La Comunidad de Madrid ha actualizado el protocolo de medidas sobre salidas y visitas de familiares a las residencias de mayores de la región para permitir los encuentros de los residentes con sus seres queridos tras completarse la pauta de vacunación contra el COVID-19 en los centros sociosanitarios. De esta manera, se flexibiliza las visitas: los residentes inmunizados que estén inmovilizados podrán recibir a sus familiares en sus propias habitaciones, los mayores podrán ver a dos familiares a la vez y las visitas que se desarrollen en el exterior de los centros no tendrán limitación de tiempo.

La actualización del protocolo, elaborado por la Dirección General de Coordinación Socio-Sanitaria y la Dirección General de Atención al Mayor y a la Dependencia, entra en vigor hoy lunes e incluye varias novedades para incrementar la duración y el número de participantes en estos encuentros.

Así, si bien se mantiene la limitación de tres visitas a la semana de una hora de duración, el número de familiares que pueden participar en las mismas pasa de uno a dos por residente, una cantidad que se puede incrementar en caso de que el mayor precise algún tipo de ayuda. Además, por primera vez desde el comienzo de la pandemia, se permite que estas visitas a residentes vacunados que estén inmovilizados se realicen dentro de sus propias habitaciones.

En estos casos, y para permitir la interacción y el contacto físico que precisan estos residentes, durante la visita los familiares no estarán obligados a mantener la distancia de seguridad, aunque sí deberán observar el resto de medidas de protección generales (uso en todo momento de mascarilla, higiene de manos…).

Otra de las grandes novedades de la actualización del protocolo es que las visitas que se realicen en el exterior de los centros (jardines…) no tendrán limitación de tiempo y se podrán prolongar más allá de la hora permitida en el interior de las instalaciones, respetando siempre la distancia de seguridad y el uso de mascarilla. Además, en caso de que se declarara un brote que obligara a suspender las salidas y visitas, el mínimo de videollamadas facilitadas por el centro afectado para que los residentes puedan comunicarse con sus familiares pasa de dos a tres.