Tras el anuncio del presidente de la Junta de Castilla y León de cerrar los centros residenciales de la región a las visitas motivado por el actual nivel de contagios, la Federación Castellano y Leonesa de Atención a la Dependencia (Acalerte) reacciona con respeto ante las medidas tomadas por la autoridad sanitaria. No obstante, recuerda que los centros cuentan con planes propios de contingencia y medidas de seguridad sanitaria claves que están logrando frenar la virulencia y expansión del virus, por debajo de la prevalencia del contagio en la región.

Hay que recordar que los castellano y leoneses que viven en las residencias son las más vulnerables ante la pandemia ya que, por lo general, tienen de más de 85 años, en su mayoría con pluripatologías y en un 45 % con deterioro cognitivo y, por ello, “los profesionales nos hemos adaptado a vivir en las residencias con todas las nuevas medidas de seguridad, pero garantizando la comunicación y la relación con las familias, ya que es fundamental para el desarrollo de un envejecimiento saludable”, explica el presidente de Acalerte, Diego Juez.

Sobre el decreto que entrará en vigor el próximo viernes 6 de noviembre, Juez apunta que “entendemos que es una medida que no deseamos tomar y que no nos gusta a los centros, pero entendemos que en estos momentos tenemos que ir todos de la mano y apoyar las decisiones que tome la autoridad sanitaria de la región de responsabilidad y hemos aprendido a relacionarnos en los centros a través de las redes sociales o las video conferencias con abuelos, padres, hermanos, amigos, vecinos. Pero no renunciamos a seguir luchando para que esta nueva normalidad siga hacia delante hasta lograr que se encuentren vacunas y medicaciones que restrinjan al máximo el riesgo de contagio y por ello esperamos que esta medida no se alargue en el tiempo”.