La evolución de la tecnología durante estos meses de confinamiento no ha tenido parangón. Se ha convertido en una importante aliada de la sanidad y también del sector sociosanitario. Para ser exactos, siempre lo ha sido, pero, en estos momentos de pandemia, se ha evidenciado todo su potencial.

En estas circunstancias adversas, la tecnología ha sabido dar respuestas rápidas, flexibles y sostenibles a las necesidades y exigencias de la sociedad, entidades y profesionales. Así lo pusieron de manifiesto los invitados al III Encuentro Virtual Balance “Soluciones tecnológicas para el cuidado de las personas mayores”, organizado por Grupo SENDA y el periódico BALANCE Sociosanitario.

El III Encuentro Virtual Balance “Soluciones tecnológicas para el cuidado de las personas mayores” reunió el pasado viernes, 3 de julio, a responsables de las cuatro empresas punteras en el desarrollo de tecnología para los sectores sanitarios y sociosanitarios: Francisco Manuel Suárez, responsable de I+D+i de ADD Informática;  Tomás Prieto, director general de Ibernex; Vicente Collado, director de Tecnología de Iseco Servicios Tecnológicos, y Gonzalo Castellanos, manager South Europe & America de NEAT. Estos especialistas analizaron y contaron cómo se ha vivido la pandemia en el sector tecnológico, cómo han trabajado a contrarreloj, y día a día, para ofrecer las mejores soluciones y alternativas a los requerimientos urgentes de hospitales, residencias de mayores y también a las personas mayores y dependientes en sus hogares. Asimismo dialogaron sobre cómo se están preparando y cuáles son los retos a los que se enfrenta la tecnología a corto y medio plazo para ser reconocida como una inversión en eficiencia, seguridad y apoyo humano.

Tecnología poco explotada

Todos ellos estuvieron de acuerdo en que la tecnología ya existía, pero no ha sido suficientemente explotada. Por ello, el primer paso que ha dado la mayoría de las empresas es adaptar las soluciones con las que contaban a la nueva realidad y necesidades de sus clientes. El objetivo central ha sido implementar los servicio sin que ello supusiera un esfuerzo para los profesionales ni un coste adicional, en muchos casos, pero sí un beneficio evidente en el usuario final; en este caso, pacientes crónicos y personas mayores y/o con dependencia.

“Hasta ahora hay empresas que han apostado por la digitalización como aspecto diferencial de sus servicios. Pero esto ha venido para quedarse y va a ser fundamental para ayudar”, afirmó Tomás Prieto, de Ibernex.

Principales necesidades de los clientes

Vicente Collado, de Iseco Servicios Tecnológicos, explicó que los requerimientos principales de los clientes, en este contexto, se resumen en tres: rapidez, flexibilidad y sostenibilidad. Así lo explicó: “Esta crisis ha exigido rapidez en la respuesta, ya que lo que ocurría hoy en una residencia o en un hospital tenía que ser resulto hoy, porque mañana aparecía otro problema. Además, los sistemas no podían muy herméticos porque las necesidades cambiaban constantemente. Era necesario que la tecnología fuera flexible. También debía ser sostenible, tanto en coste como en ahorro de tiempo para los profesionales. No había partida presupuestaria pensada para este suceso, y había que cubrir otras necesidades más básicas como la compra de EPIS, además no se tenía tiempo para formar a los profesionales, que estaban dedicando su labor a salvar vidas, por lo que debían ser soluciones sencillas y fáciles de manejar por los profesionales, que no interfirieran en su labor principal”. Con estas premisas ha trabajado Iseco en sus desarrollos tecnológicos.

Pero no es el único, ya que la premura en dar respuesta a las entidades y facilitar la labor al personal sanitario y sociosanitario han sido los objetivos de la mayor parte de las empresas tecnológicas en este momento de crisis.

Gonzalo Castellanos, manager South Europe & America de NEAT

Gonzalo Castellanos, manager South Europe & America de NEAT

Cuidar la salud de profesionales y usuarios

“Salvaguardas la salud  de las personas mayores y la de los profesionales que los atienden son dos objetivos claros con los que hemos trabajado en esta etapa”, expresó Gonzalo Castellanos, de NEAT. Para cuidar a los profesionales, se implantó el teletrabajo. NEAT ha creado una plataforma que permite que los profesionales de teleasistencia puedan teletrabajar, y sean más agiles en las valoraciones de los usuarios, en la asignación del plan de cuidados y en el seguimiento del servicio, que son las bases del servicio de teleasistencia. “Estamos trabajando es en dos de nuestros módulos, el de valoración y el de seguimiento, para que le dé más agilidad al prestador de servicios y que sea más accesible. Podremos llegar a mucho más mayores de forma más ágil”, asegura Castellanos.

Para salvaguardar la salud de los usuarios del servicio, pusieron en marcha la instalación un protocolo contacto cero, que permitía la instalación de los terminales de teleasistencia en las viviendas de las personas mayores sin presencia de un técnico. De este modo, podían estar en su hogar monitorizadas y tener un seguimiento de forma segura.

Por otra parte, el terminal de teleasistencia NOVO es una apuesta por la digitalización, que consigue ampliar servicios en la vivienda, y conectar dispositivos de constantes vitales, monitorización de hábitos, etc., además de las funcionalidades habituales de un terminal de teleasistencia. Por lo que ofrece un servicio de telemedicina y acerca el hospital al domicilio.

En el ámbito residencial, NEAT se centra en ofrecer seguridad a residentes y profesionales, a través de lo que llaman zonificación, “basado en una tecnología ya existente probada y garantizada, porque es la tecnología con la que hemos trabajado el control de errantes y que hemos conseguido los centros abiertos y libres de sujeciones. Ahora damos un paso más y, además de centros abiertos y libres de sujeciones, podremos hablar de centros seguros.

Tomás Prieto, director general de Ibernex

Tomás Prieto, director general de Ibernex

Monitorización para una atención de calidad

Tomás Prieto de Ibernex también subrayó la importancia de la tecnología para anticiparse y ayudar a las personas más vulnerables. “Hemos aprendido que tenemos que prevenir y anticiparnos con trazabilidad, buscando datos que nos permitan tomar decisiones lo más acertadas posibles”.

En este sentido, uno de los proyecto estrella de Ibernex está relacionado con la monitorización de personas que están en sus casas para conocer cómo ayudar y acercar las residencias, e incluso los hospitales, a los domicilios. “Estamos trabajando con inteligencia artificial y machine learning para desarrollar algoritmos que nos permitan trabajar y anticiparnos al comportamiento. Una de las posibilidades es cómo podemos acercar y unir a las personas mayores que quieren estar más tiempo en sus casas”, apuntó Prieto. También reconoció que esta solución está teniendo muy buena aceptación y ya hay  Administraciones Públicas que se están planteando su uso.

Esta monitorización es fundamental para poder ayudar, flexibilizar y, sobre todo, responder con rapidez. Todos estos aspectos han sido claves para proporcionar tranquilidad a los usuarios, profesionales y familiares.

El control de entorno es otra de las líneas de trabajo de Ibernex. Quieren aprovechar la domótica para mejorar el bienestar. “Estamos trabajando con datos para mejorar la eficiencia energética en las instalaciones y la iluminación, que es algo muy importante para la salud de las personas”.

Por otra parte, están evolucionando hacia la identificación de las prendas de ropa de los residentes con una serie de etiquetas. Se trata de control de errantes, pero en base a las etiquetas de la ropa. Y también están trabajando en soluciones a través de cámaras de vídeo, tratando las imágenes y procesándolas, para observar patrones de comportamiento que sirvan para anticiparse.

Vicente Collado, director de Tecnología de Iseco Servicios Tecnológicos

Vicente Collado, director de Tecnología de Iseco Servicios Tecnológicos

Integración y cooperación de sistemas

El objetivo principal en el que se ha basado Iseco, en este tiempo, es en intentar que la tecnología  evite daños colaterales, “que sea humana y que no vaya más a allá de mejorar el confort de las personas que están en nuestros centros”, apunta Vicente Collado.

Para ello, su sistema de comunicación paciente-enfermera, que está basado en una pantalla táctil, permite no solo pulsar un botón, hacer sonar una alarma y hablar con quien corresponda, sino también enlazar con el software de gestión que hay en la residencia para introducir tareas directamente en la pantalla. “Es lo que se llama digitalizar las residencias”, sostiene Collado.

Sin embargo, como explica este especialista, poner un elemento en la habitación que todo el mundo toca, puede ser un foco de infección y puede ser un daño colateral. Por tanto, han conseguido que el sistema sea por voz, anulando directamente el riesgo.

Además, Iseco está haciendo un esfuerzo importante para intentar que los sistemas que hay desplegados en un centro sanitario o sociosanitario cooperen entre sí. “Hemos incorporado inteligencia artificial. Los sistemas tienen que aprender, tienen que optimizarse, deben ser flexibles para adaptarse a las necesidades de cada centro”, explica Collado.

Esta cooperación es muy ventajosa porque “la suma recursos, multiplica los beneficios”, opina el responsable de Iseco. Además, “es parte de la clave para que la inversión que se hace en los centros se rentabilice más rápidamente”, concreta. Por otra parte, ayuda a que se entienda y se visibilice la utilidad e importancia de la tecnología.

 Francisco Manuel Suárez, responsable de I+D+i de ADD Informática

Francisco Manuel Suárez, responsable de I+D+i de ADD Informática

La importancia de la estandarización de los datos

En ADD, además de mejorar su software de gestión de residencias (Resiplus), adaptándolo a las necesidades de control que requería el abordaje de la pandemia, están trabajando en promover un estándar de datos para que los centros sanitarios y sociosanitarios pueda gestionar y comunicar la información relevante solicitada por las Administraciones Públicas, sin que suponga una mayor carga de trabajo para los profesionales que, dadas las circunstancias de urgencia, tienen otras obligaciones en las que centrarse. Es lo que han llamado el Proyecto COVID 19.  Nació en marzo y, para desarrollo, se unieron ADD, Iseco y el Hospital de la Fe de Valencia, con el objetivo de reducir la carga de trabajo de los profesionales. “Con esta  iniciativa se ha ayudado a que las Administraciones pudieran tener los datos a tiempo real y de manera eficiente sin que supusiera un mayor tiempo para los profesionales. Ha consistido en desarrollar un estándar de datos a nivel global para conectar las aplicaciones de gestión con las aplicaciones de las Administraciones Públicas”, manifestó Francisco Suárez. Según este experto, “un estándar de datos es necesario, no se puede mandar información a distintas Administraciones Públicas cada una en un formato. No es sostenible”.

Para el responsable de ADD también es muy importante la integración de sistemas de distintas empresas para potenciar los beneficios de la tecnología y aportar soluciones innovadoras para que se gestione mejor el cuidado de los mayores.

En el ámbito de la tecnología la formación es otra de las cuestiones que consideran básicas en ADD, por eso han dedicado esfuerzo y recursos a crear un campus online dirigido a profesionales, mejorando la disponibilidad y accesibilidad, se trata de formación financiada.

Por último, Suárez explicó que hay otras áreas en las que también se están desarrollando, como la realidad virtual, la inteligencia artificial  y el big data: gafas inteligentes que muestran información de los residentes, su estado, tratamiento, información por voz, reconocimiento de personas, etc.

Retos de futuro

Los participantes del III Encuentro Virtual Balance “Soluciones tecnológicas para el cuidado de las personas mayores”, organizado por Grupo SENDA y el periódico BALANCE Sociosanitario, explicaron los retos de futuro del sector de la tecnología en lo que a atención y cuidado de las personas mayores y dependientes se refiere.

Gonzalo Castellanos, manager South Europe & America de NEAT incidió en que uno de los retos es la convergencia sanitaria. En su opinión, está resuelta desde el punto de vista de la tecnología porque existen software que permiten recoger y enviar la información a un repositorio de datos. Y esos datos que se extraen del ámbito sociosanitario en residencias, centros de día o a través de la teleasistencia se pueden donar de forma segura a sanidad, “pero es necesario que la Administración Pública apueste por esta convergencia”, concluyó Castellanos. Aún se debe dar el paso de la integración de esa información.

Por su parte, Francisco Manuel Suárez, responsable de I+D+i de ADD Informática hizo hincapié en la necesidad de resolver las barreras burocráticas. “El principal reto que tenemos es modelo territorial y competencial y se necesita liderazgo por parte del Ministerio de Sanidad”. Las residencias ya están digitalizadas y la gestión de datos es posible. Se debe implantar un modelo de integración donde todos ganemos. La tecnología para conseguirlo existe y el coste es cero”.

Tomás Prieto, director general de Ibernex destacó las alianzas entre compañías tecnológicas como motor para mejorar en innovación y eficiencia. Colaborar y unirse con otras empresas para desarrollar proyectos comunes aporta y multiplica.

Este especialista también reivindicó la Marca España. Esta crisis ha puesto de manifiesto que, en muchas ocasiones, depender de fabricantes de otros países puede tener inconvenientes.  Por lo que la apuesta por tecnologías nacionales puede ser la solución. “A veces no nos damos cuenta de grandísimo potencial que hay en España tanto en empresas tecnológicas como fabricantes”, señaló.

Por último, Vicente Collado, director de Tecnología de Iseco Servicios Tecnológicos habló del reto de considerar la tecnología como una inversión, no como un coste: “En cuanto a los costes, siempre digo que no se trata de gastar más sino de gastar mejor”.  Y –apostilló- “tenemos margen”.  Y si por esta reflexión  no convenciera, Collado explicó que hay otra razón de peso, que se ha podido ver en estas semanas, y es que “los recursos sanitario son finitos. Sin embargo, la tecnología no entiende de turnos, de enfermedades, y sería absurdo no invertir en tecnología”.

Otro el reto principal de las empresas tecnológicas, según el responsable de Iseco es asumir que el one soft tiene que terminar. “La clave es el servicio y es lo que tenemos que ofrecer. De esta manera, esa pequeña barrera que hay del impacto inicial de la compra de la tecnología debe diluirse en el tiempo y actualizarla con un servicio constante para el cliente”.

En cuanto a la cooperación, aclaró que cooperar en tecnología es fácil, “pero tenemos que demostrar que también podemos cooperar en dar un servicio común a un cliente final”.