Tras la finalización del estado de alarma, la Federación Regional de Atención a la Dependencia de Castilla y León (Acalerte) solicita al Gobierno central y autonómico que se dote de herramientas suficientes para que personas mayores usuarias, profesionales y familiares cuenten con las medidas sanitarias necesarias que garanticen la vuelta a la normalidad y eviten el aislamiento social.

Como explica el presidente de Acalerte, Diego Juez, “las prioridades son cuatro: la primera es la coordinación total con el sistema sanitario, la segunda la realización de PCR de forma periódica tanto a personas usuarias como a profesionales, con un mínimo de 15 días de diferencia, que se prioricen y faciliten los equipos de protección, mascarillas, guantes, etcétera, para que los trabajadores puedan desempeñar su trabajo con seguridad y sin miedos, y financiación justa y real para aumentar el ratio de personas que trabajan en los centros”.

“El hecho de que el Gobierno central no ofreciese fondos de carácter finalista para tomar medidas en Servicios Sociales dentro de los fondos para las comunidades autónomas y el cambio de reparto que privó a la región de 5,8 millones de euros no facilita el hecho de que se tomen medidas. Por ello, pedimos responsabilidad a los responsables para poder llevar a cabo las medidas a desarrollar para evitar que se vuelvan a producir situaciones de caos”, explica Diego Juez.

Además, el presidente de Acalerte aplaude la puesta en marcha de trabajo para mejorar la atención a las personas mayores que viven en la región y que logren establecer una mejor coordinación entre el sistema social y el sanitario a través de la Atención Primaria y en el que se asegure la atención a los ciudadanos de la región independientemente de donde residan.

Modelo de atención

El modelo de residencia implantado en Castilla y León es muy abierto: “Somos pioneros en el sistema de atención a los mayores en las residencias. Nos fijamos en un nuevo modelo con centros muy abiertos, donde no hay horario de visitas, pero ahora en estos momentos tenemos que tener muchas precauciones, las familias y los propios usuarios lo están entendiendo y comparten las necesidades y realidades, pedimos a la sociedad que se solidarice con los profesionales que han trabajado duramente durante estos meses”, explica el presidente de la entidad Diego Juez.

El objetivo de la Federación es el de dotar de las mejores herramientas a sus centros para conseguir que éstos sigan siendo, en términos absolutos, la mejor opción de calidad en una ecuación entre la renta disponible, medios humanos y técnicos habilitados por los centros.

“En época de COVID hemos sido pioneros y hemos dado todas las herramientas posibles, hemos trabajado siempre en equipo, apoyándonos entre los directores y sabiéndonos responsables de la situación, en primera línea de batalla. Sin olvidar que somos, en muchos casos, responsables de la única empresa que hay en algunos pueblos: del motor de zonas del mundo rural sobre envejecido, logrando fijar población  y empleo”, finaliza Juez.