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Las posibilidades de la teleasistencia


La tecnología nos hace la vida más fácil, cómoda y segura. Sus aplicaciones son infinitas en áreas tan diversas como hogar, salud, formación, comunicación y ocio. Concretamente, la teleasistencia domiciliaria nació como una herramienta para atender a los mayores en situaciones de emergencia. Proveedores de la tecnología y operadores del servicio, que pronto se dieron cuenta de las enormes posibilidades de esta herramienta, han ido completando sus aplicaciones para ofrecer a los usuarios compañía, asesoramiento e, incluso, actividades socioculturales. Pero esto es sólo el principio, porque los actuales retos de la teleasistencia pasan por la telemedicina, la videotelefonía, la telealarma ante situaciones de emergencia, el teleseguimiento, la TDT interactiva, soluciones de teleasistencia móvil con localización GPS, etc.



Las posibilidades de la teleasistencia
En ocasiones, la tecnología está tan integrada en nuestra vida cotidiana que se convierte en un elemento más de nuestro entorno. Pero no por ello deja de ser imprescindible en nuestro día a día. Además, no debemos perder de vista todas aquellas tecnologías de rápida evolución que, por su coste y utilidad, pueden incorporarse al círculo de necesidades que mejoran la calidad de vida.
Según la información publicada por el IMSERSO, en 2008 existían en España 385.000 personas usuarias de teleasistencia domiciliaria. Pero con la aplicación de la Ley de Dependencia, se estima que en 2015 debería haber más de 1.100.000 usuarios. Una cifra a tener muy en cuenta para diseñar y dimensionar la teleasistencia del futuro.

Los objetivos principales de este servicio son los siguientes:

• Proporcionar la ayuda necesaria a las personas mayores con dificultades en su autonomía en las actividades cotidianas de la vida diaria.
• Detectar situaciones de necesidad urgente que puedan requerir la intervención de otros servicios, como puede ser una caída, un accidente o la simple puesta en contacto con un médico de atención primaria.
• Detectar posibles emergencias ante alarmas técnicas como escapes de gas, agua, intrusión...
• Retrasar la institucionalización del mayor.
• Evitar situaciones de aislamiento y soledad, así como deterioro personal y social.

El director general de Ibernex, Antonio Remartínez, asegura que la teleasistencia es posiblemente la solución tecnológica más simple que se utiliza en la actualidad en el sector de la dependencia. "Las tecnologías usadas para la puesta en marcha de este tipo de servicios se pueden considerar muy maduras, ya que principalmente se basan en comunicaciones entre la vivienda y el centro de atención vía telefónica, desde una unidad central de comunicaciones", explica.

En este sentido, Remartínez divide los servicios de teleasistencia en dos: "Aquellos prestados únicamente desde un centro de atención por medio de un intercomunicador en la vivienda del usuario y los servicios que, además, son complementados con personal de apoyo para la realización de diferentes tareas, tanto en el interior como en el exterior de la vivienda". Algunos de los servicios que ofrecen los centros de atención son los relacionados con la telealarma ante situaciones de emergencia, videoconferencias, teleseguimiento, recordatorios, contacto con profesionales sanitarios o sociales...

Para la prestación de estos servicios es imprescindible la instalación en la vivienda de un terminal domiciliario, que permita la comunicación del usuario con el centro de atención.

Esta unidad de comunicación es capaz de conectarse, vía radio, a los diferentes elementos que el usuario pueda disponer en su vivienda para la activación de una alarma, como pudiera ser un pulsador de emergencia, un sensor de movimiento, detector de incendio o de gas, sensor de inundación, etc.

Las posibilidades de la teleasistencia

La accesibilidad en igualdad de condiciones

Para que todos los dependientes puedan acceder en igualdad de condiciones, la teleasistencia debe cumplir un requisito primordial: la accesibilidad.

Para ello, el coste del aparato, instalación y mantenimiento debe ser asequible; su uso debe resultar fácil y cómodo al usuario; la tecnología ha de ser robusta frente a posibles fallos pero, al mismo tiempo, flexible y con posibilidad de modular los productos y servicios.

Antonio Remartínez se lamenta de que el coste sea una de las barreras de entrada más importante a las que se enfrentan las nuevas tecnologías: "Concretamente, el coste mensual de un ADSL puede ser una traba a la hora de incorporar al usuario tradicional de teleasistencia a nuevos servicios".
Si bien la tecnología de la actual aplicación de la teleasistencia está consolidada, a medio plazo puede dar un giro importante en dos niveles:

• Integrar soluciones actuales con nuevas tecnologías de forma progresiva: TDT interactiva, teleasistencia móvil...
• Migrar hacia soluciones más innovadoras con cambio en las tecnologías de soporte: entorno IP, videoteleasistencia, etc.

En este sentido, el objetivo de Ibernex es introducir diferentes aplicaciones que dinamicen el mercado con nuevos productos. "Ya hemos comenzado la comercialización de una solución sobre TDT interactiva y otras de teleasistencia móvil con localización GPS. Además, estamos trabajando en soluciones en el entorno IP para incorporar nuevas aplicaciones como videoteleasistencia o telemedicina", asegura Remartínez.

Concretamente, en cuanto a la integración de la teleasistencia en una aplicación de TDT interactiva, Ibernex se plantea el desarrollo de:

• Los servicios de teleasistencia, añadiendo aspectos que mejoran su experiencia a través de TV digital terrestre. El objetivo principal es reforzar la convergencia e integración de la plataforma de teleasistencia con el entorno de TDT.
• La gestión de elementos domóticos por parte de los usuarios de forma sencilla desde su televisor. Con ello, se persigue integrar la TDT en entornos domóticos y ofrecer así al usuario un nuevo interfaz de gestión.
• Estudio sobre la integración de recogida y envío de datos de medida de señales vitales (por ejemplo, la tensión) a la entidad asistencial. Así se integran los elementos de medida de señales vitales con los receptores de TV interactiva.
• Actividades formativas relacionadas con la Ley de Dependencia, también a través de la televisión.

Las posibilidades de la teleasistencia
"De esta manera, se dotaría a los usuarios de un conjunto de prestaciones en torno a la teleasistencia básica que permitirán enriquecerla, incrementando la oferta de servicios que mejoren su calidad de vida. Supondría, además, un elemento de gestión de elementos domóticos, a través de un interfaz sencillo y usable para personas con algún tipo de dependencia o problema de salud", explica Remartínez. También ayudaría a los usuarios incrementar la comunicación con sus familiares y amigos, incentivando así su participación de forma activa. Además, los familiares podrían hacer un seguimiento de la situación actual del usuario a través de interfaces más avanzados: web o móvil.
Para la consecución de estos objetivos, el director general de Ibernex se plantea 3 fases:

1- Implementación de la teleasistencia básica con la TDT, sin grandes necesidades de comunicaciones y servicios básicos.

2- Comunicaciones IP para poder implementar la TDT interactiva e incorporar nuevos servicios básicos. Un ejemplo útil de utilización de esta aplicación sería la posibilidad de que el usuario reciba en su televisor un SMS de un familiar o un cuidador, y pueda mandar de vuelta un mensaje sobre lo que ha leído.

3 - Incorporación de servicios de valor añadido:

• La domótica permitirá mejorar la capacidad de vida independiente de una persona mayor y/o dependiente en su vivienda habitual. En este contexto, hay que valorar aspectos de seguridad (activa y pasiva), confort (control de entorno) y ahorro energético (tanto medioambiental como de optimización de costes por consumo). Todo ello validando aspectos de no intrusión en la vida del usuario, simplicidad de uso y modularidad. "Trabajaremos con los sistemas KNX y Zigbee, sobre todo con este último porque aporta comunicaciones inalámbricas muy útiles para la instalación en viviendas ya construidas. La integración con los sistemas de TDTi, utilizando la televisión como interfaz de usuario, facilita la adaptación de las personas mayores", asegura Remartínez.

• La telemedicina integra captadores de señales fisiológicas (tensión arterial, pulso, glucemia...), que disminuye el gasto sanitario y mejora la calidad de vida del usuario. El director general de Ibernex indica que "ya existen dispositivos que permiten la comunicación con un sistema centralizado mediante bluetooth, pero hay que trabajar en la accesibilidad e integración con un centro de teleasistencia, que permita al usuario estar permanentemente informado de todos los datos que resulten importantes para su salud".

• Videotelefonía. Se trata de una comunicación de alta calidad que permite una visualización a través de la TV (interfaz amigable), manteniendo la intimidad del usuario como requisito primordial. Esta aplicación permite abrir un abanico amplio de posibilidades como formación, terapia ocupacional, mejora de las relaciones personales evitando el aislamiento, etc. La videotelefonía aporta calidad de vida al usuario que pretende mantener una vida independiente. "La calidad de imagen y sonido, la incorporación de sistemas de difusión general (broadcast) para actividades comunes y la posibilidad de incorporar multiconferencia (familia, amigos o plataforma sanitaria), son aspectos fundamentales que debemos conseguir", concluye Remartínez.


Jueves, 15 de Julio 2010

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