Ante la falta de profesionales en el sector sociosanitario, Lares ha puesto en marcha un Programa Urgente de formación de personas sin habilitación profesional, a través del cual se busca evitar que se produzcan incorporaciones de personas sin ningún conocimiento previo. Este programa puede ser adaptado para la realización de una formación básica a cuidadores informales.

El último Consejo Territorial ha aprobado fórmulas para la habilitación extraordinaria de personal para el desempeño de funciones sanitarias. Esto es bueno para el corto plazo, pero desde Lares se apela a que los diferentes colegios profesionales, universidades y autoridades públicas se comprometan a una urgente reforma de todo tipo de procesos formativos, pues las primeras promociones requieren cinco años y el déficit de personal sanitario suficiente también es estructural.

Se trata de una acción formativa de 30 horas lectivas, incluido un acompañamiento preliminar, organizada en torno a cinco módulos temáticos. El Gobierno de Navarra está utilizando dicho material formativo de Lares para realizar, con Lares Navarra, la formación de estas personas. Más de 250 personas ya han sido formadas, siendo ésta una garantía ante la fuerza de la segunda ola de contagios en dicha comunidad autónoma.

Muy pronto, en otros territorios, como Castilla y León, se iniciará también este proceso formativo de personas sin habilitación profesional.

El presidente de Lares, Juan Ignacio Vela, afirma que “queremos y necesitamos a cuidadores cualificados, con visión global de una profesión que, mayoritariamente, ejercen mujeres. El 92 % de las personas que cuidan son trabajadoras”.

Módulos prácticos y dinámicos

“Hemos realizado un extraordinario ejercicio docente para convertir las 350 horas habituales, en módulos muy prácticos y didácticos”, prosigue Vela, “y hemos conseguido 30 horas de esencia de los cuidados que cubren las cinco grandes áreas de aprendizaje de esta labor: Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD), movilizaciones y actividad física, disfagia y primeros auxilios, prevención de enfermedades transmisibles y, por último, comunicación y atención psicológica con los usuarios”.

Para el presidente de Lares, “el modelo formativo se basa en la atención, desde lo más parecido a una casa. Modelos de atención domiciliaria, comunitaria, y cuando no esa posible eso, un centro residencial con servicios sociales. Es el modelo Lares centrado en la persona, y lo que ella desea, y no al revés”. Por eso, desde Lares se está proponiendo a las comunidades autónomas utilicen dicho material formativo para la mejor capacitación de los cuidadores informales, que se integre en este modelo formativo, a quien cuida de manera informal, en el ámbito del hogar”.

Según Juan Vela, “es clave defender y proteger la dignificación de las personas mayores y en situación de dependencia. Y eso empieza, también, por la dignificación, reconocimiento y formación de todos los que cuidan a las personas mayores en situación de dependencia” y, además, añade, “debemos reconocer la realidad que existe y no mirar hacia otro lado.