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Novedades en la atención farmacéutica en centros sociosanitarios


Los centros residenciales con más de 100 camas de la Comunidad de Madrid estarán obligados a disponer de un Servicio de Farmacia Hospitalaria propio y los de menos de 100 camas lo estarán a constituir depósitos de medicamentos vinculados a un Servicio de Farmacia del Área Sanitaria. Además, en los centros que atiendan a 300 residentes deberá existir un farmacéutico presencial en jornada completa, dedicación que podrá reducirse o aumentarse proporcionalmente al número de residentes del centro. Así lo expone el anteproyecto de ley de farmacia, que pretende actualizar la normativa actual tras los diferentes avances producidos en la gestión sanitaria y farmacéutica, con el fin de beneficiar al ciudadano y al paciente como auténtico eje del sistema sanitario. En este reportaje, analizamos el anteproyecto de ley de farmacia de la Comunidad de Madrid, donde operadores sociosanitarios de la región y representantes de la organización empresarial de farmacéuticos Adefarma opinan sobre la futura normativa, en la que no han tenido la oportunidad de participar, y las implicaciones que tendrá para el sector sociosanitario. Además, conocemos otros modelos de atención farmacéutica que se están desarrollando en otras comunidades autónomas.



Sonia García

El capítulo IX del anteproyecto de ley de farmacia de la Comunidad de Madrid se centra en los servicios de farmacia y los depósitos de medicamentos en centros sociosanitarios residenciales o de asistencia social. 

Tal y como expone el artículo 57, la adscripción de los servicios de farmacia y la vinculación de los depósitos de medicamentos se realizará del modo siguiente: 

•    Los centros sociosanitarios residenciales o de asistencia social con más de 100 camas en régimen de asistidos estarán obligados a disponer de un servicio de farmacia hospitalaria propio, que deberá estar bajo la responsabilidad de un farmacéutico especialista en farmacia hospitalaria o disponer de un depósito vinculado a un servicio de farmacia hospitalaria perteneciente a la red pública que sea de referencia en el área o zona sanitaria de influencia correspondiente. 

•    Los centros sociosanitarios residenciales o de asistencia social de menos de 100 camas en régimen de asistidos estarán obligados a constituir depósitos de medicamentos vinculados a un servicio de farmacia del área sanitaria, bajo responsabilidad de un farmacéutico del servicio de farmacia o a una oficina de farmacia. Los depósitos de medicamentos deberán contar con farmacéuticos con las competencias y formación necesarias. Esta formación y competencias serán adecuadas para garantizar una atención farmacéutica de calidad a los residentes.

La adscripción de los depósitos de medicamentos a los distintos servicios de farmacia se formalizará mediante acuerdo entre las consejerías competentes o mediante convenio, si el centro sociosanitario residencial o de asistencia social es de titularidad privada. Si una entidad fuera titular de varios centros sociosanitarios residenciales, se podrá suscribir un único convenio. 

Este mismo artículo indica que para asegurar que la atención farmacéutica se presta con las garantías de calidad necesarias, deberá existir, al menos, un farmacéutico presencial, en jornada completa, cuando se deba atender a un centro con 300 residentes. Dicha dedicación temporal y presencial del farmacéutico podrá reducirse o aumentarse, en tiempo de dedicación, proporcionalmente al número de residentes del centro. El mismo cálculo anterior será exigible en el caso de los depósitos de medicamentos con independencia de su vinculación. Los farmacéuticos que no estén en un centro a jornada completa podrán realizar su actividad, el tiempo restante, en otras residencias o en otros establecimientos farmacéuticos siempre que la atención farmacéutica se preste con la debida calidad y seguridad para los usuarios. 

Asimismo, el anteproyecto contempla que los farmacéuticos contarán con el personal auxiliar sanitario y administrativo suficiente para llevar a cabo las funciones encomendadas. En este sentido, indica que se garantizará, al menos, la presencia de un profesional auxiliar por cada 150 camas.

En cuanto a las funciones de los servicios de farmacia y de los depósitos de los centros sociosanitarios, el artículo 58 lo deja claro: “Desarrollar todos los procesos relacionados con la utilización de medicamentos y productos sanitarios, desde la adquisición, custodia y conservación, hasta la revisión de los tratamientos prescritos pasando por los procedimientos de apoyo a la administración de medicamentos o el apoyo a los profesionales para la prescripción de medicamentos, productos sanitarios y dietoterápicos. Así como desarrollar una atención farmacéutica mediante la integración en el equipo multidisciplinar que garantice una farmacoterapia de calidad y adaptada a las necesidades de los pacientes crónicos institucionalizados aquejados de patologías propias del ámbito extrahospitalario”. 

Otras funciones a tener en cuenta son: colaborar con las estructuras de Atención Primaria y hospitalaria de su zona de referencia en las actuaciones relacionadas con los tratamientos farmacológicos, establecer un sistema racional de distribución de medicamentos que garantice la seguridad, disponibilidad y control del proceso para garantizar su correcta administración e impulsar programas de formación e información dirigida a los profesionales de los centros sociosanitarios o de asistencia social.

Finalmente, otro punto de interés es el que expone el artículo 60: “La determinación de la oficina de farmacia a la que los depósitos de medicamentos puedan quedar vinculados requerirá de la realización de un concurso libre o un convenio en el caso de centros privados”. 


Sistema actual

La mayoría de los centros sociosanitarios de la Comunidad de Madrid trabajan con farmacias comunitarias, que suministran la medicación a cada residente de los centros de una manera personalizada. El secretario general de Aeste, Jesús Cubero, recuerda que las personas mayores que viven en una residencia siguen siendo ciudadanos normales, “que no deben renunciar a sus derechos. Además, los centros de Aeste han realizado un gran esfuerzo para profesionalizar la gestión de la medicación en periodos de vacaciones, estancias con familiares, etc.”.

El vicepresidente de Lares Madrid, Jose Manuel Martínez, añade que el centro dispone de un depósito de medicamentos autorizado por la Comunidad de Madrid, “vinculado a la oficina de farmacia que proporciona el servicio. En algunas ocasiones, en función de la titularidad del centro, modelo de gestión y tamaño, se proveen medicamentos desde la farmacia hospitalaria”.

La directora general de Amade, Pilar Ramos, apunta que cada centro, libremente, “hace uso de la receta electrónica en la farmacia que considera que le da mejor servicio, teniendo en cuenta las necesidades de los usuarios”. Por su parte, el presidente de Fed Madrid, Ignacio Fernández-Cid, concreta un poco más: “Los médicos de los centros remiten a los médicos de Atención Primaria la solicitud de incluir en la receta electrónica los fármacos indicados y, a continuación, se deriva la tarjeta sanitaria a la farmacia para que los suministre. Como desde que se indica un fármaco hasta que podemos disponer de ellos pueden transcurrir varios días, las farmacias adelantan los fármacos. El almacenamiento, dispensación y administración de los medicamentos lo realiza el departamento de enfermería del centro. Los fármacos están dispuestos en cajones individuales por pacientes y se preparan en cajetines individuales diarios o semanales”...




Jueves, 8 de Marzo 2018

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