déficit de plazas residenciales para personas mayores
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Aumenta el déficit de plazas residenciales para personas mayores

Según la Asociación de  Directoras y Gerentes de Servicios Sociales aumenta el déficit de plazas residenciales para personas mayores: “Son necesarias 75.000 plazas residenciales para alcanzar las 5 plazas por cada 100 personas mayores de 65  años que establece la OMS”. Asimismo, también señala que son necesarias, al menos, 62.000 plazas para atender la demanda actual de personas en situación de dependencia que están en lista de espera.

La Asociación de  Directoras y Gerentes de Servicios Sociales explica que el  incremento  de 643 plazas residenciales en 2020 supone solo un 0,2 %  respecto al  año anterior. Teniendo en cuenta el incremento del número de personas mayores en España, el índice de cobertura (plazas por cada 100 personas mayores de 65 años), se reduce, como viene ocurriendo en los  últimos ocho años, en los que se reduce 0,43 puntos.

Los  5.529 centros  residenciales que había en España al finalizar 2020 son 13 menos que el año anterior, lo que confirma el estancamiento del sector. Los centros públicos son 1.451 (16 más que el año anterior) y los privados 4.078 (29 menos que antes de la pandemia).

Déficit de plazas residenciales para personas mayores (ratio 5 %)

El   resultado   es  un  mayor  déficit   de  plazas residenciales año a año: si en 2014 faltaban 53.103 plazas para alcanzar la ratio del 5 %, en el último año este déficit alcanza las 75.699.

Atendiendo   a  la   demanda  que  existe actualmente sin  atender,  serían necesarias de manera inmediata no menos de 62.000 plazas residenciales para las personas con Dependencia Severa (Grado II) o Grandes Dependientes (Grado III).

Según datos oficiales (Estadísticas SAAD noviembre 2021. IMSERSO), hay en lista  de espera 91.729  personas con Grado II y  III, más 67.000 pendientes de valorar y que previsiblemente obtendrán uno de esos grados, lo que eleva el numero hasta las  158.729 personas, de las cuales, aplicando también los porcentajes actuales de personas atendidas, cuatro de cada diez demandarían un servicio residencial en plaza pública, concertada o en prestación vinculada a ese servicio. De ahí la estimación de que serían necesarias entre 62.000 y 63.000 plazas residenciales solo para atender la demanda, la lista de espera de la dependencia.

Las  comunidades  con mayor déficit de plazas son Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia, con 30.236, 22.860 y 14.331, respectivamente. Mientras que en cinco comunidades hay un exceso de plazas, destacando Castilla y León, con 17.541.

Casi  dos de cada tres plazas son de financiación pública

El 63,2%  de las  plazas residenciales son de financiación pública. Ello incluye plazas en centros públicos,  plazas concertadas en centros privados,  y  plazas que se financian con la  prestación vinculada al servicio. Este porcentaje ha ido aumentado ligeramente   en los últimos años, de manera que al finalizar 2020 suponían 2,65 por cada 100 personas mayores de 65 años.

Las comunidades con mayor cobertura de plazas de financiación pública son Castilla y León y Castilla- La Mancha, seguidas de Aragón y Extremadura. Las comunidades con menos  plazas de  financiación pública son Canarias y Murcia, que no alcanzan un 1,5 %. Madrid es la única comunidad donde las plazas exclusivamente privadas tienen una   cobertura mayor (2,5 %) que las de financiación pública (1,86 %).

Resulta significativo que un año y nueve meses después del inicio de la pandemia, aún no se hayan recupero el número de plazas residenciales  en el Sistema de Atención a la Dependencia: en febrero de 2020 eran 171.119, y en noviembre de 2021, 169.399 es decir, 1.720 plazas menos.

El tamaño medio de los centros (nº medio de plazas por centro) es de 70,5. Alcanzando en Madrid su máximo 110 y en Extremadura el mínimo 46.