El sector sociosanitario y asistencial de cuidado a las personas mayores o dependientes es un sector de empleo y de futuro debido, principalmente, al progresivo envejecimiento de la población y a la mayor soledad o dependencia existente.

En los últimos 13 años (desde 2007 al 2020), según fuentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, las altas al sistema de la Seguridad Social en las actividades sanitarias han crecido un 36%, mientras que en el sector asistencial residencial lo ha hecho un 69% y en el de actividades de servicios sin alojamiento (SAD) en un 107,7%.

Cada vez más la sociedad española requiere de más empleos para el cuidado de la salud y la atención social. En este sentido, a 31 de diciembre de 2020 trabajaban en el sector 1.744.766 personas, de las cuales 1.156.630 eran sanitarios, 285.279 trabajaban en centros residenciales y 318.519 en el sector de la asistencia domiciliaria.

Atención sociosanitaria en auge

El número de trabajadores en el sector sanitario sigue siendo el más numeroso, pero su ponderación sobre el total disminuye del 72,6% en 2007 al 65,7% en 2020. Por el contrario, la ponderación de los trabajadores en el sector residencial aumenta del 14,4% al 16,2% y la de la atención domiciliaria crece desde el 13,1% al 18,1%, aumentando en 165.199 empleos en los últimos 13 años.

En lo que respecta a la evolución del último año, comparando las altas a la Seguridad Social interanuales de diciembre de 2019 a diciembre de 2020, la evolución del crecimiento del empleo se ha visto influenciada por las necesidades consecuentes del coronavirus Covid-19, creciendo el empleo en el sector sanitario en 41.843 personas (+3,8%) mientras que en el sector residencial lo ha hecho en 5.103 (+1,8%) y en el sector de servicios sociales sin alojamiento (domiciliarios) lo ha hecho en 28.388 personas (+9,8%).

En términos anuales, en los últimos 5 años el sector de atención domiciliaria a las personas mayores o dependientes viene creciendo alrededor del 10% anual, más del doble que el total del empleo en el sector sanitario y asistencial, consecuencia de que más del 85% de las personas prefieren vivir y ser cuidadas en sus domicilios.

Fórmate y consigue empleo

La formación en el sector de los cuidados a las personas mayores o dependientes garantiza empleo. Por tanto, quien quiera incorporarse a trabajar en el sector sociosanitario, ya sea en el ámbito residencial o en la ayuda a domicilio, debe de obtener el certificado oficial de profesionalidad en atención sociosanitaria a personas dependientes.

La teleformación se ha convertido en la mejor opción para obtener la formación para aquellas personas que están trabajando, ya que permite conciliar mejor las obligaciones laborales, familiares y personales. El 90% de esta formación se puede realizar de manera ONLINE, desde cualquier dispositivo que tenga conexión a internet, y el 10% restante es formación presencial, para la realización de tutorías (para verificar que la formación online se ha asimilado correctamente) y de los exámenes, que requieren la presencia del alumno para acreditar su identidad.

Actualmente, y enfatizada por las restricciones que conlleva la pandemia del coronavirus, la formación online es la de mayor crecimiento, ya que su metodología garantiza la calidad de la misma, y tiene muchas ventajas como que: es más económica, no requiere desplazamientos, disponible las 24 horas, estudias a tu ritmo y tienes el apoyo constante de un profesor-tutor que te acompaña durante todo el periodo de aprendizaje. Nadie abandona la teleformación por dificultad en realizarla.

El 98% de los estudiantes de Supercuidadores encuentran empleo cuando termina la formación, ya que la demanda es superior a la oferta y, según distintas fuentes del sector sociosanitario, se encuentran con graves problemas de contratación de personal cualificado. Supercuidadores tiene el sello Cum Laude, ya que el 99% de sus alumnos recomiendan su formación.

Según Aurelio López-Barajas, CEO de Supercuidadres, «con la profesionalización de la figura del cuidador (gerocultores, auxiliares de SAD, personal de teleasistencia…) estamos contribuyendo a que las personas dependientes reciban mejores servicios y consigan su bienestar, bienestar que nos gustaría tener a todos cuando nos toque ser mayores o perdamos nuestra autonomía física o mental”.