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Los servicios sociales en España


El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a través del Imserso, ha publicado el Informe 2016: Las personas mayores en España. Se trata de un documento bienal en cuya elaboración colaboran profesores e investigadores de universidades españolas, expertos en distintas áreas que afectan a las personas mayores. Cada autor es responsable de uno de los siete capítulos, que se estructuran de la siguiente manera: aspectos sociodemográficos de la población mayor; indicadores socioeconómicos (protección social, situación económica y relación con el mercado de trabajo); la salud en las personas mayores; los servicios sociales para personas mayores en España; modos de convivencia, relaciones familiares y participación social de las personas mayores; los mayores y la tecnología de la información y las comunicaciones; y, por último, los malos tratos a las personas mayores, tema de gran actualidad y urgente abordaje que el Informe 2014 no trataba. Por otra parte, desaparece el capítulo dedicado a las situaciones de dependencia.



Por Sonia García

El Informe 2016: Las personas mayores en España actualiza la última edición de 2014. La Administración General del Estado y las comunidades autónomas han aportado la información relacionada con sus competencias en las políticas relativas a las personas mayores y al envejecimiento activo. Además, han colaborado expertos y entidades académicas e investigadores en el ámbito de la gerontología. Todo ello, coordinado por el Área de Envejecimiento Activo y la Unidad de Información de Mayores y Servicios Sociales del Imserso. 
 

En la presentación del informe, la directora general del Imserso, Carmen Balfagón, señala que se confirma el envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida. “Uno de los retos más importantes que afrontan hoy las Administraciones españolas es el de diseñar e implementar políticas de envejecimiento activo. El aumento de la supervivencia de la población ofrece nuevas oportunidades asociadas con la participación activa de las generaciones mayores. La edad ha dejado de ser el instrumento exclusivo para determinar la salida del mercado laboral. Además, la participación activa de la población mayor abre nuevos mercados de bienes y servicios para clientes de más edad”, subraya Balfagón.
 

Finalmente, la directora general del Imserso asegura que este informe supone una fuente de información “única, solvente y afianzada” en materia gerontológica sobre la realidad de las personas mayores en España y su evolución.
 

 

Servicios sociales

El estudio explica que, actualmente, los mayores están mejor preparados para decidir qué estilo de vida quieren llevar o cómo quieren vivir cuando les sobreviene una situación de dependencia: “El modelo clásico de los servicios sociales se está quedando corto y sus respuestas a las necesidades de los mayores son insuficientes para satisfacer las demandas de un colectivo cada vez más consciente de qué es lo que le conviene para mejorar su calidad de vida”.
 

Frente al modelo tradicional de atención, que ofrece a las personas mayores y a sus familias el servicio que considera mejor para responder a sus necesidades, surge en los años 90 del siglo XX el modelo de atención centrada en la persona, que pone a la persona en el centro del proceso de intervención como alguien dotado de conocimiento sobre sí mismo y con capacidad de decidir sobre su futuro. Además, este modelo reivindica una nueva relación entre el profesional y la persona mayor, basada en el respeto de su dignidad y la empatía. La implicación de la familia también es fundamental. Para ello, es preciso una organización flexible y participativa. 
 

Respecto a la red de servicios sociales para personas mayores, este informe incluye tanto a los usuarios del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia como a las personas que se encuentran fuera de él. Además, están englobados en esta red los servicios de titularidad pública y los de titularidad privada. “Sin embargo, las dificultades para obtener información (por ejemplo, del ámbito municipal o del privado) explican muchas de las disparidades observadas”, advierten los autores del informe.
 

Para enmarcar los datos, es conveniente recordar que, a 31 de diciembre de 2015, el INE contabilizaba 8.657.705 personas de 65 años y más, lo que supone que un 18,6 % de la población española rebasaba esta edad. Por otra parte, del total de personas mayores, más de ocho millones supera los 80 años (es decir, el 32,10 %).
 

Los servicios sociales destinados a las personas mayores analizados en este informe se clasifican en tres categorías:

•    Servicios de atención domiciliaria: teleasistencia, servicio de ayuda a domicilio y otros servicios de atención domiciliaria.

•    Servicios de atención diurna: hogares y centros de día.

•    Servicios de atención residencial: centros residenciales y viviendas para mayores.
 

Respecto a los servicios de atención domiciliaria, el de teleasistencia es el que cuenta con un número más elevado de personas usuarias. A 31 de diciembre de 2015, atiende a 769.336 personas de 65 años y más, lo que significa un 8,89 % del total de personas mayores. Su índice de cobertura es de 8,89, aunque hay comunidades que se sitúan por encima: Andalucía (15,39), Castilla-La Mancha (13,76), Cataluña (12,79), Comunidad de Madrid (11,41) y Melilla (9,56). En cuanto al perfil de las personas usuarias de teleasistencia, el 76 % son mujeres y el 67 % supera los 80 años.
 

El precio anual del servicio de teleasistencia y la cantidad que aporta cada usuario varía en función de múltiples factores, como que el servicio se preste o no dentro del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). Conviene señalar que algunas comunidades autónomas combinan la teleasistencia con otros dispositivos y prestaciones que enriquecen el servicio, como detectores de caídas, de movimientos o de humos, y esto también contribuye a que se manifiesten las diferencias en el precio anual entre los distintos territorios. Dejando a un lado estas diferencias, podemos decir que el precio anual por persona usuaria del servicio de teleasistencia es, por término medio, de 198,48 euros si se presta fuera del SAAD y de 181,86 euros dentro de él. En cuanto a la aportación de la persona usuaria, es de 47,69 euros y 42,23 euros, respectivamente.
 

Por otra parte, el Servicio de Ayuda a Domicilio atiende en España a 326.043 personas, lo que supone que casi cuatro de cada 100 personas de 65 años y más disfrutan de él. Este servicio se concentra casi el 70 % en Cataluña, Andalucía, Comunidad de Madrid y Castilla y León. El índice de cobertura es de 3,77, siendo la Comunidad de Madrid (5,67), La Rioja (5,52), Cataluña (4,87) y Andalucía (4,87) las comunidades autónomas que presentan los índices más elevados.
 


Los servicios sociales en España


Jueves, 8 de Febrero 2018

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