Clece ha celebrado una jornada de puertas abiertas en el nuevo centro para mayores Fuente Olivo, en Valladolid, que dispondrá de 32 habitaciones y abrirá sus puertas próximamente. La compañía ha aprovechado esta apertura para hacer un acto homenaje a una serie de profesionales que se prestaron voluntarias durante la crisis para ayudar a aquellas personas que más lo necesitaban.

Una de ellas es Eva Muñoz, gerocultora que decidió confinarse de forma voluntaria en esta residencia habilitada como centro para cuarentena. Eva pasó aquí un total de 65 días alejada de su familia para cuidar de estas personas. “Lo hice casi sin pensar, era lo que tocaba en ese momento”, asegura. Lo mejor para ella ha sido saber que los residentes a los que cuidó están ahora fenomenal.

También han sido homenajeadas las auxiliares de ayuda a domicilio que se prestaron voluntarias para atender a usuarios positivos. “A los usuarios les impresionaba mucho vernos con el equipo de trabajo puesto, buzo, mascarilla, gafas, máscara. Les costaba reconocernos, así que yo siempre llamaba primero a la puerta y les dejaba que me viesen y me reconociesen en la distancia para después ponerme el equipo completo y entrar con todas las garantías de seguridad”, comenta Elena Antón.

Otras “heroínas” durante la crisis fueron las trabajadoras de Clece que se presentaron voluntarias para reforzar la vigilancia y seguimiento de las personas usuarias de teleasistencia que vivieron solas el confinamiento. Cada dos días contactaban con estas personas para hacerles más fácil el confinamiento, darles recomendaciones, ofrecerles acompañamiento o ponerles en contacto con el Banco del Tiempo del Ayuntamiento de Valladolid cuando detectaban alguna necesidad.

En esta jornada de puertas abiertas se realizó una visita al centro, que comparte espacio y servicios con la cooperativa Fuente Olivo, iniciativa única en el centro de la ciudad. El edificio se ha construido con elementos de alta calidad para transformarlo en un centro eficiente y confortable que dispone de climatización, wifi, piscina, terraza y jardín. Además de cocina propia, servicios médicos, de podología y fisioterapia, entre otros. Igualmente, se ha diseñado una moderna sala de rehabilitación fisioterapéutica y neurofuncional.

Habitación Clece

Higiene y desinfección

Atendiendo a la “nueva normalidad” el centro dispone de un equipo de control de acceso sin contacto que registra con exactitud la temperatura y el uso de mascarilla por parte de los visitantes y de un robot Xenex, a quien han bautizado con el nombre de María.  Se trata de un sistema de desinfección de última generación, que utiliza luz de radiación ultravioleta de alta intensidad. Esta luz es capaz de destruir microrganismos patógenos como bacterias, hongos y virus en pocos minutos. Además, estudios recientes realizados en el Instituto de Investigación Biomédica de Texas, han certificado que destruye el virus que causa COVID-19 con una aplicación de 2 minutos, logrando una efectividad del 99,99 % sin dañar los materiales o equipos de la residencia.

“La rapidez y eficacia de María no tiene competidores, se trata de una tecnología mucho más potente, efectiva y menos contaminante que los medios que existían hasta ahora”, indica José Antonio San José, director de la residencia Clece Vitam Fuente Olivo. Además de eficaz, el sistema Xenex es muy fácil de implementar en los procesos de limpieza, en todas las estancias y puede ser utilizado por el personal de limpieza del centro tras la formación correspondiente.

Las puertas abiertas se prolongarán durante toda la semana, siendo necesario concertar una cita previa para mantener un aforo limitado dentro de las instalaciones llamando al teléfono 983 950 532.