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La formación es clave para la profesionalización de la ayuda a domicilio


El Servicio de Ayuda Domicilio (SAD) es un recurso social que ofrece atención y cuidados personales, sociales, psicológicos y domésticos, que pueden tener un objetivo preventivo, asistencial y rehabilitador. Este recurso permite que las personas mayores y/o en situación de dependencia con dificultades para realizar las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD) puedan permanecer en su domicilio y entorno habitual el máximo tiempo posible en condiciones de seguridad. Para garantizar un servicio de la máxima calidad, la formación de los profesionales es imprescindible. Conscientes de ello, las empresas ofrecen formación continua y especializada y los trabajadores se esfuerzan en actualizar sus conocimientos para adaptarse a las necesidades de las personas mayores o en situación de dependencia a las que atienden. No se trata sólo de hacer una movilización correctamente, ya que los auxiliares de ayuda a domicilio tienen que enfrentarse a situaciones complejas en las que conocimientos de psicología, de resolución de conflictos o buen trato a las personas mayores pueden resultar muy valiosos. Conozcamos algunas de las empresas que prestan este servicio y las herramientas que ponen a disposición de los auxiliares del SAD, que permiten mejorar la calidad de vida de las personas beneficiarias del servicio.



Por Sonia García

La formación garantiza un servicio de calidad y seguro para el usuario. Asimismo, contribuye a la protección de nuestro personal, ya que evitamos lesiones y preparamos a los trabajadores para que tengan la capacidad de evaluar las situaciones que se presentan a diario y solventarlas de la mejor manera posible”, afirma el gerente del Servicio de Ayuda a Domicilio de Clece, Ignacio Gamboa. 

Comprometida con la formación continua de sus trabajadores, Clece realiza cursos dirigidos a los auxiliares del SAD que les permite adquirir nuevos conocimientos y/o reforzar los ya existentes. La formación en movilizaciones, por ejemplo, suele tener gran asistencia y también importancia, “ya que el cuidado de nuestro personal y el de los usuarios y la prevención de lesiones en ambos es una máxima dentro del compromiso que Clece tiene con sus trabajadores y usuarios. También se realizan cursos de prevención de riesgos laborales, cocina, concienciación por la igualdad y contra la violencia de género, etc.”, señala Gamboa.

En la misma línea, la directora de Desarrollo y Proyectos de Gerosol, Esther Rodríguez, subraya que “cuanto mejor formado esté un trabajador más habilidades y talento tendrá. Una formación continua proporciona a los auxiliares del SAD mayores herramientas para poder desarrollar su trabajo. Además, para la mayoría de los profesionales tener una formación superior supone el acceso a mejores puestos de trabajo”. 

En Gerosol, el curso más demandado es el de Certificado de profesionalidad en Atención Sociosanitaria a Personas en el Domicilio. “Trabajamos en coordinación con distintas empresas de formación para que nuestros trabajadores puedan realizar el certificado. Apostamos, además, por equipos reciclados con los mayores avances técnicos y de cuidados a la persona. Periódicamente, también ofrecemos formación monográfica en paliativos, ictus, psiquiatría, enfermedades neurológicas, etc.”, afirma Rodríguez. 

Sobre el trabajo que realiza el auxiliar del SAD, la directora de Desarrollo y Proyectos de Gerosol explica que es distinto en función de las necesidades de cada usuario. “Cuando hablamos del profesional que interviene en la ayuda a domicilio, tan sólo pensamos en el auxiliar de geriatría que atiende las necesidades de aseo personal, apoyo a la movilización, supervisión y control de medicación, tareas domésticas, etc. Pero hay otros profesionales que también intervienen como fisioterapeutas, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos y terapeutas ocupacionales”, destaca Rodríguez. Por eso, cuando Gerosol piensa en el trabajo de un profesional de ayuda a domicilio tiene muy presente el modelo de atención centrado en la persona y en generar pautas de cuidado desde un enfoque multidisciplinar. “Intervienen tantos profesionales como sean necesarios para garantizar el mejor servicio a los usuarios”, apunta.

Por su parte, el gerente del Servicio de Ayuda a Domicilio de Clece concreta que el trabajo de los profesionales de ayuda a domicilio está dividido en dos niveles de intervención: directo (auxiliares) e indirecto (equipo de coordinación). “El trabajo del auxiliar se basa en la intervención directa sustentada en el modelo centrado en la persona, que busca la permanencia del usuario en el domicilio mediante la realización de tareas de atención personal y doméstica, planificadas y gestionadas por el equipo de coordinación, que son los profesionales de referencia del usuario y se encargan de adaptar el servicio a sus necesidades respetando sus preferencias. También son los responsables de asignar los auxiliares a los usuarios”, señala Gamboa. 

Por ello, lo que más valora Clece de los profesionales que prestan el SAD es que sean empáticos, proactivos, colaboradores, entregados, objetivos y con un amplio conocimiento de los perfiles de los usuarios dependientes y, sobre todo, con gran capacidad para trabajar en equipo y enfrentarse a situaciones dinámicas. “Nos gusta contar con un perfil muy profesionalizado, tanto en la gestión del servicio como en la prestación directa, poniendo el foco en la formación reglada”, subraya Gamboa.

En la misma línea, Esther Rodríguez destaca que el perfil de los trabajadores de Gerosol es el de profesionales que, además de tener vocación y estudios, saben detectar situaciones de riesgo y proponer mejoras: “Un profesional que sepa manejar la empatía y tenga muy claro que lo importante son las personas a las que cuidamos y prestamos servicio. No se trata de realizar el trabajo y terminar pronto para ir corriendo a otro domicilio, sino de garantizar un servicio profesionalizado y de calidad”.  

A pesar de la formación y experiencia de los profesionales de atención directa, Ignacio Gamboa, de Clece, reconoce que uno de los mayores desafíos es la adecuación de los intereses de cada usuario con la consecución de los objetivos del SAD. “Cada usuario tiene sus gustos y preferencias, y supone un gran reto adaptarse y resolver cualquier circunstancia de forma inmediata y acertada. El trabajo en equipo, la especialización y la empatía de nuestros profesionales ayudan a afrontar cada situación de una manera ágil y satisfactoria para todos”, explica Gamboa. Las necesidades y demandas de los usuarios no suelen ser sencillas de detectar ya que, a veces, sus habilidades sociales son limitadas. “Se trata de un colectivo muy heterogéneo con unas circunstancias e historia vital, en ocasiones, difíciles de conocer a priori, pero resultan imprescindibles para prestar el servicio de calidad con el que estamos comprometidos”, afirma.  

Para enfrentarse a los desafíos expuestos, Clece se apoya en el equipo multidisciplinar “que nos permite acercarnos a nuestros usuarios de una manera personal e individualizada. El apoyo y asesoramiento es incondicional y existe una gran red de trabajo, que supone el pilar fundamental para solventar los retos que se nos plantean. Además, seguimos una filosofía de trabajo basada en la comunicación y coordinación continúa entre todos los profesionales implicados en el servicio, lo que nos permite resolver la práctica totalidad de las dificultades contando con el apoyo humano y material más adecuado”, añade Gamboa.

Gerosol también asegura que los auxiliares de ayuda a domicilio son determinantes para conocer el estado emocional de las personas a las que atienden, ya que hay usuarios que sufren soledad, tristeza y angustia: “La dependencia física y cognitiva es muy difícil de aceptar, al igual que pasar de ser productivos y activos a tener una determinada edad y multitud de problemas derivados de la enfermedad”. Esther Rodríguez asegura que los problemas más difíciles de manejar por parte de los profesionales son “el rechazo del servicio por el beneficiario, las barreras arquitectónicas, la falta de adaptación de la vivienda y la detección de malos tratos. Por eso, tenemos que contar con profesionales cualificados, que sepan responder a los retos que se plantean en el domicilio”.

Para resolver estas y otras dificultades, Gerosol cuenta con un equipo de trabajadores sociales que está en contacto directo con los auxiliares del SAD y las familias. “




Jueves, 12 de Abril 2018

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