Acescam y Fundación Mayores animan a escuchar más a los mayores y a aprender de su experiencia para cuidar mejor y conseguir un buen trato. Ha sido durante el acto que se ha celebrado esta semana con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia contra el Abuso y Maltrato en la Vejez.

El lema, Por lo legal y por lo moral: Respetar la Vejez, es vida, tal y como apuntan desde Acescam, consolida la dignidad del envejecimiento como valor fundamental que se recoge en el artículo 10 de la Constitución Española. A juicio de Acescam, la ley es clara, pero también lo es la tradición moral y, desde ahí, se garantiza el buen trato que está muy por encima de modas o de fines comerciales. 

Se trata de resaltar los derechos de las personas mayores, a través del compromiso familiar, social y político. Y eso, explican desde la Organización, es lo que se pretendía reforzar en el acto y con la participación de mayores que viven en centros residencias o en sus casas. 

En el encuentro ha participado el presidente de Acescam, José Manuel Llario; la presidenta de la Fundación Mayores y secretaria general de Acescam, María Ángeles Sánchez Trillo; la gerente de la Fundación Mayores, Pilar Sánchez Conde; así como otros profesionales de las dos organizaciones que trabajan desde distintos ámbitos con nuestros mayores.

Modelo de atención centrado en la persona

Por su parte, la directora general de Mayores de la Consejería de Bienestar Social de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM), Alba Rodríguez, ha destacado que el modelo centrado en la persona es “hacia donde tenemos que ir”, asegurando que las políticas de mayores tienen que hacerse contando con ellos, “para que elijan y nos dirijan”.

Concienciación ante el maltrato

Asimismo, la concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Toledo, Ana Belén Abellán, ha agradecido la labor que desarrollan tanto Acescam como la Fundación Mayores y se ha referido a la importancia y la necesidad de trabajar en la concienciación para prevenir cualquier tipo de maltrato.

Un acto que, inevitablemente, ha estado marcado por las experiencias que han vivido los profesionales desde que estallara la pandemia que, en su inicio, se cebó especialmente con nuestros mayores. Entre otras reivindicaciones, se ha lanzado el reto de conseguir que el XXI sea el siglo de los derechos de los mayores y para conseguirlo debemos trabajar cada uno de nosotros desde nuestro lugar y nuestras posibilidades.