Lares ha celebrado el Día Internacional del Mayor con un acto virtual en el que los usuarios de las residencias Lares han expresando sus deseos, inquietudes y necesidades. Lares exige la garantía máxima para que sea cual sea el domicilio, pueblo o ciudad de las personas mayores y, por supuesto, su condición económica, nadie, por el hecho de ser mayor, sufra un deterioro en el disfrute de sus derechos o un trato discriminatorio. Las personas mayores son ciudadanos de pleno derecho, a los que les corresponde vivir sus momentos vitales con las mejores condiciones de dignidad y protección por parte de la sociedad.

La opinión de los mayores cuenta, y debemos escucharles. No podemos aceptar que se les haga invisibles. Sus deseos, sus sentimientos, sus ideas, sus miedos, sus dudas deben ser atendidas, porque una sociedad que no escucha a los mayores es una sociedad que desprecia el pasado en un presente y futuro llenos de incertidumbres.

En los últimos días, se ha desarrollado una actividad ocupacional en las residencias Lares por todo el territorio nacional. Se les pidió a las personas mayores que seleccionaran sus diez deseos, diez ideas fundamentales que, desde su punto de vista, sirvieran para gestionar mejor este tiempo tan duro que nos está tocando vivir. Este es el resultado, de los 10 deseos de las personas mayores que viven en centros Lares.

  1. VIVIR
  2. SALUD para las personas que quiero, y para mí.
  3. Poder ser atendido en el HOSPITAL, si lo necesito.
  4. Que NO ME AISLEN por el virus.
  5. Que llegue muy pronto la VACUNA.
  6. Recibir MÁS VISITAS.
  7. Hacer más cosas por MÍ MISMO.
  8. Que mi OPINIÓN se tenga en cuenta.
  9. Que NO ME TRATEN COMO A UN NIÑO.
  10. Que se valore a quienes ME CUIDAN.

Estos deseos obligan a Lares, hoy 1 de octubre, Día Internacional de las Personas Mayores, al mejor compromiso vital que arranca desde el deber de llegar hasta la realidad de los hechos con el impulso con sus deseos.

La Mesa Estatal de los Derechos de los Mayores de la que forma parte Lares, ha emitido un Manifiesto para exigir ante todas las autoridades públicas, nacionales e internacionales, una serie de medidas sociales y legislativas urgentes que supongan, de forma fehaciente, esa garantía a los derechos de los mayores que subyace en los deseos de su sabiduría experimentada.

  • Recordar una sanidad universal y gratuita de todos los ciudadanos, también de los mayores, vivan donde vivan. Una residencia es un hogar y un hogar no puede ser convertido en un hospital, y menos por intenciones de carácter lucrativo que conviertan esa especie de “sanidad de low cost” como una excusa para aumentar el precio de las plazas.
  • Es fundamental rediseñar la Atención Primaria para los centros y el SAD (Servicio de Atención a Domicilio). Es el complemento perfecto para convertir a las residencias en centros de prestación de servicios sociales.
  • Cambiar el sistema sanitario de atención, basado en el modelo de agudos, para poder habilitar estancias medias. Aplicar un principio de igualdad real, que protege a los más frágiles.
  • Profesionalización de los servicios mejora de la cualificación y condiciones laborales y económicas de los profesionales, en un sector ocupado por trabajadoras, por mujeres, en más del 95 %.
  • Apostar por las entidades del Tercer Sector sin ánimo de lucro para la prestación de los Servicios Sociales, frente a otras entidades con fines lucrativos.
  • Reformar la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de dependencia para adaptar las prestaciones a la nueva realidad y demanda de cuidados. También, poner en marcha políticas públicas dirigidas a evitar la discriminación de los mayores por razón de edad.
  • Favorecer un nuevo modelo habitacional de residencias y otros tipos de alojamientos basados en iniciativas de las propias personas mayores.
  • Incluir, en los presupuestos del Estado y de las comunidades autónomas recursos económicos que permitan mejorar la atención de las necesidades de las personas mayores y hacer un seguimiento de oficio de aquellas situaciones de vulnerabilidad e indefensión que pudiesen padecer.
  • Crear una Ley Integral de los Mayores que tienen tanto derecho como un joven o un menor. Es un adulto que debe tener garantizado su cuidado y protección.