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Primaria reivindica la mejora de la especialidad


La Atención Primaria (AP) es la puerta de entrada de cualquier ciudadano al sistema sanitario y, por consiguiente, debería ser su piedra angular, ya que se trata de un servicio básico para garantizar la atención y diagnóstico precoz del paciente que acude al centro de salud. Pero la realidad es otra, como denuncian desde el Foro de Médicos de Atención Primaria. La AP ha sufrido las consecuencias de las ajustadas plantillas de médicos y la falta de medios para llevar a cabo su labor. Más del 40 % de los médicos de familia y pediatras de AP tienen cupos de pacientes sobrepasados, atendiendo alrededor de 40 a 50 personas al día. Por eso, reivindican una AP más cuidada y reforzada para hacer frente a los retos a los que se enfrenta el sistema sanitario, destacando su papel fundamental en el cuidado de las personas. Como primer paso, el Ministerio de Sanidad se ha comprometido a dar voz a la profesión en un próximo Consejo Interterritorial.



Por Esther Eugenio

ajo el lema Atención Primaria de primera, las organizaciones que conforman el Foro de Médicos de Atención Primaria celebraron el pasado 12 de abril un doble acto para conmemorar el Día Nacional de la Atención Primaria, con la participación, por primera vez, de la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat. Reivindicar la realidad de la AP en España y poner en la agenda de los políticos los problemas por los que atraviesa este primer nivel asistencial son dos de los objetivos por los que luchan los especialistas en Medicina de Familia y los pediatras. De ahí la importancia de la intención, por parte del Ministerio, de convocar una conferencia específica de AP en el marco del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS). “Es una cuestión de justicia”, aseguró el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Serafín Romero.

Por su parte, la presidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), Concepción Sánchez, recordó que “nuestra sanidad es una de las mejores del mundo por su universalidad, igualdad, cohesión y acceso gratuito de todos los españoles”. Por eso, advirtió: “No podemos dejar que la asistencia infantil y adulta se deteriore lentamente hasta desaparecer”. Y con el propósito de mantener la asistencia en los centros de salud, la AEPap ha presentado dos proposiciones no de ley en el Congreso de los Diputados para impulsar la Pediatría de Atención Primaria y ofertar más plazas MIR, “para que todos los niños tengan su pediatra en el centro de salud”. “La bandera de la AP es la prevención y es durante la infancia cuando la medicina preventiva evita más enfermedades infecciosas, previene enfermedades crónicas y alcanza su máxima importancia”, indicó.

El presidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), Alejandro Iñarra, manifestó la gran paradoja de que “siendo la Atención Primaria un entorno que se antoja idóneo para el aprendizaje de la medicina, en nuestra formación es completamente marginal. Y es el ámbito ideal para el aprendizaje porque se da un enfoque biopsicosocial al paciente, nos permite ver enfermedades realmente prevalentes, el desarrollo de habilidades comunicativas y, además, tener la visión del paciente como un todo”. Y, en este sentido, se preguntó: “¿Qué está ocurriendo en las Facultades de Medicina para que no se esté enseñando Atención Primaria? ¿Por qué está derivando la formación hacia una superespecialización”. En su opinión, “faltan cátedras, falta profesorado y falta peso teórico y práctico. Es por ello que nos preocupa el futuro de la AP como eje del sistema sanitario”.

Mientras, el secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Francisco Miralles, reivindicó la necesidad de “cuidar la Atención Primaria y potenciarla, y esto se hace, sobre todo, con financiación y dotación de recursos”. Asimismo, puso de relieve “el déficit estructural de las plantillas de médicos de familia y pediatras. Los cálculos indican que faltan más de 2.700 médicos de familia y pediatras, y que en los próximos años este número aumentará con la jubilación de miles de profesionales y la escasa oferta de plazas MIR de Medicina Familiar y Comunitaria y Pediatría”. Además de la falta de médicos, Miralles señaló que “las condiciones laborales en AP son muy poco atendidas. La precariedad laboral, la temporalidad (que se acerca al 50 %), la no renovación de contratos y la alta presión asistencial están produciendo un deterioro profesional”. Si a esto le añadimos el creciente envejecimiento de la población y la mayor demanda de asistencia que eso conlleva, hace falta “revisar al alza y con carácter de urgencia la necesidad de efectivos que necesita el sistema”. 
El secretario general del sindicato médico continuó explicando que “hoy el 53 % de los médicos de familia y pediatras soportan cupos de más de 1.500 tarjetas sanitarias y atienden a más de 40 pacientes diarios, cifras que se superan ampliamente en periodos especiales”. Tanto es así, que Miralles afirmó que “esta sobrecarga asistencial es intolerable, ya que afecta negativamente a la salud de los profesionales y atenta contra la calidad de la asistencia a la que tienen derecho nuestros pacientes”. “La Atención Primaria ha sido abandonada y se concibe como un simple filtro de entrada al sistema sanitario, sin función propia y sin el presupuesto y los recursos adecuados. La participación de la Primaria en el gasto público sanitario es cada vez menor y su deterioro es continuo. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, la inversión pública en AP ha descendido drásticamente durante los últimos años hasta representar únicamente el 14 % de toda la asistencia sanitaria”, declaró.

Sin embargo, Miralles lo tiene claro: “La sanidad no es un gasto, es una inversión, una apuesta y un valor de futuro. Por ello, desde el Foro de Médicos de Atención Primaria exigimos que la financiación aumente significativamente hasta representar, como mínimo, un 20 % del gasto total, dando oxígeno al que debe ser el pilar fundamental de nuestro Estado de bienestar. Este aumento del presupuesto debe ir acompañado del incremento de las plantillas, el ajuste de los cupos de pacientes y una correcta planificación de los recursos humanos. La miopía de los políticos y gestores de todas las siglas y colores en este punto es manifiesto, han olvidado que la eficiencia de la AP permite ahorrar y que si el primer eslabón asistencial falla, el resto del edificio sanitario se vendrá abajo. Si queremos que nuestro sistema sanitario vuelva a ser uno de los mejores modelos asistenciales, deben empezar a valorarla, respetarla y financiarla”.


 



Jueves, 14 de Junio 2018

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