La vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, ha destacado el reto de abordar un cambio de modelo residencial en el que el único interés y el centro de la gestión de los recursos públicos sea una atención de calidad y la dedicación a las personas residentes, con el objetivo de «humanizar los centros residenciales para personas mayores y que se parezcan cada vez más a un hogar». Así lo ha destacado durante la visita que ha realizado a la residencia para personas mayores dependientes de Carlet.

Oltra ha hecho hincapié en la apuesta que se ha hecho desde su departamento por un modelo residencial de futuro diseñado para «acompañar a las personas mayores en todo el proceso de envejecimiento», con una atención basada en la calidad y la calidez en el que participe todo el mundo y que dé respuesta a las necesidades de la sociedad actual.

Este nuevo modelo residencial puesto en marcha por la Conselleria y diseñado con la colaboración entre Administración, entidades y empresas del sector, está haciendo realidad «una construcción social de la red de recursos adaptados a las nuevas necesidades asistenciales de una población que aumenta cada año su esperanza de vida y requiere una atención mejor, más profesional y más individualizada» ha indicado Oltra.

Proyecto piloto para el cambio de modelo

Con este objetivo, la vicepresidenta ha recordado que hace dos años se puso en marcha en la residencia de Carlet ‘L’alegria de conviure’, un proyecto piloto para iniciar el proceso de cambio del actual modelo residencial «hacia un sistema orientado no solo a curar la enfermedad física sino también la enfermedad social, con ratios adecuadas y nuevas formas de atención».

Para ello, se constituyeron cuatro grupos de trabajo para ofrecer un diagnóstico sobre la problemática detectada en los centros residenciales de la Comunidad Valenciana y ofrecer propuestas de futuro para solucionarlo.

Necesidades para una mejor atención a las personas mayores

Entre las conclusiones aportadas, destaca la importancia de un modelo donde las necesidades sean diagnosticadas «individualmente» y cubiertas por los servicios de forma específica, además de «programas, prestaciones y recursos formales tendentes a incrementar el bienestar de las personas mayores residentes», ha explicado Oltra.

Respecto al personal, la vicepresidenta ha señalado que se contempla una mayor flexibilidad de las ratios de las trabajadoras y trabajadores, mejoras en las condiciones económicas y en la estabilidad laboral mediante la equiparación de salarios y convenios entre el sector público y privado, sanidad y servicios sociales.

El diagnóstico del sector propone también la revisión del estado de las instalaciones y un estudio de las necesidades de reforma y mejora, así como una nueva orden de acreditación que desarrolle todos los aspectos, también los referentes a seguridad, accesibilidad, modernización y tecnología.