Dependencia y discapacidad - proveedores, residencias, sector sociosanitario,
Balance Sociosa Balance Sociosa

Síguenos en:
Facebook
Twitter
YouTube




SECPAL apuesta por la planificación anticipada de los cuidados como una tendencia más avanzada que el testamento vital




Según los últimos datos del Registro Nacional de Instrucciones Previas, correspondientes al pasado mes de octubre, poco más de 265.300 personas han dejado plasmado en un documento cuál es su voluntad en relación a los cuidados y la atención que desean recibir si se encuentran en unas circunstancias que no le permitan expresarla personalmente o una vez llegado el momento del fallecimiento. Esta cifra, que apenas supone el 0,6 % de la población en España, confirma la escasa acogida del llamado testamento vital en nuestro país.

Para el doctor Christian Villavicencio-Chávez, especialista en Geriatría y en cuidados paliativos y miembro de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) , el desconocimiento que existe todavía en torno al documento de instrucciones previas tiene que ver con el limitado interés que en estos años han mostrado los ciudadanos, pero no es el único motivo. “La población en general y, con mayor razón, las personas con enfermedad avanzada, tienen miedo a hablar del final de la vida; muchas personas ni siquiera se han planteado que eso podría llegar, por lo que hablar del testamento vital no está dentro de sus prioridades de cuidados”, explica el doctor Villavicencio-Chávez, profesor de Bioética y Medicina Paliativa de la Universidad Internacional de Cataluña y experto en Planificación de Decisiones Anticipadas (PDA) y en comunicación en pacientes con enfermedad crónica y avanzada.

En este contexto, es precisamente este concepto de planificación anticipada de los cuidados (PAC) el que cobra fuerza como una tendencia “más avanzada” que incide en la posibilidad del paciente de expresar su voluntad en las distintas circunstancias que pueden plantearse durante el transcurso de la enfermedad y en el caso en que ya no pueda decidir personalmente. “Muchas personas que sí se han planteado alguna vez que la vida acaba, y más cuando existe un proceso de enfermedad avanzada, piensan que dejar un documento escrito podría generar confusión si luego quieren cambiarlo, por lo que la incertidumbre juega un papel destacado a la hora de elaborar y registrar las instrucciones previas. Frente a eso, desde SECPAL se propone la planificación anticipada de cuidados como un proceso evolutivo de toma de decisiones en el que el paciente, en función de sus valores y creencias y ayudado por el equipo asistencial, expresa sus preferencias y la atención que desea recibir en posibles escenarios durante la trayectoria de la enfermedad y para el caso en que ya no pueda decidir personalmente”, aclara el especialista.

Es, por tanto, “un proceso que se puede modificar las veces que haga falta” y que permite recabar la voluntad del paciente sobre las intervenciones que autoriza o rechaza, las decisiones relacionadas con su fallecimiento o la designación de un representante, y siempre que el equipo asistencial lo considere oportuno, por ejemplo, ante un ingreso hospitalario, el fracaso de un tratamiento, la progresión de la enfermedad, etc. “Todo ello debe constar en la historia clínica”, recalca el doctor Villavicencio-Chávez.


Lunes, 3 de Diciembre 2018

Nota




Nuevo comentario:
Twitter

Balance de la Dependencia no se hace responsable de las opiniones y comentarios
de sus lectores.

Lea las condiciones generales de uso completas AQUÍ.


En la misma sección...
< >

Miércoles, 12 de Diciembre 2018 - 10:52 Matilde Pelegrí, patrona de la Fundación CEIM

Miércoles, 12 de Diciembre 2018 - 10:16 La contaminación aumenta el riesgo de padecer demencia