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La confianza laboral de los mayores de 45 años no goza de buena salud


Más de la mitad de los parados de ese tramo de edad cree que tardará más de un año en encontrar empleo



La confianza laboral de los mayores de 45 años no goza de buena salud
La Fundación Adecco ha presentado recientemente un estudio sobre mayores de 45 años en el mundo laboral, con el objetivo de analizar las inquietudes, expectativas y necesidades profesionales de un colectivo que se está viendo muy afectado por la crisis y la destrucción de empleo. En este contexto, la Fundación Adecco ha realizado una encuesta a 300 parados mayores de 45 años y a 300 que tienen empleo. La principal conclusión obtenida es que la confianza laboral de los mayores de 45 años no goza de buena salud, ya que más de la mitad de los parados opina que no encontrará trabajo en el próximo año y el 52,9% de los ocupados cree que podría perder su empleo próximamente.

Hace escasos meses, la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT) alertaba de la situación de este colectivo: a finales de 2009 el número de desempleados mayores de 45 años superó el millón de parados, alcanzado con ello su máximo histórico. Además, su tasa de paro se situó en el 13,4%, cifra que se ha duplicado en tan sólo dos años.

El 2010 no está resultando mucho más próspero para los mayores de 45 años, aunque en los meses de mayo y junio el número de parados de este colectivo ha registrado sus primeras caídas desde que comenzó la crisis. Las últimas cifras del Ministerio de Trabajo reflejan que 1.387.000 personas mayores de 45 años están buscando trabajo y no lo encuentran. Ello supone que el 34,8% de los parados en España –3.982.400 actualmente– tiene más de 45 años.

Del total de los parados encuestados por la Fundación Adecco, un 52,3% es mujer, frente al 47,7% de hombres. Los datos reflejan que los más damnificados son los que no superan los 50 años. Así, casi la mitad de los desempleados encuestados (46,7%) tiene entre 45 y 50 años. A continuación, siguen los que tienen entre 51 y 55 años (37,9%), los de edades comprendidas entre 56 y 60 años (13,3%) y, de forma más residual, los que tienen entre 61 y 65 años (2,1%).

En cuanto al nivel de estudios, un 59,5% de los parados posee estudios elementales o secundarios, seguido de los que tienen formación técnica (23,6%) y los que han estudiado una carrera universitaria (16,9%). El nivel formativo es algo superior en las mujeres: un 53,9% de ellas tiene estudios elementales o secundarios frente al 65,6% de ellos. Además, un 19,6% de las paradas cuenta con estudios universitarios, cifra que desciende hasta el 14% en el caso de los varones.

En el caso de los ocupados, el nivel formativo es considerablemente mayor, ya que un 49,1% posee estudios universitarios. Esta circunstancia viene a confirmar que las personas menos formadas se han visto más afectadas por la crisis y la destrucción de empleo.

La confianza laboral de los mayores de 45 años no goza de buena salud
Casi la mitad lleva más de un año en paro
Del total de los parados encuestados, un 48,7% es de larga duración, es decir, lleva más de 12 meses buscando empleo sin éxito. Una cuarta parte (25,4%) lleva de uno a seis meses en paro, y muy de cerca, un 24,9% lleva buscando trabajo entre 7 y 12 meses. Por último, tan sólo un 1% lleva menos de un mes en situación de desempleo. Por sexos, las mujeres mayores de 45 años son las más afectadas por el paro de larga duración, ya que un 53,5% lleva más de un año sin trabajo, frente al 43,5% de los hombres.

Cuando se les pregunta a los 300 encuestados por qué se encuentran en paro, la respuesta es contundente en el caso de los hombres: un 94,6% perdió su empleo a causa de un ERE, reestructuraciones de plantilla o, sencillamente, tenía un contrato temporal que no fue renovado. Este porcentaje desciende hasta el 79,2% en el caso de las mujeres.

Llama la atención que un 12,9% de las encuestadas se encuentra en paro porque decidió incorporarse al mercado laboral tras un extenso periodo de inactividad. En el caso de los hombres esta cifra es 12 veces menor, representando tan sólo un 1,1%, lo que viene a confirmar que a raíz de la crisis muchas mujeres han iniciado su trayectoria laboral para ayudar en la economía doméstica. En efecto, en el año 2009, 100.000 amas de casa salieron a buscar trabajo y 42.000 hombres se retiraron del mercado laboral para regresar a sus hogares.

Dispuestos a cambiarse de sector, pero no de ciudad
En cuanto al área de actividad, el 55,1% de los desempleados trabajaba en el sector servicios, un 18,3% en el industrial, un 13,5% en la construcción, un 11,9% en la hostelería, y un 1,2% en otros sectores.

Sin embargo, los 300 parados encuestados no esperan encontrar trabajo en su sector de procedencia, sino que la práctica totalidad (99%) también está buscando empleo en otras áreas, frente al 1% que no trabajaría fuera de su sector.

De igual manera, un 94,8% de los parados aceptaría un empleo de cualificación inferior a su formación, frente al 5,2% que no está dispuesto a hacerlo. Esta realidad también se aprecia entre los ocupados, pero de una forma algo más tímida: un 72,9% declara que no dudaría en aceptar un puesto de cualificación inferior si se quedara sin trabajo.

Tales circunstancias demuestran que para los mayores de 45 años el empleo es un activo esencial y que el hecho de no trabajar supone para ellos un importante problema. En concreto, un 98% de los parados ha declarado que necesita urgentemente un trabajo para hacer frente a sus necesidades económicas y un 67% ha destacado la exclusión social como una importante preocupación. Por detrás, un 38,1% ha mencionado las carencias de autoestima y la depresión, un 10,2% el exceso de tiempo libre y tan sólo un 2,5% afirma que el desempleo no le preocupa demasiado.

Como se aprecia en el gráfico, la urgencia de ingresos económicos destaca frente al resto de preocupaciones, lo cual no extraña si tenemos en cuenta que gran parte de los mayores de 45 años tienen personas dependientes que mantener y que, en ocasiones, su sueldo es el único sustento económico de la familia. Así, un 67,3% de los parados encuestados tiene responsabilidades familiares y el 38% de los que están casados o viven en pareja declara que su compañero tampoco tiene empleo, ya sea porque no lo encuentra (75%) o porque no lo está buscando y por tanto es inactivo (25%).

Precisamente por las responsabilidades familiares, el 78% de los mayores no estaría dispuesto a trasladarse a otra ciudad para trabajar, a no ser que las condiciones fueran irrechazables. Por el contrario, un 22% sí abandonaría su ciudad de residencia con tal de trabajar en algo, siempre que fuera en España.


Martes, 24 de Agosto 2010

Nota




1.Publicado por ISIDRO el 24/12/2010 17:46
NO HAY QUE RENDIRSE NUNCA SE TENGAN LOS AÑOS QUE SE TENGAN Y TAMPOCO HAY QUE CAMBIARSE DE POBLACION PARA VIVIR CON DIGNIDAD. SALUDOS PROSPERO AÑO.

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