La residencia Albertia de Valdespartera, habilitada como centro covid por el Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales, ha recibido esta semana a las primeras personas en la planta reservada para núcleos familiares asintomáticos. Este espacio cuenta con 18 habitaciones y tiene capacidad para 26 personas.

El mencionado centro residencial es uno de los tres ubicados en la ciudad de Zaragoza con el que pacientes asintomáticos que no puedan permanecer en sus domicilios por el coronavirus puedan garantizar la cuarentena.

En la planta de la residencia de Valdespartera reservada para familias hay habitaciones dobles e individuales y se estructura en función de las necesidades de cada núcleo. «Dispone de cunas, cambiadores, bañeras para los bebés, kits de higiene, con toallitas o pañales, por ejemplo, o leche para bebés, entre otros elementos necesarios para hacer la vida diaria», según ha enumerado Lucía Conde, trabajadora social de Cruz Roja Zaragoza y responsable de la gestión de este recurso sociosanitario.

Para evitar que estas familias tengan que bajar al comedor, situado en la planta baja, se ha habilitado un espacio en la sala de estar con parques infantiles, microondas, hervidores para biberón o juguetes. El personal y el voluntariado se encarga de llevarles la comida a la propia sala de estar.

Primeras familias que se benefician de este recurso

La primera familia que ha entrado en este recurso ha sido entrevistada y se le ha hecho una valoración propia de Cruz Roja para que entre a formar parte en las diferentes áreas de su intervención social, desde cubrir necesidades básicas hasta en su Plan de Empleo, con el objeto de conseguir su plena reinserción social.

La residencia Albertia cuenta con 70 plazas, de las cuales en estos momentos hay ocupadas 19. De estas personas, ocho mujeres y dos, menores.

Otras instalaciones destinadas a personas asintomáticas

Además de la de Valdespartera, en Zaragoza hay otras dos instalaciones destinadas a asintomáticos que necesiten un espacio en el que aislarse. Por un lado está la sala Multiusos, un centro gestionado asimismo por Cruz Roja. Por el otro, la residencia Baltasar Gracián, aunque en este caso cierra ya sus puertas como centro covid puesto que, al servir de nuevo como alojamiento para estudiantes universitario en el mes de septiembre, estos próximos días se van a emplear para desinfectar toda la instalación.