enfermo no terminal oncológico y no oncológico de la actualidad; de unos pocos programas pioneros de excelencia distribuidos de forma irregular en Cataluña-Madrid-Santander y Las Palmas en 1990, a la Estrategia Nacional de Cuidados Paliativos del Ministerio de Sanidad de 2007 y los Planes Específicos de Cuidados Paliativos en diez comunidades autónomas; de una cobertura testimonial inicial, a 485 recursos de cuidados paliativos en toda España, que cubren aproximadamente el 50 % de las necesidades de atención paliativa. Por último, en la actualidad existe un consenso nacional e internacional de que los cuidados paliativos constituyen un derecho sanitario de toda la población europea.

¿Cuáles son los principales retos que tienen que abordar los profesionales que trabajan en cuidados paliativos?
El progresivo envejecimiento de la población española (con una de las expectativas de vida más prolongadas del planeta) dificultarán de forma rápida y creciente la atención domiciliaria en cuidados paliativos: familias pequeñas y dispersas, cuidadores del paciente ancianos a su vez… Resultará, por tanto, inevitable la expansión de recursos de cuidados paliativos de camas a medio plazo.
Por otra parte, los cuidados paliativos en hospitales de agudos se ven involucrados de una forma progresiva y creciente en la atención a pacientes largos supervivientes oncológicos con necesidades paliativas complejas, así como en la atención de las necesidades paliativas de los enfermos crónicos no oncológicos avanzados pero no terminales. A pesar de un esfuerzo de traslación de los conocimientos específicos de los cuidados paliativos sobre alivio del sufrimiento a otras especialidades, resultará también inevitable la expansión a medio plazo de los recursos hospitalarios de cuidados paliativos con la oferta completa: camas específicas, equipo de soporte hospitalario, consulta externa etc. 

¿En qué punto nos encontramos actualmente? 
Actualmente, ocupamos el séptimo lugar entre los países de la CEE en prestación de cuidados paliativos, pero hay falta de equidad en la distribución de los recursos en nuestro país, y los programas no dan abasto para atender la demanda actual. 

¿Cuál es la filosofía de trabajo de su unidad de cuidados paliativos? 
Nuestra filosofía de trabajo es la filosofía clásica de los cuidados paliativos, que pasa por una serie de conceptos que son clásicos y universales y que se vienen aplicando desde que los paliativos modernos nacieron en los años 70 en Canadá: el alivio del sufrimiento del enfermo que se encuentra en situación de enfermedad avanzada con una visión integral, en el que no sólo se alivia el sufrimiento físico, sino otras dimensiones como la psicológica, social o espiritual. 

Esto requiere de un equipo multidisciplinar donde, además de medicina y enfermería, se cuente con psicología, trabajo social, voluntariado, pastoral, y con otras especialidades que tenemos como recurso en un hospital de agudos como el nuestro, donde si se necesita una intervención puntual de un compañero de otro servicio (bioterapia, oncología médica, cirugía, unidad del dolor, traumatología), lo tenemos a disposición. 

Vamos a aliviar el sufrimiento del enfermo terminal y no nos preocupa tanto la cantidad de vida como que esa vida sea de calidad. De hecho, clásicamente se dice que cuidados paliativos no intenta anticipar la muerte ni tampoco pretende alargar la agonía. Simplemente dejamos que la enfermedad siga su evolución, se evita el encarnizamiento terapéutico, se limita el esfuerzo terapéutico fútil que no tiene sentido y se prioriza la calidad de vida, en función de la visión que el propio enfermo entiende por calidad de vida. 

La autonomía, la comunicación de la situación de una forma eficaz, dentro de lo que el enfermo quiere entender (hay enfermos a los que hay que respetar que no quieren saber, porque es su derecho), y el manejo médico sofisticado, sobre todo farmacológico, es decir, de los fármacos que permiten aliviar el dolor, el ahogo, el vómito que el enfermo presente son fundamentales. Y todo esto con la visión de que hay que apoyar no solamente al enfermo, sino también a la familia y/o a los cuidadores. 

 



Martes, 17 de Marzo 2015

Nota



Nuevo comentario:
Twitter

Balance de la Dependencia no se hace responsable de las opiniones y comentarios
de sus lectores.

Lea las condiciones generales de uso completas AQUÍ.