El actual modelo farmacéutico de atención a las residencias de la Comunidad de Madrid ofrece un servicio eficaz, competente y de confianza. Esta es una de las principales conclusiones que destacaron los asistentes al webinar “El papel de la farmacia en el sector sociosanitario”, organizado por la Asociación de Empresarios de Farmacias de Madrid (Adefarma).

El encuentro virtual, que tuvo lugar ayer, 25 de noviembre, de 10:00 a 11:30 horas, reunió a representantes del sector farmacéutico, a patronales de atención a la dependencia y a la Administración Pública para analizar el actual modelo de gestión farmacéutica en residencias de la Comunidad de Madrid, sus ventajas e inconvenientes para los usuarios y la necesidad de una propuesta de modelo con proyección de futuro.

Durante la inauguración, el presidente de la Confederación Empresarial de Madrid CEOE (CEIM), Miguel Garrido, transmitió su agradecimiento, en nombre de todos los empresarios madrileños, a los farmacéuticos, “un sector empresarial que ha tenido y tiene una importancia capital en estos momentos de emergencia sanitaria, social y empresarial”.

La viceconsejera de Política Social, Igualdad y Familia de la Comunidad de Madrid, Silvia Sánchez, también hizo un reconocimiento a los farmacéuticos como aliados estratégicos y afirmó que son “un agente de proximidad básico y prioritario”. Asimismo, puso en valor el papel social tan importante que desempeñan para “detectar la soledad no deseada”, en personas mayores que viven en su hogar, así como su implicación en el ámbito sociosanitario. “Si queremos avanzar hacia modelos de atención centrados en la persona hemos de construirlo juntos y contando con todos los agentes que intervienen”, apuntó

Para reflexionar sobre la labor que están llevando a cabo los farmacéuticos comunitarios en las residencias, el presidente de Adefarma, Cristóbal López de la Manzanara, se cuestionó qué habría pasado si, en esta situación de pandemia que estamos viviendo,  tal como establece el Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril, las residencias de más de 100 plazas estuvieran atendidas por los hospitales, en lugar de por los farmacéuticos comunitarios. En su opinión, la respuesta está clara: “Hubiera sido un caos”.  Por eso, hizo un llamamiento a la Comunidad de Madrid, para que valoren concienzudamente cuál es el mejor modelo de farmacia que se puede ofrecer a las personas mayores que están institucionalizadas.

López de la Manzanara insistió en que es importante que se elimine la diferenciación en el trato a las residencias de más de 100 camas con respecto a las que tienen menos de 100. También considera fundamental que los centros sociosanitarios puedan elegir libremente la farmacia y el farmacéutico que les atiende, sin que la Administración intervenga. De hecho, argumentó que los farmacéuticos comunitarios tienen más capilaridad para llegar y atender a las residencias de más de 100 plazas que los propios hospitales, cuyo sistema está más burocratizado. “Las farmacias tenemos contacto directo con las residencias y conocemos sus necesidades y la de sus usuarios”. Además, ha sostenido que el que los farmacéuticos comunitarios trabajen con estos centros es menos costoso para la Administración.

Encuentro Adefarma

Por su parte, el secretario general de Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia (Aeste), Jesús Cubero, confirmó que el modelo farmacéutico de atención a las residencias de la Comunidad de Madrid funciona. En su opinión, hay que otorgar mayor libertad a los farmacéuticos y a las residencias para que establezca los canales de colaboración adecuados para garantizar el derecho de la persona mayor que vive en una residencia a poder disponer de la mejor asistencia. “Y, cuando la residencia elige libremente, elije al mejor proveedor”, puntualizó.

En la misma línea, la secretaria general de la Asociación Madrileña de Atención a la Dependencia (Amade), Esther García, indicó que no hay necesidad de cambiar un modelo que funciona. Esther García destacó sobre todo el valor de la confianza que aportan los farmacéuticos. No obstante, sí hay margen de mejora. El principal inconveniente del modelo, para Esther García, radica en las interrelaciones de las residencias con el sistema sanitario público. La secretaria general de Amade ha explicado que “entre las farmacias y las residencias, intermedia Atención Primaria, y eso crea disfunciones e ineficacia, que debería resolverse”.

La presidenta de la Plataforma para la Atención a la Dependencia (PAD), María Jesús González, fue directa: “El sistema funciona. Actualmente, tenemos libre elección de farmacia y si no te funciona el servicio, por alguna causa, lo cambias”. María Jesús Gonzales hizo hincapié en el extraordinario servicio que las farmacias comunitarias han dado a las residencias durante la pandemia. “Debemos tener en cuenta que se han cerrado centros de salud que no tenían capacidad de respuesta. Y los farmacéuticos han estado suministrando a las residencias material de curar, absorbentes y todo tipo de productos que antes se suministraban en el centro de salud”. Además, subrayó los beneficios que la farmacia ofrece a las residencias y a sus usuarios, gracias a la tecnología que emplea. En concreto, comentó el casi error cero en la medicación gracias a los robots de emblistado.  

Por último, el secretario general de Adefarma, Rubén Martín, explicó que las farmacias son un garante de cohesión y de inclusión y “tenemos vocación de servicio”. Además, reconoció que “las farmacias que asistimos a los centros residenciales, los tenemos como prioridad, porque en muchas ocasiones, es nuestra principal vía de realización profesional”. Este especialista aseguró que para la farmacia es un privilegio poder formar parte de del sector sociosanitario y considera que juntos están haciendo una gran labor. “Aportamos flexibilidad, competitividad y garantía de servicio”, concluyó.

El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, no pudo estar en la jornada de manera presencial, pero intervino mediante un vídeo con el que quiso agradecer el papel de los farmacéuticos, que han podido garantizar el acceso a los tratamientos a todos ciudadanos, especialmente a los pacientes crónicos y más vulnerables en esta pandemia.  También mencionó el programa de atención farmacéutica implantado en los centros sociosanitarios públicos de la Comunidad de Madrid cuyo objetivo es promover una atención integral y de calidad a las personas mayores institucionalizadas.