Lares celebró esta semana su XVII Convención de manera virtual titulada “Situación y previsión ante la actual crisis del COVID-19 en residencias de mayores”. Más de 300 de expertos y profesionales del sector de atención residencial de Italia, República Checa, Holanda, Australia y, por supuesto, España, analizaron y reflexionaron sobre aspectos presentes y futuros generados por la crisis del coronavirus en centros de mayores.

El encuentro fue inaugurado por Juan Ignacio Vela, presidente nacional de Lares, y Jiri Horecky, presidente de la Red Europea de Envejecimiento (EAN). Ambos pusieron de manifiesto el impacto del COVID-19 en las residencias de mayores y los retos a los que se enfrenta el sector de los cuidados tras esta pandemia.

Tercer Sector
La crisis del COVID-19 ha cambiado el escenario de las entidades sociales, sin ánimo de lucro, y ha puesto de relieve las fortalezas y debilidades de uno de los sectores más afectados por esta pandemia. El diagnóstico de la situación, por expertos nacionales e internacionales, ha evidenciado “la discriminación que ha sufrido el Tercer Sector de acción social durante esta crisis, lo que ha afectado, especialmente, a las personas mayores”.

Juan Vela, como ya hiciera en el Congreso de los Diputados la semana pasada, insistió en la necesidad de mejorar el actual Sistema de Dependencia: “Lares es la voz viva de quienes el sistema público ha rechazado. Luchamos contra una pandemia, no contra las personas. No dejamos a nadie atrás y estamos donde no llega lo público o no le interesa a lo mercantil. Hacemos una labor fundamental, con escaso apoyo público”.

El aumento de gastos y la disminución de ingresos ha generado un importante desequilibrio presupuestario en las residencias de mayores. “Si las Administraciones quieren que el Tercer Sector siga ahorrándoles 228 millones de euros al año deberá dedicar, como mínimo, 50 millones en un plan de rescate del sector”, subrayó Juan José García, secretario general de Lares.

Asimismo, desde la Confederación Española de la Economía Social (CEPES) insisten en la necesidad de “humanizar la economía” para que los servicios públicos se presten de forma eficiente: “La Economía Social es el futuro”.

Coordinación sociosanitaria
Lorenzo Radice, del Instituto Italiano Sagrada Familia Onlus, destacó la falta de coordinación entre lo sanitario y lo social. En los países europeos más afectados, los centros residenciales han sufrido la mayor escasez de recursos de protección, “cuidando a las personas más vulnerables contra un virus sin contar con medios para ello”.

Durante esta crisis, lo sanitario ha arrollado a lo social. Desde la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) defendieron la necesidad de cambiar el paradigma de las residencias de mayores. “Urge una planificación integrada entre los servicios sanitarios y sociales que tenga en cuenta las necesidades individuales de las personas”, apuntó José Augusto García, presidente de la SEGG.

Hogares, no hospitales
La mala gestión ante el COVID-19 ha provocado, en opinión de los expertos, la quiebra de la universalidad y gratuidad de la sanidad pública en las residencias de mayores. “El personal de los centros está preparado para cuidar, no para curar. Somos hogares, no hospitales. La falta de material, la escasez de profesionales y la ausencia de un mando único han afectado especialmente a los centros residenciales”, expusieron.

Ante la falta de previsión por parte de la Administración Pública, las entidades del Tercer Sector “han sido ejemplo de compromiso y solidaridad hacia los más vulnerables. Nuestro objetivo es cuidar bien, y cada día mejor, a las personas mayores y en situación de dependencia. Pero no podemos hacerlo sin las herramientas necesarias. Somos personas que cuidan a personas”.

Las entidades sin ánimo de lucro son mucho más que una actividad productiva. En este sentido, Rafael Luque, tesorero de Lares, señaló que “el éxito de nuestros centros se mide en función de la calidad del servicio prestado hacia los mayores”.

Atención centrada en la persona
La Atención Centrada en la Persona deber ser primordial, ahora más que nunca. El modelo de atención Lares se basa en la autonomía y particularidad de cada persona a la que atiende.

En este sentido, Manuel Nevado, Doctor en Ciencias de la Salud, defendió la necesidad de trabajar para que la sanidad pública atienda correctamente a las personas mayores. “La medicalización va totalmente en contra de un modelo centrado en la persona. Las residencias son lugares donde compartir experiencias de vida. Lugares en los que socializar”.

Por su parte, Lourdes Bermejo, vicepresidenta de la SEGG, reflexionó sobre los aprendizajes a partir de la experiencia del COVID 19 en residencias: “Ante una situación desconocida y compleja, no podemos olvidar el que siempre ha sido nuestro objetivo: asegurar la calidad de vida de cada persona respetando su dignidad”.

Clausura
Luciano Poyato, presidente de la Plataforma del Tercer Sector, clausuró la XVII Convención Lares con un mensaje de apoyo a las entidades sociales. “El valor de la dignidad no entiende de barreras. Lares ha sido la voz de las personas mayores y ahora, más que nunca, debemos tener un papel activo en la reconstrucción social del país”, afirmó.

La pandemia ha provocado una crisis social, sanitaria y económica. Ante esta dificultad, las entidades sin ánimo de lucro “hemos impuesto la solidaridad como respuesta para mantener intacta la atención a las personas. Lares es y será garantía de no dejar nunca a nadie atrás”.