La Asociación Empresarial de Residencias y Servicios de Atención a la Dependencia de la Comunidad Valenciana (Aerte) ha solicitado a las consellerías de Sanidad Universal y Salud Pública y a la de Igualdad y Políticas Inclusivas, que se permita el contacto físico entre los familiares y los residentes por la protección que supone la vacuna y la mejora de la situación de la Comunidad Valenciana.

Según los últimos datos facilitados por el Imserso, la Comunidad Valenciana lleva más de dos meses sin fallecidos por COVID-19 en residencias, lo que es una muestra más de la eficacia de la vacunación.

Desde Aerte han explicado que la normativa del VICIPI que regula los centros es del 8 de abril y prevé situaciones de nivel de alerta superiores, pero no una mejora de la situación, lo que impide a los centros aplicar medidas menos restrictivas y que mejoren la calidad de vida de las personas atendidas.

“No podemos estar cada día escuchando que somos la región de Europa con menos incidencia y que eso no se refleje en un cambio de la normativa hacia la normalidad. La regulación anterior va a cumplir dos meses y está pensada para un empeoramiento de la situación, pero no para una mejora. Eso tiene que cambiar ya. Los profesionales y las familias están agotados”, afirmó José María Toro, presidente de Aerte.

Plazas libres en residencias

Las reservas de plazas libres para posibles aislamientos, que impiden atender a unas 1.400 personas con dependencia en una de las comunidades con menos plazas disponibles de España, o la obligación de hacer aislamiento de diez días a personas vacunadas que ingresan en un centro si no tiene un 95 % de vacunación, la Comunidad Valenciana es la única de España con este criterio, no están justificadas ya de ninguna manera. Sin embargo, la Generalitat las sigue manteniendo. Tampoco se deberían impedir los ingresos en centros, aunque haya algún caso positivo ya que estas situaciones están bajo control.

Aerte considera bueno mantener el régimen de visitas y salidas de los centros que, actualmente, permite mantener el contacto entre residentes y usuarios sin saturar de personas los centros, lo que todavía parece precipitado. Al mismo tiempo, considera adecuado que se lleven a cabo pruebas PCR en los nuevos ingresos de personas usuarias o incorporaciones profesionales en centros.

Según los datos, las residencias que han tenido algún brote después de la vacunación han demostrado que la vacuna funciona, ya que han permitido que las personas hayan pasado la enfermedad de manera asintomática, evitando la mortalidad que hemos visto en otros momentos en los centros.

“Deberíamos ir a un marco parecido al de la gripe, ahora que se demuestra que la vacuna es eficaz, donde hay vacunación periódica, no hay aislamiento, ni declaración de brotes que afecten al funcionamiento de los centros o que impidan los ingresos a pesar de que haya alguna persona contagiada” incidió José María Toro.

Dos meses sin reunirse con la Consellería

Aerte también ha explicado que, a pesar de las solicitudes llevadas a cabo, no ha habido ninguna reunión del sector con la Consellería de Sanidad desde el pasado 23 de marzo. De hecho, la última actualización del protocolo sobre residencias se publicó sin haberlo trabajado previamente con el sector. Sin embargo, la interlocución con la Consellería de Igualdad y Políticas Inclusivas si está siendo más fluida en estos momentos.