El pasado 25 de marzo tuvo lugar una intensa jornada con dos mesas de reflexión y debate sobre el edadismo en nuestra sociedad. Hablamos de un fenómeno que constituye la tercera causa más común de discriminación en el mundo tras la raza y el género. La periodista Isabel Gemio fue la encargada de conducir ambas mesas compuestas por especialistas en la materia.

Durante la primera sesión participó Elena del Barrio, socióloga, experta en mayores y co-directora del Instituto Matia, que quiso puntualizar que este tipo de marginación no solo se dan en gente mayor. «No nos equivoquemos, el edadismo es toda discriminación por cuestión de edad y los jóvenes también la sufren». Laboralmente no solo se excluye a los mayore, se dejan currículum de lado porque se piden años de experiencia, requisito que por edad es imposible que los más jóvenes puedan cumplir. Descartar a alguien por los años que tenga en cualquier caso es una práctica común y normalizada. Del Barrio explica que hoy en día «Hacerse mayor se ha vuelto algo negativo. El edadismo se ha naturalizado. Existen microedadismos, igual que micromachismos. Se infravalora la vejez y hay que reivindicar la edad, sentirse orgulloso de ella».

Por su parte, José Aniorte, Delegado del área de Gobierno de Familias, Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Madrid, defiende que los mayores tienen mucho que aportar, más allá de lo productividad laboral, y debían ser dueños de su presente y su futuro, teniendo libertad de decisión sobre sus vidas. “La cultura gitana sí pone en valor la edad, y en Latinoamérica se defiende también la experiencia. Hoy es la sociedad civil, la que empieza a crear modelos diferentes frente al envejecimiento como el cohousing senior. La administración está colaborando con proyectos y programas como Voluntarios por Madrid, servicios de la Teleasistencia, Servicio a Domicilio y estrategias para combatir la Soledad no deseada, aunque sabemos que queda mucho por hacer”.

Juan Madrid, médico máster en salud pública y coordinador del proyecto “Los mayores también cuentan”, recordaba que estamos confundidos si creemos que los mayores por el hecho de envejecer dejan de ser parte útil de nuestra sociedad: “Por ejemplo, hoy en día los mayores viajan y estudian pasados los 65 años. Debemos resignificar la palabra edad. El poder generador del valor de la edad es enorme: consumen, viajan, estudian, cuidan… No paran de aportar”.

Segunda mesa

En la segunda mesa intervinieron personalidades del cine, la literatura y los proyectos sociales. La poetisa Inmaculada Chacón, quiso dignificar la palabra ancianidad. “Solo pronunciar “anciano” o “anciana” ya conlleva una concentración de sabiduría. Mientras envejecemos acumulamos conocimiento. Reivindiquemos la palabra”. Para Inma, es importante que este tipo de movimientos contra el edadismo se dirijan sobre todo a las personas jóvenes, porque los mayores ya están suficientemente concienciados. “Se ha perdido el respeto a la persona mayor, y no hablo de veneración, ni de sumisión, hablo de respeto”.

Ernesto Cabello, otro de los invitados, es coordinador de Convivir, una innovadora forma de residencia para mayores, donde los residentes son autónomos en sus decisiones y llevan a cabo un envejecimiento activo y participativo. Para él, combatir el edadismo pasa por asumir que somos diferentes y debe regir el principio de realidad: “Los viejos no somos todos iguales, somos diversos. Tratemos a los mayores como personas no como una suma de años”.

Del mundo de la interpretación, participó Isabel Prinz, actriz miembro de la plataforma de50pararriba. En su opinión, hay en lo audiovisual grandes dosis de discriminación no solo por edad, sino por sexo, y si se juntan ambos factores, la profesión es muy complicada. Por eso muchas de ellas se han unido en esta web, para dar más facilidad a directores de casting para encontrarlas. “Somos la Generación de Plata”, afirma cuando se refiere a las mujeres que dejan que su cabello se vuelva cano sin necesidad de teñirlo más. “En nuestra profesión, los artistas no nos jubilamos nunca. Pero si ves publicidad, solo en uno de cada 20 spots, verás a mujeres mayores de 50 años”.

#StopEdadismo ya cuenta con el apoyo de numerosos personajes mediáticos que van apoyando con sus vídeos e intervenciones esta iniciativa de Asispa, en colaboración con Quiero y Fundación Alicia y Guillermo. Este movimiento ya ha traspasado fronteras al sumarse también medios y organizaciones como Together International y Obra Sociais Viseu de Portugal, cuyo presidente José Carreira, intervino en la jornada explicando que “el edadismo nos afecta a lo largo de nuestras vidas, y está presente en las instituciones, nuestras relaciones y en nosotros mismos”.

Todos los ponentes estuvieron de acuerdo en que para combatir esta discriminación las herramientas más valiosas son la visibilización, la concienciación y la educación, con un factor común la intergeneracionalidad. Son necesarios proyectos y dinámicas con personas de todas las edades para enriquecernos mutuamente de convivencia inclusiva e integradora.

El programa está grabado y disponible para su consulta en Asispa y su canal de Youtube. El objetivo es ser el punto de partida de un movimiento que combata este tipo de discriminación invitando a que se sumen todas las personas, colectivos, grupos y empresas que compartan esta visión y quieran aportar su granito de arena.