La importancia de la estimulación cognitiva para mantener un envejecimiento activo

La importancia de la estimulación cognitiva para mantener un envejecimiento activo

Cuando se alcanza una determinada edad es importante conocer cómo mantener o mejorar las capacidades cognitivas. En este sentido, la estimulación cognitiva a través de actividades y ejercicios es clave para promover aspectos como la salud mental, así como la independencia emocional y física de la persona mayor.

“Aspectos como la pérdida de la independencia y la autonomía afectan de manera directa en el bienestar emocional de las personas mayores. Por ello, un buen funcionamiento cognitivo permite gozar de una vejez digna y saludable”, señala David Curto, director Médico, Calidad e Innovación de Sanitas Mayores. De ahí la importancia de la estimulación cognitiva

Según explica el experto, entre los objetivos de la estimulación cognitiva se encuentran desarrollar las capacidades mentales, mejorar el rendimiento funcional, minimizar el estrés, mejorar la autoestima o incluso evitar la desconexión con el entorno para poder desarrollar las relaciones sociales. Además, la realización de actividades para estimular el cerebro ayuda a aquellas personas que tengan alguna enfermedad neurodegenerativa a ralentizar el proceso para poder tener una mejor calidad de vida.

Por todo ello, es necesario conocer qué aspectos necesita ejercitar cada persona para dar con las actividades adecuadas. Las funciones cognitivas como la memoria, la atención, el lenguaje o la orientación pueden estimularse de varias maneras diferentes:

  • A través de juegos clásicos, del día a día, como el ajedrez, el parchís o las cartas.
  • Realizando sudokus o resolviendo acertijos y sopas de letras. La clave está en mantener activo el cerebro.
  • Asimismo, es posible ejercitar el cerebro a través de la tecnología. Actualmente, la mayoría de las personas mayores cuentan con un teléfono móvil, por lo que se han desarrollado diversas aplicaciones y juegos online destinados a los más mayores, con el objetivo tanto de ayudar al cerebro como de pasar un buen rato.

“La estimulación cognitiva en personas mayores debe enfocarse desde un plano multidimensional para atender tanto a la mejora como al disfrute de la persona, a la vez que se tienen en cuenta las necesidades de cada patología y de cada individuo. Cada enfermedad y cada fase dentro de ésta necesita unos ejercicios concretos”, añade Curto.