Tras la presentación del “Plan de Choque para el impulso del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia” a las comunidades autónomas en el Consejo Territorial, el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, abordó ayer el documento en el marco del Diálogo Social, cuyos interlocutores son Ceoe, Cepyme, CCOO y UGT. Las patronales nacionales de atención a la dependencia Aeste (Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia), Asade (Asociación Estatal de Entidades de Servicios de Atención a Domicilio) y Ceaps (Circulo Empresarial de Atención a las Personas) acudieron al encuentro como miembros de la Ceoe.

Uno de los principales objetivos del encuentro fue que las organizaciones patronales y sindicales dieran su feedback al “Plan de Choque para el impulso del Sistema de Dependencia”. Además, tal y como ha explicado a “Balance Sociosanitario” el secretario general de Aeste, Jesús Cubero, “supuso una excelente oportunidad para analizar el documento y completar algunas medidas para que sea viable y mejore la calidad de la atención que prestamos a las personas mayores y en situación de dependencia”.

Entre las medidas que las patronales del sector considera importante implementar, Cubero destaca las siguientes:

  • Disponer de un Plan de Choque inmediato que aborde el gasto que ha supuesto el COVID-19 para el sector sociosanitario.
  • Definir medidas concretas para mejorar el Sistema de Atención a la Dependencia como, por ejemplo, reducir la lista de espera para acceder a un servicio o prestación e invertir en residencias, centros de día, ayuda a domicilio y teleasistencia.
  • Que parte de los fondos europeos estructurales se destinen a mejorar el sector de atención a la dependencia.

Principales objetivos

El “Plan de Choque para el impulso del Sistema de Dependencia” contará con 600 millones de euros y persigue los siguientes objetivos:

  1. Mejorar y simplificar la gestión del SAAD, agilizando los procedimientos y trámites administrativos.
  2. Reducir significativamente la lista de espera.
  3. Avanzar hacia un sistema de cuidados que facilite la atención domiciliaria de personas valoradas con dependencia moderada y grave. Para ello, es necesario incrementar las intensidades en el SAD y avanzar en los servicios de carácter preventivo y de apoyo en el domicilio.
  4. Ampliar las prestaciones y servicios, revirtiendo la pérdida de derechos producida en 2012 y 2013: flexibilizar y adaptar los servicios y prestaciones a las necesidades de cada persona (permitiendo compatibilidades entre ellas), recuperar las cuantías máximas de las prestaciones económicas y estudiar el establecimiento de cuantías mínimas.
  5. Priorizar la prestación directa de servicios frente a las prestaciones económicas.
  6. Asegurar una financiación adecuada de estas medidas mediante el incremento de la contribución de la Administración General del Estado.