No es ningún secreto que las circunstancias sanitarias actuales van a alterar las tradiciones navideñas de todas las casas españolas. Lo más evidente serán las reuniones, que no podrán ser tan numerosas como acostumbran, pero aún así habrá muchos mayores que durante este periodo salgan de las residencias para visitar los hogares familiares y celebrar las fiestas con los suyos, siempre y cuando se cumplan las medidas establecidas de número de personas y el resto de las indicaciones que van a ir comunicando las autoridades sanitarias.

Dadas estas circunstancias, y aunque se respete el número máximo de personas reunidas, todas las precauciones adicionales que hagan que los mayores estén en un entorno más seguro son necesarias. Estas medidas para proporcionar una mayor seguridad serán beneficiosas, tanto para las personas mayores como para sus familiares, que reduciendo los riesgos de contagio disfrutarán con más tranquilidad de estas fechas tan señaladas. Además, no solo hay que tener cuidado únicamente con la amenaza más sonada, la del COVID-19, sino que existen otros peligros habituales para los mayores que abandonan su residencia habitual y que deben convivir por un tiempo en espacios a los que no están habituados. Peligros del día a día que también pueden derivar en accidentes domésticos y que se pueden prevenir con pequeños ajustes o factores a tener en cuenta.

Para maximizar la seguridad y prevenir posibles riesgos, el director de Innovación Médica y Sistemas de Gestión de Sanitas Mayores, Pedro Cano, propone unos consejos que ayudarán a las personas mayores a disfrutar de unas navidades más seguras en compañía de sus seres queridos.

Recibir ayuda siempre de la misma persona. Si la persona mayor necesita ayuda para su movilidad de la residencia al hogar o dentro del propio domicilio, como para ir al servicio o a la cama, se debe asignar a una única persona que será la encargada hacerlo. El contacto físico, en este caso, será inevitable, pero al menos solo será con un único conviviente. Los demás familiares deben evitar cualquier contacto físico con los mayores y mantener la distancia de seguridad de, al menos, un metro y medio.

Mantener una temperatura constante. Las personas mayores pueden tener una mayor sensibilidad al frío o al calor, por lo que se deben evitar los cambios bruscos de temperatura, que debilitan el sistema inmunológico. Dentro del hogar, regular la temperatura con un termostato es lo más recomendable.

Ventilar las estancias. Sin embargo, no se debe mantener constantemente cerrado el hogar. Es necesario ventilar con bastante frecuencia para que se renueve el aire y reducir así la posibilidad de que el virus se quede atrapado en el ambiente. Cuando se ventile una estancia del hogar, se recomienda trasladar a la persona mayor a otra habitación donde las ventanas estén cerradas y donde la temperatura se mantenga estable.

Asignar objetos y estancias para el mayor. Cada conviviente del hogar deberá usar siempre los mismos utensilios u objetos cotidianos, como vasos, cubiertos o toallas. También se debería asignar el mismo asiento en la mesa o en el salón para cada persona. Después, si las circunstancias del hogar lo permiten, conviene asignar un baño exclusivo para la persona mayor que nadie más usará, y si va a dormir en la casa, tener una habitación donde nadie más entre, salvo para limpiar o acostarle.

Mascarilla y gel hidroalcohólico. La mascarilla se debe procurar mantener puesta en todo momento, también dentro de casa, tanto para el mayor como para el resto de los familiares. Solo se debería retirar cuando se vaya a comer y beber. Además, la persona mayor deberá tener siempre a mano su propio gel hidroalcohólico, de su uso exclusivo.

Estas son algunas medidas de prevención contra el COVID-19, pero también se debe tener cuidado con pequeños detalles que nada tienen que ver con el virus, pero que también pueden suponer un riesgo:

  • Buena iluminación. Es altamente recomendable que el hogar tenga una buena iluminación en todas las estancias para que los mayores puedan medir bien las distancias y evitar golpes con muebles o caídas.
  • Suelos lo más libres posibles. Se deben eliminar o fijar las alfombras para dar estabilidad al suelo, además de retirar cualquier objeto que no esté muy a la vista pero que pueda obstaculizar el paso. Tampoco se debe caminar cuando el suelo esté recién fregado, encerado o abrillantado.
  • Evitar escaleras. Hay que procurar que los mayores no necesiten usar escaleras, y si es estrictamente necesario, instalar pasamanos y bandas antideslizantes en el borde de cada escalón.
  • Baños con plato de ducha. El suelo de las bañeras suele ser más inestable que el de los platos de ducha, por las exigencias de movilidad de los mayores. También es recomendable evitar la formación de vapor, ya que puede ocasionar mareos.

Estas recomendaciones permitirán a los mayores tener una mayor seguridad en el hogar de sus familiares y disfrutar de estas fiestas junto a los suyos.