La Asociación Madrileña de Atención a la Dependencia (Amade) denuncia que el 88,75 % de los asociados confiesa no tener conocimiento de cuándo ni cómo se iniciará el proceso de vacunación en sus centros.

Se trata de un dato obtenido tras la realización de un cuestionario realizado entre los 220 asociados de Amade, en el que solo un 11,25 % asegura haber recibido la visita de los equipos especializados en inyectar las dosis. También destaca el hecho de que el 88,75 % de los que aún no han recibido la vacuna, solo el 16,90 % tiene fecha para iniciar el proceso para las primeras dosis. “En este dato no están incluidos los que tenían cita para esta semana, ya que como es normal, por el efecto del temporal se han pospuesto, pero pedimos la máxima agilidad en el proceso y rigor para que se entregue el número de vacunas necesarias para todas las personas residentes y los profesionales de cada centro”, explica la presidenta de Amade, Pilar Ramos.

En el cuestionario entregado los asociados también han procedido a valorar el proceso que está desarrollando y “algo que todos los responsables de los centros destacan es la falta de información sobre el proceso en general, sobre cuándo van a acudir y cómo va a ser la logística y, además, otro de los aspectos que destacan es la lentitud con la que se está llevando a cabo”, puntualiza Ramos.

Además, aprovecha para enviar un mensaje a la sociedad de “responsabilidad y no olvidar lo que vivimos. Las personas que viven en residencias reciben servicios de ayuda a domicilio o acuden al centro de día y las que trabajan por y para ellos son las más vulnerables ante el Covid-19 y no se nos puede olvidar todo lo que hemos vivido y que cada vida importa”.

Vacunación de los profesionales

Otro dato que destaca es que en el 80 % de los centros, más del 85 % de los profesionales ya han dado el consentimiento informado para recibir la vacuna. “Un dato muy significativo, pero que para nosotros no es suficiente. Queremos llegar al 100 % que está en algunos centros”, explica Ramos. Una de las causas es la falta de información sobre la vacuna y sobre el procedimiento, más que por las consecuencias de la vacuna.

La estadística señala que en todos los centros el porcentaje de residentes que sí quiere la vacuna supera el 90 %, algo que para Ramos es “normal para una generación que ha visto los cambios que se han producido en la sociedad con los avances de la ciencia, que han convivido con la pandemia y que quieren proteger a quienes los cuidan. Son el ejemplo que todos debemos seguir”.