El presidente de la confederación europea de empresas e instituciones de atención a la dependencia (European Confederation of Care Home Organisations – ECHO), José Alberto Echevarría, ha afirmado que “el coronavirus no ha entrado en el 75 % de las residencias de España y en Europa hemos estado al mismo nivel, y el dato es similar en el conjunto de países de la Unión Europea”. La ECHO es la Confederación europea que agrupa a las federaciones más representativas de cada uno de los países de la Unión Europea del sector de la dependencia.

Estas afirmaciones han sido realizadas durante la inauguración de las nuevas instalaciones que la residencia Olimpia de Bilbao ha estrenado tras una profunda remodelación. En la inauguración, Echevarría, que además es el secretario de la Federación Empresarial de la Dependencia (FED), ha estado acompañado por el concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Bilbao, Juan Ibarretxe, y el director general de Promoción de la Autonomía Personal de la Diputación Foral de Bizkaia, Asier Alustiza. Asimismo, también ha acudido Marian Díaz, presidenta de AFA Bizkaia, que es la asociación de familiares de personas enfermas de alzhéimer y otras demencias.

Dada la actual situación de pandemia provocada por el COVID-19, el acto ha reunido a un número reducido de asistentes que han seguido las normas de seguridad como el mantenimiento de la distancia social, uso de mascarillas, toma de la temperatura antes de entrar al centro e higiene de manos. Además, la residencia ha realizado durante la semana pasada pequeños actos previos de inauguración con familiares, amigos, residentes y personal, repartiendo de esta forma el número de asistentes que, en situación de normalidad, habrían sido invitados a un acto conjunto.

Tras el corte de cinta y un aurresku de honor, la directora de la residencia Olimpia, Iratxe Landeta, ha ejercido de anfitriona, junto a Francis Solórzano, ejecutivo de Adriano Care, grupo al que pertenece la residencia Olimpia.

Landeta ha explicado que las obras “han modificado toda la residencia para dar “mejor respuesta a las necesidades de las personas mayores”. Así, ha enumerado que se han creado espacios más amplios o más privados, “y se ha dotado a la residencia de un mobiliario y decoración vanguardista. Además, ahora contamos con espacios amplios técnicamente adaptados para facilitar más la libertad de movimiento”.

Trato injusto

En lo que respecta a la gestión y atención de las residencias de personas mayores durante la fase más crítica de la actual pandemia de la COVID-19, el presidente de la European Confederation of Care Home Organisations (ECHO), Alberto Echevarría ha denunciado que “se ha tratado muy mal y de forma muy injusta a las residencias de personas mayores”.

“Las residencias no han fallado. Las residencias están para cuidar a los mayores y nuestro papel lo hemos realizado con un alto grado de profesionalización y dedicación.  Lo que nos ha fallado son las líneas de enlace con los sistemas sanitarios: Atención Primaria y los hospitales. En una residencia, en cuanto tenemos algún usuario que necesita de un cuidado médico por la razón que sea, en este caso por el COVID-19, avisamos a estas dos líneas. Cabe destacar, porque es clave, que en esta situación de pandemia no hemos contado con ninguno de los dos enlaces. Intentamos hacer la derivación hospitalaria y no nos lo han permitido. Muchos han fallecido donde no tenían que fallecer”, ha explicado.

Asimismo, ha afirmado que “muchas administraciones han fallado y nos han dejado solos a la hora de actuar ante casos de COVID-19, porque solo podíamos mantener a los usuarios en los centros, incrementando los contagios”. “Además, no se han adoptado las medidas preventivas necesarias. Sabiendo lo que se nos venía encima, desde las Administraciones se deberían haber marcado antes medidas previas de aislamiento a este colectivo tan vulnerable, así como la protección del entorno y trabajadores de estos centros”.

Echevarría ha hecho hincapié, además, en que “se han lanzado y se están lanzando mensajes de todo tipo en los que se habla incluso de medicalizar las residencias, que son erróneos”. En este contexto, ha señalado que, por ejemplo, las declaraciones de varios responsables políticos contra algunas residencias de mayores por haber encontrado las Fuerzas de Seguridad personas fallecidas en las habitaciones de los centros “como si se tratara de una grave negligencia que hay que perseguir, demuestra no sólo desconocimiento sino una grave irresponsabilidad al transmitir una imagen alarmista creando desconfianza”.

“Cuando una persona fallece en una residencia debe permanecer en el centro bien en un espacio reservado para ello o bien en su habitación hasta que los servicios funerarios vienen a por el cadáver. Si los servicios funerarios, por estar colapsados, tardan más de dos días en llegar no se puede acusar de negligencia a ese centro”.

 Con todo ello, el presidente de la ECHO ha afirmado que “el virus no ha entrado en el 75 % de las residencias de España y este mismo dato se ha dado en Europa”. “Se ha generalizado una situación que ha sido puntual en algunos centros. Evidentemente, las residencias nos hemos protegido como hemos podido, pero en aquellas que el virus ha entrado es normal que haya azotado duramente por su alto grado de contagiosidad y porque las personas mayores tienen patologías previas y son más débiles ante una amenaza de este tipo”.

“Si ha habido algún caso de negligencia espero que se investigue y se sancione, pero los centros no tenemos la culpa de esta situación y de tener contagios. Sí tienen la culpa aquellas Administraciones que cuando se han visto desbordadas nos han dicho que las personas se quedaran en las residencias con lo que ello supone”.