Lares Extremadura, que nació en 1992, continúa trabajando para ofrecer calidez y calidad en sus cuidados personalizados a los usuarios de sus centros en la región. Actualmente, esta entidad sin ánimo de lucro dedicada al servicio de personas mayores, de personas en situación de discapacidad, dependencia o en riesgo de exclusión social, está implantada en numerosos municipios extremeños. En una comunidad en la que, según datos de 2019, el 20,72 % de la población es mayor de 65 años, y en la que gestiona 1.157 plazas residenciales de las 14.604 con las que cuenta la región, es decir, el 7,92 % de ellas.

En la actualidad Lares Extremadura cuenta con 24 centros asociados, y unos 1.419 beneficiarios con 1.157 plazas en residencias, 77 en centro de día, poco a poco se añaden servicios de atención domiciliaria y comidas a domicilio. Sus centros están distribuidos a lo largo de toda la región, pero especialmente en zonas rurales de la comunidad.

Cada día, sus trabajadores, intentan materializar la misión de la entidad, que es prestar a sus usuarios una atención de calidad y calidez personalizada, de manera que cada persona atendida vea satisfecha sus necesidades y expectativas. “Siempre actuaos con criterios de eficiencia, transparencia y compromiso social”, afirman desde Lares Extremadura. Una labor que busca ser ejemplo de calidad humana y técnica en la prestación de servicios y la individualización e integridad de estos.