Dependencia y discapacidad - proveedores, residencias, sector sociosanitario,
Balance Sociosa Balance Sociosa

Síguenos en:
Facebook
Twitter
YouTube




Transporte accesible. Autonomía y calidad de vida




Una ciudad accesible es aquella que permite a todos los ciudadanos desplazarse de manera autónoma y libre, con independencia de si tienen o no movilidad reducida. Para ello, hay que eliminar las barreras arquitectónicas de calles y edificios, pero también es imprescindible que el transporte público sea accesible y esté adaptado a las diferentes necesidades. Lamentablemente, las personas con discapacidad no siempre pueden acceder y utilizar el metro, tren, autobús o taxi, lo que dificulta su autonomía para trabajar, estudiar y disfrutar de su tiempo de ocio. Disponer de un vehículo propio adaptado tampoco es sencillo, ya que su coste es muy elevado. Si bien la Administración Pública está haciendo importantes esfuerzos para que el transporte sea accesible, aún queda mucho camino por recorrer para que las personas con discapacidad puedan desplazarse sin limitaciones y en igualdad de condiciones.

Transporte accesible es el “que aplica sistemáticamente los principios de la Accesibilidad Universal a todos aquellos ámbitos del entorno, exterior e interior, que permiten el desenvolvimiento, uso y disfrute del mismo en condiciones de seguridad, comodidad, eficacia, autonomía personal, sostenibilidad y uso fácil”, afirma el técnico de Accesibilidad de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe), Gonzalo Arjona. 

En la misma línea, el asesor jurídico del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), Óscar Moral, apunta que transporte accesible es “aquel que cualquier persona, independientemente de su discapacidad física, sensorial o intelectual, puede utilizar en igualdad de condiciones que el resto de los ciudadanos”.

Actualmente, Arjona asegura que un 50 % del transporte es accesible, con ciertos matices, sobre todo en concesiones a terceras empresas y transporte rural. Un porcentaje demasiado bajo, teniendo en cuenta las necesidades de las personas con discapacidad: “Desgraciadamente, la accesibilidad en el transporte hoy en día todavía deja mucho que desear. Aún queda mucho por hacer, pese a la continua labor de negociación que realizamos, tanto con empresas como con Administraciones Públicas para mejorar esta situación y conseguir una plena accesibilidad. Poco a poco, pero vamos en la buena dirección”, asegura. 

El transporte accesible es imprescindible para que las personas con discapacidad puedan moverse y disfrutar de una ciudad accesible y amigable en igualdad de condiciones. Por ello, Cocemfe reivindica que se cumpla la normativa actual, “ya que está consensuada por técnicos, usuarios y Administraciones”. 

El asesor jurídico del Cermi va más allá: “Sin accesibilidad no hay uso y sin uso no hay desplazamiento. Eso implica que las personas con discapacidad no pueden normalizar su vida, porque necesitan de terceras personas para poder desplazarse de un sitio a otro. La tendencia actual lleva a pensar en la accesibilidad como algo aislado, pero debe ser transversal y garantizar el ejercicio de otros derechos: trabajo, formación, ocio… No poder acceder a un edificio o no poder  coger un autobús impide ejercer otros derechos”. Además, en su opinión, “hay que hacer un esfuerzo especial en las zonas rurales, muchas veces olvidadas”.

Por tipo de transporte, ambos expertos coinciden en señalar que el más accesible y donde más esfuerzos se han realizado es en el autobús urbano. Mientras, los peores son el metro, el taxi, el autobús interurbano, el tren y el transporte aéreo. 

Por Sonia García



Miércoles, 1 de Junio 2016

Nota