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Patronales y sindicatos firmarán en los próximos días el VII Convenio colectivo estatal de atención a la dependencia




Patronales y sindicatos firmaron el VI Convenio colectivo del sector de atención a la dependencia en abril de 2012
Patronales y sindicatos firmaron el VI Convenio colectivo del sector de atención a la dependencia en abril de 2012
Tal y como ha podido saber BALANCE Sociosanitario, las patronales FED, Lares y Aeste y los sindicatos CCOO y UGT firmarán en los próximos días, después de cuatro años, el VII Convenio colectivo estatal de servicios de atención a las personas dependientes y desarrollo de la promoción de la autonomía personal.
 
El responsable del Área de Negociación Colectiva de CCOO, Luis Álvarez, ha explicado a este periódico que el pasado 14 de febrero presentó a las patronales una propuesta, “como alternativa a las movilizaciones de los trabajadores en la calle. Un último intento que ha sido bien recibido por las patronales. Hay que desbloquear la situación actual, cerrar este convenio y abrir un nuevo marco para empezar a construir”.
 
De esta manera, sindicatos y empresarios están tratando de llegar a un acuerdo para firmar el VII Convenio, que es una continuidad del VI Convenio, “e iniciar una nueva negociación con una representación más ajustada a la realidad, tanto sindical como empresarial. Sobre todo porque quien ostenta la mayoría empresarial actualmente ya no representa al sector”, asegura Álvarez.
 
La propuesta que ha planteado CCOO recoge:
  • Los acuerdos a los que sindicatos y empresarios han llegado durante los años que ha durado el proceso de negociación.
  • Los acuerdos alcanzamos por conflictos planteados en el SIMA.
  • Algunas sentencias judiciales que se han ido produciendo por falta de negociación.
  • Los incrementos salariales pactados como consecuencia de la ultraactividad del convenio.
  • Temas relacionados con la clasificación profesional y las funciones.
 
“En estos términos, CCOO está dispuesta a firmar el convenio para 2018, que podrá denunciarse con una antelación de, al menos, tres meses antes de su finalización y no más de cinco meses. Esto significa que el 1 de agosto cualquiera de las partes podría denunciar el convenio y, en un plazo de un mes, se constituiría la Mesa Negociadora. A partir de entonces, ya se podría empezar a negociar el VIII Convenio colectivo del sector de atención a la dependencia. Para la constitución de la Mesa Negociadora todos tendríamos que acreditar nuestra representatividad”, explica Álvarez.
 
Ni sindicatos ni patronales han conseguido los objetivos deseados, “pero no podemos seguir manteniendo más esta situación. Objetivos que afrontaremos ya en el VIII Convenio”. En este sentido, el responsable del Área de Negociación Colectiva de CCOO reconoce que hasta el momento los principales avances se han producido en la clasificación profesional y las funciones de los trabajadores, la igualdad de género y la introducción del variable del mes de vacaciones.
 
La negociación del VII Convenio, por tanto, se encuentra en una fase final. “Estamos limando y consensuando el texto y esperamos poder firmarlo en los próximos días. No tenemos líneas rojas, porque lo que queremos es cerrar este convenio”, subraya Álvarez. 
  
Por su parte, el secretario regional del Sector Autonómico y Sociosanitario de UGT, Luis Manuel Monforte, señala también la necesidad de desbloquear la negociación del convenio colectivo de atención a la dependencia, “pero no a cualquier precio. Nuestra postura es firme en cuanto al respeto de las unidades de competencia de las distintas categorías profesionales y, concretamente, las funciones de las gerocultoras, trabajadoras que han hecho el esfuerzo de conseguir la acreditación para desempeñar las funciones recogidas en la normativa legal e, igualmente por este motivo, creemos que es necesario potenciar la formación y la especialización de este colectivo”.
 
Respetando los dos grandes parámetros de calidad y profesionalidad, Monforte asegura que UGT está “dispuesta a acercar posiciones con todas las partes, pero recordando que también es imprescindible una subida salarial que permita ir recuperando parte del poder adquisitivo perdido”.
 
Firmar el VII Convenio es, por tanto, necesario. UGT asume también el compromiso de constituir “la Comisión Negociadora del VIII Convenio, con la realidad actual sobre la representatividad de la parte empresarial y sindical”.
 
Además, la propuesta de UGT recoge los siguientes puntos:
  1. Respetar todos aquellos artículos consensuados durante la negociación y recogidos así en las actas de la Mesa Negociadora.
  2. Integrar aquellos acuerdos recogidos en las diferentes reuniones de la Comisión Paritaria del VI Convenio.
  3. Integrar las sentencias firmes en relación a descansos semanales, derecho a disfrute de los 14 festivos de ámbito estatal, plus de domingo y festivos en contratos de semana y derecho a la retribución de complementos en el periodo de vacaciones.

Perspectiva empresarial
En la misma línea, el secretario general de Aeste, Jesús Cubero, asegura que “nos encontramos en uno de los puntos más cercanos al acuerdo de todo el proceso de negociación colectiva. La actitud de los sindicatos y de las patronales ha sido de colaboración en esta última etapa de desbloqueo”.
 
En cuanto a los avances respecto del VI Convenio, Cubero destaca “la clasificación profesional, clarificando funciones y dando un paso más en la profesionalización del sector. No obstante, hay todavía bastante margen para mejorar en cuanto a la eficiencia del sector para comenzar a hablar de retribuciones variables en función de objetivos prefijados y de trasladar a la opinión pública el valor intrínseco del trabajo que realizan nuestros profesionales”.
 
“Son más los temas que nos unen que los que nos separan. A los trabajadores y a las empresas nos une el interés por ofrecer una atención de calidad y por generar un modelo que haga sostenible económicamente la atención a los mayores y, en este contexto, debemos trasladar a las Administraciones Públicas el coste que los nuevos modelos de atención llevan consigo”, afirma Cubero.  
 
El secretario general de Aeste destaca como prioridad en la negociación romper la rigidez que, a veces, establecen los convenios. En un sector que gira en torno a la persona mayor, “necesitamos esa flexibilidad, incluso retributiva, para poder alcanzar acuerdos de incentivos económicos variables en función de objetivos pactados con los trabajadores, reduciendo los índices de absentismo, aumentando el grado de satisfacción de los residentes, etc.”.
 
Para Aeste es “vital atraer y retener a los mejores profesionales. Nuestras empresas hacen una apuesta clara por la calidad y nos esforzamos para que esa calidad se traslade a los residentes, pero también a los trabajadores. Y hablo de calidad salarial, de buen clima laboral, de programas de formación para empleados, de disponer de los últimos avances tecnológicos en nuestros centros y de cumplir siempre las condiciones del Convenio”.
 
Finalmente, Cubero asegura que para lograr una evolución dinámica de la próxima negociación del VIII Convenio colectivo es necesaria “una composición equilibrada de la Mesa de Negociación, objetivos comunes en función de los cuales articulemos la negociación y que no nos enroquemos en posiciones personales”.
 
Por su parte, el secretario general de Lares, Juanjo García Ferrer, reconoce también que “todos estamos intentando desbloquear la situación actual. Hay problemas estructurales importantes en nuestro sector, que la crisis económica ha puesto sobre la mesa de manera especialmente relevante”.
 
En este marco, las principales demandas de Lares “pasan por dignificar el trabajo y no perder la perspectiva de que en nuestros centros la persona más vulnerable es el residente”. Y García Ferrer añade: “La dignificación del trabajo es una prioridad y el salario es un elemento esencial para dicha dignificación, empero las entidades del Tercer Sector dependemos al 100 % de la financiación pública y ésta es la que es. Por ello, necesitamos la complicidad sindical para dignificar en términos de salario las relaciones laborales”.
 
En este sentido, el secretario general de Lares señala que cualificación y funciones son cuestiones distintas “y la capacitación no puede disociarse de las actitudes. No reconocer cierta polivalencia funcional en zonas rurales en modelos de atención residenciales con unidades de convivencia y, en general, en centros con menos de 60 plazas supondrá precariedad laboral en cuanto a la temporalidad de las jornadas y el cierre de centros y servicios del Tercer Sector, que se concentrarán en entornos urbanos y en centros residenciales de estructura más grande. Todos deberíamos repensar el modelo de profesionalización y si bien coincidimos en la necesidad de parar en seco los abusos, no puede ser a costa de cargarnos el sector solidario”.
 
Tras lo expuesto, García Ferrer destaca que, “al margen de ciertas discusiones de poder”, las coincidencias entre empresas y sindicatos “son mayores de lo que parece, pero las soluciones bien distintas”. En su opinión, para evitar que el sector vuelva a estar años negociando un convenio colectivo sólo se necesita “empatía, confianza y visión de conjunto”.
 
En el próximo número del periódico BALANCE Sociosanitario ampliaremos la información con declaraciones de sindicatos y empresarios.


Jueves, 22 de Febrero 2018

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