La campaña de movilizaciones llevada a cabo por CCOO y las trabajadoras del sector de la dependencia ha permitido abrir un proceso de diálogo social  entre agentes sociales (sindicatos y patronales) y el Gobierno, que está permitiendo avanzar en un acuerdo para acometer problemas endémicos en el sector, desde la insuficiente financiación del Estado, las altas listas de espera, mejorar la profesionalización en el sector, etc. Sin embargo, este sindicato lamenta que no se haya concretado una partida presupuestaria para mejorar las condiciones laborales y retributivas del personal que trabaja en el sector de la dependencia.

En este proceso de negociación se reconoce abiertamente la necesidad de mejorar las condiciones laborales y retributivas del personal que trabaja en el sector de la dependencia, un sector altamente feminizado, con elevadas cargas de trabajo, que se han incrementado exponencialmente con la pandemia, con multitud de lesiones musculoesqueléticas, y con un alto nivel de automedicación derivada de las cargas de trabajo, que además se agrava por unos salarios bajos y en algunos sectores como la ayuda a domicilio con jornadas muy precarias con un alto índice de jornada parcial. Sin embargo, desde CCOO se denuncia que no se concreta una partida presupuestaria concreta para poder acometer este objetivo.

Todo ello contribuye a que en la actualidad existan muchas dificultades para contratar a profesionales que trabajen en el sector, con un riesgo evidente de que vuelva a recaer en el entorno familiar a las personas dependientes. Desde CCOO se defiende la necesidad de profesionalizar el sector y aumentar la calidad de los cuidados que deben recibir las personas dependientes. Para ello, es imprescindible que en este acuerdo se vincule en este y en futuros ejercicios destinar parte del presupuesto que se va a inyectar en el sector a mejorar las condiciones laborales y retributivas del personal para garantizar en el futuro la atención de las personas dependientes con calidad.

La crisis del COVID-19 ha puesto de manifiesto las limitaciones y falta de medios en muchas áreas, pero especialmente en la sanitaria y en el ámbito de la dependencia. Quienes han sufrido las peores consecuencias han sido las personas más vulnerables. El tramo de edad donde la Covid-19 ha sido más letal está ampliamente representado entre las personas alojadas en los centros residenciales, siendo además lugares donde la concentración de personas es muy elevada, lo que es un factor importante en la diseminación de la enfermedad.

Para CCOO, las líneas generales de actuación que deben vertebrar este plan de choque son las siguientes:

  • Financiación. Revertir los recortes impuestos durante la crisis anterior. Desde el año 2012 el recorte acumulado ha sido de 5.864 millones de euros, para, por un lado, recuperar la calidad de la atención como eje articulador y objetivo prioritario del Sistema de Dependencia y, por otro, mejorar las condiciones laborales y retributivas del sector.
  • Calidad de la atención a las personas dependientes.
  • Vigilancia y transparencia en la subcontratación de servicios.
  • Continuar poniendo en valor el diálogo social, fundamental para abordar y consensuar las soluciones y decisiones, que deban ser tomadas en los próximos años.