sector sociosanitario
Portrait of an african young nurse helping old elderly disable man grandfather to walk using walker equipment in the bedroom. Senior patient of nursing home moving with walking frame and nurse support

La FED considera inaceptables las declaraciones de la ministra Belarra sobre el sector sociosanitario y reflejan su desconocimiento

La Federación Empresarial de la Dependencia (FED), ante las declaraciones de Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, realizadas el pasado miércoles en el Congreso, quiere declarar lo siguiente:

Son fruto de un profundo desconocimiento del sector y considera inaceptables expresiones como que “se maniatan a personas” o “esta sujeción se realiza mediante fórmulas químicas”, además de calificar de “profundamente sorprendentes” las palabras de la ministra acerca de la masificación de los centros, teniendo en cuenta que “no se le ha visto poner un pie en ninguno”.

Es absolutamente indignante que se califique de “lobby que solo quiere hacer negocio” a un sector que está al servicio de más del 75% de las personas dependientes de este país y exigimos la rectificación de estas declaraciones.

Falta a la verdad a la hora de hacer responsable a las residencias de los retrasos y el fracaso en la reducción de las listas de espera, que son su competencia.

Como asegura Ignacio Fernández-Cid, presidente de la FED, “Desde que comenzó esta negociación con el gobierno del nuevo modelo de dependencia siempre hemos venido reivindicando que, dada la importancia del tema a regular, no debemos olvidar que estamos hablando del bienestar de nuestras personas dependientes, y que habría que tener un debate sosegado, con un entendimiento profundo del modelo actual y un análisis técnico y financiero que acreditara de manera certera las medidas a adoptar. Entendemos que en los diversos paquetes de medidas que nos ha ido proponiendo el Gobierno ha faltado un estudio reposado previo y se ha tenido un enfoque erróneo, intentando cambiar radicalmente el sistema de cuidados, buscando un acuerdo de máximos, cuando entendemos que debería ser de mínimos. Además, consideramos que todas estas propuestas tan extremas deberían ir acreditadas por una memoria económica que no se ha realizado a pesar de nuestras reiteradas solicitudes”

Ignacio Fernández Cid añade que “de aprobarse esta propuesta, solo se conseguiría frenar la inversión de nuevos centros, quedándonos con un parque de residencias obsoleto. Consideramos que los principales perjudicados del modelo propuesto serían los propios usuarios y sus familias (más de 100.000 residentes privados) que se encontrarían sin la oferta necesaria, tanto en cantidad como en calidad, para recibir la atención que requieren y a unos precios en torno a un 50% superiores a los actuales”.

Además, el presidente de la FED quiere alertar sobre los efectos que ya está provocando la propuesta: “Actualmente hay en promoción y construcción más de 38.500 camas en España y la simple posibilidad de que esta propuesta salga adelante ya ha creado una inseguridad jurídica en el sector que está ralentizando su crecimiento. En un país envejecido como el nuestro y con la llegada a la tercera edad de los baby boomers, los esfuerzos del sector deberían centrarse en desarrollar una red de centros para dependientes que sea sostenible y asumible para el bolsillo de los dependientes, sus familias y las instituciones públicas que conciertan plazas y, consideramos que se está apostando por justo lo contrario”.

Por último, desde FED valoran las declaraciones de la ministra sobre la apuesta por «priorizar la atención a domicilio» en estos términos: “Tenemos que apostar en un modelo centrado verdaderamente en la persona, dónde el dependiente puede elegir su centro independientemente de si es público y privado. Nosotros también consideramos que lo ideal es que las personas podamos vivir en nuestro hogar, pero hay grandes dependientes que requieren unos cuidados muy específicos que solo se los pueden ofrecer profesionales cualificados. Si la propuesta del Gobierno es que estos grandes dependientes vivan en su casa con una ayuda domiciliaria de 90 horas al mes en su máxima intensidad, lo que supone unas 3 horas al día, nos preocupa sobre quién recaerá el peso del cuidado de esa persona las otras 21 horas restantes del día” .