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La incontinencia urinaria como síndrome geriátrico de relevancia


A pesar de que aun hoy pueda asociarse la pérdida involuntaria de orina, o incontinencia urinaria (IU), al proceso natural de envejecimiento del ser humano, incluso por parte de los profesionales sanitarios en algunos aspectos, esta patología constituye por sí misma uno de los grandes síndromes geriátricos a los que deben hacer frente los profesionales y el sistema sanitario en general. En estas páginas, conocemos un poco mejor qué es la IU, cuáles son sus desencadenantes o factores de riesgo, los tipos de incontinencia más comunes en hombres y en mujeres, así como su relación con las situaciones de dependencia o de deterioro cognitivo.



Por Juani Loro

La incontinencia urinaria (IU) es uno de los grandes síndromes geriátricos, tanto por su incidencia como por las consecuencias derivadas de su control no correcto para la salud de las personas mayores. Los expertos cifran esa incidencia entre el 20-25 % de los mayores, aunque también reconocen que solo un tercio de las personas afectadas por la IU consulta con el especialista sobre esta problemática. Tal vez uno de los motivos sea que, aun hoy, se sigue asociando la IU a vejez como causa/efecto. Así lo confirma el jefe de Geriatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Carlos Verdejo, asegurando que, “lamentablemente si se sigue asociando IU a vejez ya que un porcentaje muy alto de personas mayores y, también, un número importante de profesionales sanitarios, consideran que aparece como un hecho inevitable del envejecimiento”. Entre los aspectos más desconocidos por el profesional sanitario sobre este síndrome geriátrico, el doctor destaca algunos aspectos concretos, como “la valoración clínica, que debe ser multidimensional y que muchas veces no se realiza de forma adecuada, así como la dificultad para la orientación etiológica y su clasificación clínica”. 

Es cierto que el proceso de envejecimiento conlleva que se produzcan unos cambios en el tracto urinario. Así, se comprueba que aumentan las contracciones no inhibidas del detrusor (lo que se conoce como hiperactividad del detrusor) en el 21 % de las personas mayores. También se produce un descenso del flujo urinario, descenso de la presión de cierre uretral en mujeres, descenso de los niveles de estrógenos tras la menopausia que origina atrofia de la mucosa epitelial uretral en las mujeres… Cambios que predisponen a la IU pero que, por sí solos, nos originan su aparición. 

La IU es aquella pérdida involuntaria de orina que provoca cualquier molestia, sea ésta del tipo que sea, o cualquier incomodidad. Y parte de su importancia radica en que conlleva deterioro físico y psíquico para quien lo padece, deterioro funcional y emocional. Es considerado, como afirmábamos, como uno de los grandes síndromes geriátricos ya que, como asegura Verdejo, desde un punto de vista epidemiológico, “supone un problema de salud muy frecuente, oscilando desde un 15-20 % en personas mayores independientes, hasta un 80-90 % en los pacientes mayores dependientes. Además genera un importante impacto asistencial, ya que la atención a los pacientes incontinentes requiere más recursos tanto sociales como sanitarios”. 

Como apunta el doctor, son varias las patologías que generan IU, como los procesos neurológicos (ictus, demencia, deterioro cognitivo, enfermedad de Parkinson, neuropatías), así como “la debilidad del suelo pélvico (multiparidad, histerectomía previa, hipermovilidad uretral, lesión esfinteriana tras cirugías); los procesos urológicos (hiperplasia prostática, neoplasia prostática, litiasis versical, tumos vesical); y el deterioro funcional con movilidad”. 
Para los profesionales es esencial seguir los cuidados adecuados en incontinentes y respetar al máximo las normas de higiene ya que, de no ser así, pueden aparecer otras complicaciones para la salud. El doctor Verdejo especifica que, de no seguir la higiene y cuidados adecuados, localmente pueden aparecer “alteraciones cutáneas” como las úlceras pro presión, infecciones cutáneas o dermatitis, o infecciones urinarias. “Además, a nivel general...



Miércoles, 7 de Noviembre 2018

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