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AERTE insiste en la eliminación de la normativa COVID en las residencias de mayores de Comunidad Valenciana

La Asociación Empresarial de Residencias y Servicios a Personas Dependientes de la Comunidad Valenciana (AERTE) ha pedido a la Consellería de Igualdad y Políticas Inclusivas y a la Consellería de Sanidad Universal y Salud Pública de la Comunidad Valenciana que se derogue la normativa COVID todavía existente en los centros de atención a personas mayores, tras la finalización de la campaña de la segunda dosis de refuerzo a las personas residentes y profesionales.

A pesar de la eliminación de las restricciones COVID19 en el conjunto de la sociedad valenciana que se ha producido en los últimos meses, las residencias y centros de día siguen con una norma específica que impide avanzar hacia la normalidad total en la vida de las personas que viven en estos centros.

Según sostienen, la exigencia de rellenar cuestionarios previos, los requisitos de las visitas, la reserva de habitaciones para aislamientos, que bloquea aproximadamente 400 plazas, o la necesidad de estructurar la organización del centro por unidades convivenciales sigue condicionando la situación de estos centros sin permitir que los mismos evolucionen en la misma línea, y con la misma velocidad, que el resto de la sociedad.

Necesidad de volver a la normalidad

Desde AERTE consideran que los datos apuntan a una mejoría muy importante de la situación. Por ejemplo, sólo el 1,67% de los fallecidos en residencias de personas mayores durante las últimas cuatro semanas en España ha sido con diagnóstico positivo de COVID. Estamos en un nivel de casos en residentes de los más bajos en casi un año y la incidencia en los mismos, cuando hay casos, suele ser leve.

“Creemos que es hora de eliminar las restricciones de manera definitiva, las personas que viven en residencias y el personal que trabaja en ellas deberían volver a la normalidad. Si se ha podido hacer en los centros de discapacidad y salud mental, también debería hacerse en los de personas mayores” indicó el presidente de AERTE.

Para ello, sería necesario revisar la calificación que hace el Ministerio de Sanidad de los centros residenciales y que pudieran funcionar con planes de contingencia dinámicos que le permitieran adaptarse en cada momento a los distintos niveles de alerta y el mantenimiento de mascarillas en los profesionales de los centros, pero reduciendo las limitaciones actuales que afectan a la vida de las personas atendidas, a sus familiares y a la propia organización del centro.

La aplicación de la tercera dosis a las personas usuarias reforzó aún más la protección de estos centros y sigue demostrando la eficacia de la vacuna como principal herramienta de lucha contra la enfermedad. Los brotes que se producen en la actualidad se desarrollan de manera leve, casi sin derivaciones hospitalarias, lo que permite seguir avanzado en esta línea.