La Junta de Extremadura y las Diputaciones Provinciales gestionarán 7,8 millones de euros procedentes de fondos estatales para hace frente a los efectos de la pandemia por COVID-19. Estas ayudas se destinarán, fundamentalmente, a contrataciones de refuerzo de plantillas en residencias de mayores y a aportación de EPI y apoyo a la asistencia a domicilio para  personas mayores y dependientes en pueblos.

El vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales, José María Vergeles, ha presentado esta semana en Mérida los convenios con las Diputaciones Provinciales de Badajoz y Cáceres por los que se gestionarán y tramitarán las partidas procedentes del Fondo Social Extraordinario del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Inicialmente, se consignaron en el Ministerio 300 millones de euros, que se distribuyeron conforme al número de afectados en centros y residencias de mayores o de personas que precisaron algún tipo de protección o ayuda a domicilio durante la primera ola de la pandemia.

Tras este reparto, a la comunidad autónoma de Extremadura le correspondieron 7,8 millones de euros. Esta cantidad se redistribuirá con la colaboración de las entidades provinciales, de modo que 4 millones de euros financiarán aportaciones a los centros residenciales dependientes del SEPAD y más de 3 millones de euros serán gestionados por las Diputaciones, que las harán llegar a los municipios extremeños para personas que necesiten ayuda a domicilio dada su vulnerabilidad.

Cuidado de los mayores

José María Vergeles ha puesto el acento tanto en la necesidad de paliar las consecuencias que tiene la lucha contra la Covid-19, especialmente en las residencias de mayores de 65 años dependientes de la Junta, así como de aprovechar el instrumento eficaz que suponen las administraciones provinciales.

Vergeles ha subrayado que desde las entidades provinciales se ha demostrado hace tiempo que son un instrumento capital para hacer región, a la vez que son los mejores gestores para hacer llegar ayudas a todos y cada uno de los pueblos de la región.

Los presidentes de las diputaciones han destacado la importancia de que la administración provincial es capaz de gestionar estas partidas de modo que lleguen a los ciudadanos y las entidades locales con la agilidad precisa para frenar los efectos que está causando la enfermedad.

El presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, ha detallado el convenio mediante el que se repartirá un millón de euros para la asistencia domiciliaria a personas mayores y dependientes en localidades pacenses y se aportarán 96.000 euros para refuerzo de plantillas en las residencias de mayores de la provincia.

Por su parte, el presidente en funciones de la Diputación de Cáceres, Carlos Carlos, ha explicado que esta entidad distribuirá 900.000 euros para contrataciones de personal en las residencias de mayores cacereñas y 1.003.000 euros destinados a la convocatoria para atención asistencial domiciliaria gestionada por los servicios municipales.