La Asociación Madrileña de Atención a la Dependencia (Amade) ha presentado hoy el documental “Testimonios de la COVID”, dirigido por Sonia Villarroel. En poco más de cinco minutos, profesionales de todas las categorías que trabajan en las residencias (limpieza, auxiliares, psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas y directores) ponen voz a las experiencias vividas en las residencias de la Comunidad de Madrid durante los meses más duros de la pandemia.

El documental, en el que también participan familiares y residentes, tiene como objetivo es rendir un merecido homenaje al trabajo de todo un colectivo, que cada día se deja la piel para cuidar a las personas mayores y en situación de dependencia.

“El documental recoge el día a día en las residencias y pone cara a todos los profesionales que con su esfuerzo han salvado vidas. La sociedad debe saber que el sector ha sufrido mucho y sigue sufriendo, pero sin dramatismos ni melancolía. Somos profesionales que atendemos a las personas mayores y contribuimos a mejorar su calidad de vida”, afirma la presidenta de Amade, Pilar Ramos.

Y la directora general de la patronal madrileña, Inmaculada Cerejido, añade que la experiencia que todos esos profesionales han vivido este año debía ser contada. “Debe quedar una huella, una buena huella. Ellos no son conscientes de su heroicidad, solo han trabajado haciendo lo que debían hacer en cada momento, como lo hacen cada día.  Solo cuando se ve desde fuera puedes darte cuenta del valor del trabajo que se realiza en los centros de mayores”, apunta.  Por eso, entiende que era responsabilidad de Amade  poner voz a todos los héroes anónimos que han acompañado a los mayores durante los meses más duros de la pandemia.

De esta manera, documental pretende dejar constancia de una realidad que no ha sido contada y, sobre todo, homenajear a todos los profesionales que trabajan cuidando a los mayores. “Queremos que se sientan orgullosos de quiénes son y de su aportación a la sociedad. Cuidar a otro es uno de los trabajos de mayor altura que se puede realizar y, desgraciadamente, uno de los menos valorados. Sin embargo, durante la pandemia han trabajado hasta la extenuación, poniendo en riesgo su propia salud y la de sus familias. A pesar de ello, nunca dejaron solos a aquellos a quienes cuidaban”, subraya Cerejido.  

 

Profesionales esenciales

“Los profesionales esenciales son aquellos que hacen posible que sigamos vivos.  Por eso, merecen nuestro reconocimiento y admiración”, afirma la directora general de Amade.  Si la atención al mayor es esencial para nuestra sociedad, “debemos cuidar a quien la presta y que se sienta valorado para seguir mejorando, llevando esa atención a los más altos niveles de profesionalización.  La pandemia ha generado la oportunidad de mostrar cómo son los profesionales, en cuyas manos dejamos a nuestros seres queridos”, explica.  

Por su parte, los profesionales de atención a los mayores sienten la necesidad de comunicar lo que han vivido. En este sentido, Cerejido reconoce que muchos profesionales se encuentran en una situación de estrés postraumático. “En los centros no se habla de lo vivido y cuando se habla se llora.  Han experimentado un impacto emocional que requiere, en primer lugar, ser contado y, en segundo lugar, ser valorado.  Solo si les ayudamos a sentirse grandes, podrán guardar en su memoria recuerdos tremendos sin romperse emocionalmente”, explica.  

Y ahora ¿qué?

La directora general de la patronal madrileña explica que el documental está subtitulado al inglés, “porque queremos que trascienda. Queremos mostrar lo que había en marzo detrás de esas ventanas cerradas de las residencias que veíamos en los informativos”.

Si bien el vídeo dura algo más de 5 minutos, Cerejido asegura que hay material grabado para un documental de una hora. “Quizás sea el siguiente proyecto”, reconoce. “Han participado 30 profesionales y 5 centros, pero no todos los testimonios recogidos salen en el video final, porque hemos tratado de ofrecer un mensaje que represente a todo el colectivo. Lo importante es el mensaje no las personas. El documental es la voz de un colectivo y, por eso, no aparecen nombres, tan solo el listado de todos los socios de Amade que han puesto voz al sector”.