Más de 20 profesionales participan en el curso telemático de capacitación de directivos organizado por la Federación Castellano y Leonesa de Atención a la Dependencia (Acalerte), en el que están adquiriendo herramientas para la gestión y el diseño de programas que permitan mejorar la calidad de vida de las personas usuarias de las residencias y centros de día de Castilla y León.

Más de una veintena profesionales de los Servicios Sociales han comenzado el Curso Superior de Directores de Centros de Servicios Sociales de Castilla y León, que se celebra este año de forma telemática debido a las especiales circunstancias provocadas por la COVID.

“Este año vivimos circunstancias excepcionales, sobre todo  en las residencias, y por ello no hemos querido frenar el desarrollo de un curso que da las capacitaciones necesarias a  los  directores  y  gerentes  de  los  centros.  Lo  que  hemos  hecho  es adaptarnos a las circunstancias, reducir el aforo de los cursos y aprovechar las nuevas tecnologías para iniciar esta fase de la educación formal de las personas que desean afrontar  el  futuro  del  sector  y  lo  hacen con  el  interés  de  contar  con  la  mejor educación”, explica Diego Juez, presidente de Acalerte.

Se trata de un programa  innovador  que cuenta cada año con profesionales de la docencia de prestigio  nacional, entre los que se encuentran Ana María Rodriguez García, enfermera especialista en Geriatría y Gerontología y directora de centro residencial; Aitor  Pérez Artetxe,  con más de  25 años de  experiencia en diseño y gestión de servicios sociales y sociosanitarios; y el director de los centros Lacort, José María Delgado  en el que se los profesionales han adquirido  herramientas para la gestión  comercial  en  residencias, el  envejecimiento  y  los  Servicios Sociales, las habilidades  directivas, la gestión  comercial o  la ética aplicada a la gestión  a los Servicios Sociales.

Un programa  impartido  por  Acalerte, que pretende con el mismo formar y mejorar la calidad de la atención, así como permitir  a los centros residenciales adaptarse a la normativa vigente.

Nuevo modelo y ley de residencias

Una de las prioridades de este curso es la de dotar a los directores de centros residenciales de las herramientas necesarias para mejorar la atención a las personas y ofrecer recursos a los profesionales. Por ello, dentro del módulo “Atención Integral centrado en la Persona” que va más allá de la atención, se atiende a las necesidades del individuo y abarca también al contexto del que forma parte.

“Nosotros creemos en que el mejor modelo es el que responde a las necesidades de la persona y apostamos por ello y por la Ley de Residencias que se adapte al mismo”, explica Diego Juez.

Por ello, el curso ofrece técnicas para trabajar con patrones de comunicación, los vínculos relacionales y también  cómo adaptar la realidad de la residencia al nuevo modelo, desde los trabajadores, hasta los familiares, comenzando por lo más importante: la persona. Para desarrollarlo, de forma paralela se han celebrado dos programas concretos sobre “Cómo elaborar la historia de vida y el proyecto de vida de un residente”, pasos fundamentales en el nuevo modelo.

El objetivo principal de la “Historia de Vida es para emplearla” como herramienta para la personalización de la atención, para dispensarla en coherencia con el proyecto de vida de cada usuario donde la persona participe y ejerza el control de su situación.

Diego Juez finaliza explicando que “el  Modelo  en Mi Casa es el futuro y no hay marcha atrás en su aplicación. Además, es un programa que no sólo se adapta a las necesidades de las personas usuarias, sino que tiene un grado de satisfacción muy elevado entre los profesionales y a diferencia de lo que muchas se cree no baja el ratio de personal en los centros. Al contrario, hace que los mismos trabajen de forma personalizada con las mismas personas mayores de los centros logrando una mayor calidad en la atención”.