La primera vacuna de España se suministró el domingo 27 de diciembre a primera hora de la mañana, y empezó por uno de los colectivos más vulnerables y necesitados: los mayores de las residencias y de los centros de mayores. Desde todas las empresas asociadas de Aeste se celebró la noticia y el personal se puso a disposición de las autoridades sanitarias para agilizar el proceso lo máximo posible, haciéndolo fácil para las personas mayores. La vacunación se alargará durante los próximos meses de enero y febrero, en remesas de 50.000 dosis por semana. Esta contempla, aproximadamente, proteger tanto a los 55.000 mayores de las residencias, como a los 70.000 profesionales que les cuidan y tratan a diario.

Tras la vacunación, siempre teniendo en cuenta que su administración es voluntaria,  las residencias se conviertan en los lugares más seguros para los mayores, incluso más que los propios domicilios.

La intención del plan es blindar a las residencias, ya que sus mayores son el segmento poblacional más vulnerable ante el coronavirus. Así, los centros, tras sufrir uno de los embates más duros de la pandemia, consiguen darle la vuelta a la situación dando lugar a una de las primeras burbujas sociales protegidas y seguras. Su inmunización se traducirá, previsiblemente, en una drástica reducción de la incidencia del virus en las residencias.

En todas las comunidades autónomas, la vacunación se llevará a cabo en las propias residencias, a excepción de la Comunidad de Madrid, donde las autoridades sanitarias han formado a las residencias que disponen de personal sanitario que puede llevar a cabo este cometido.

Jesús Cubero, secretario general de Aeste, ha asegurado que “la llegada de la vacuna supone que nuestros mayores se verán libres, por fin, de este maldito virus. Tras todos estos meses de sufrimiento y de espera, por fin vamos a tener un regalo de reyes anticipado. Un regalo que aportará normalidad, tranquilidad y seguridad a los mayores que habitan en nuestras residencias.”

La estrategia forma parte de la primera fase definida por el Ministerio de Sanidad, comprendida entre diciembre y marzo, y contempla, como grupos prioritarios: a mayores de residencias o de centros de mayores, y a personal sanitario y sociosanitario de estos centros. La vacuna se incorporará al calendario de vacunación español y será voluntaria, gratuita y administrada a través del Sistema Nacional de Salud.