El Foro LideA ha celebrado la jornada titulada la vulneración de los derechos de las personas mayores durante la crisis del COVID-19, que contó con la participación de la presidenta de Grupo SENDA, Matilde Pelegrí; el presidente de Lares, Juan Vela; el secretario general de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), Alfredo Bohórquez; la adjunta a Dirección de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma), Elisa Nuez; y el portavoz de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP), Víctor López. El coordinador general del Foro LideA, Pedro Pomares, fue el responsable de coordinar el encuentro.

Matilde Pelegrí centró su intervención en cómo han abordado los medios de comunicación la crisis sanitaria del COVID-19. Para ello, ofreció datos interesantes sobre cómo a partir de la primera semana de marzo bajó drásticamente el consumo de información deportiva y de aquella relacionada con el automóvil. Por el contrario, se incrementó el consumo de portales de noticias económicas y locales, con un pico en la segunda semana de marzo. Las redes sociales también asistieron a un repunte desde la segunda semana de marzo, siendo Twitter la que generó más volumen. Por otra parte, la televisión fue el principal medio para informarse de las novedades del COVID, seguido de Internet. La radio continuó siendo el tercer medio, con mayor protagonismo en mayores de 40 años.

“La crisis ha evidenciado el gran desconocimiento del amplio y diverso grupo de población al que nos referimos cuando hablamos de personas mayores. Y, por supuesto, ha quedado patente el desconocimiento del sector de atención a la dependencia”, subrayó la presidenta de Grupo SENDA.

Concretamente, respecto a la realidad que se vivió en las residencias, Pelegrí constató que los medios generales “desconocen lo que son. Una residencia no es un hospital, tampoco es una morgue. Es su casa”. No obstante, en su opinión, el propio sector tiene parte de responsabilidad, “porque no ha transmitido el buen hacer de los centros”.

Durante las semanas de confinamiento también se habló de la soledad, “pero fueron tantas las iniciativas que no resultaron eficientes”. Por todo ello, Matilde reivindicó el papel de los medios de comunicación especializados, como los de Grupo SENDA. “Nos declaramos servicio público y, en tres semanas, hicimos cerca de 30 entrevistas relacionadas con el COVID-19 y las personas mayores desde diferentes perspectivas; dedicamos el número de abril de BALANCE Socisanitario al COVID-19, publicado en digital en abierto; y en el portal SENIOR50 también nos hicimos eco”, concluyó.

Por su parte, Elisa Nuez de Ceoma habló sobre las personas mayores y lanzó varias propuestas para el futuro. “Las personas mayores deben poder permanecer en sus casas el máximo tiempo posible e ir a la residencia con un alto grado de dependencia. Además, las residencias no pueden ser del ámbito sanitario”, expuso. Además, reivindicó la eliminación del copago farmacéutico y la bajada del IVA en, por ejemplo, los pañales.

Por otra parte, además de reivindicar unas pensiones dignas, Nuez criticó el actual edadismo: “Se ha obligado al confinamiento solo por razón de edad. Los organismos deben tener en cuenta a las personas mayores. Hay personas que lo han pasado muy mal, que han estado solas”. Por eso, defendió el movimiento vecinal o el derecho a la educación a lo largo de toda la vida. “Pero que nada se haga sin el criterio de las personas mayores”, aseveró.

El presidente de Lares, Juan Vela, defendió un trato humanizante y digno de las personas mayores. “El cuidado debería ser el centro de nuestras relaciones. Tendríamos que aprender a releer la sociedad en la que vivimos en cuidado. El maltrato es un grave problema, pero la parte positiva, que es el cuidado, nadie se lo ha tomado en serio. Y uno de los grandes aprendizajes es cómo vamos a cuidar”, expuso.

Por eso, insistió en la necesidad de reinventar como sociedad los valores del cuidado. “Esto, trasladado a las personas mayores, tiene una importancia relevante. Nuestro trabajo no es lavar a una persona o darle de comer, es mucho más grande. Es dignificar a la persona mientras la duchamos o en el momento de la comida con la alimentación. La actitud de cómo hacemos las cosas es muy importante”, apuntó.

Por eso, en su opinión, el cuidado tiene que ser transversal y responder al concepto de humanización. “Durante la pandemia hemos aprendido el coste de lo que ha supuesto el distanciamiento social y despedir a los fallecidos. Tenemos que reinventar el modelo de cuidado”, detalló Vela.

El secretario general de la Segg, Alfredo Bohórquez, se centró en las lecciones aprendidas tras la crisis sanitaria. “Desde la sociedad científica defendimos que, igual que se ha hecho un mando único de hospitales, hay que hacer uno de residencias para evitar la vulneración de los derechos de las personas mayores y que sean atendidas en el mejor lugar posible”, manifestó. Para ello, expuso que es necesario invertir en investigación, que genera conocimientos y riqueza. Y propuso el diálogo y corresponsabilidad, independientemente del partido, para buscar soluciones a largo plazo encaminadas a mejorar el modelo de atención sociosanitario y a humanizar la atención fomentando la convivencia y el apoyo sanitario.

“Da igual que una persona mayores sea dependiente o no, viva en su casa o no. Todos tienen los mismos derechos. La sociedad civil tiene que trabajar codo con codo con las Administraciones. Tenemos que dialogar. El culpable es el virus, y toda la sociedad tiene que trabajar para vencerlo”, aseveró Bohórquez.

Finalmente, el portavoz de UDP Víctor López se centró la vulneración de los derechos de las personas mayores por el COVID-19. “Los casos de edadismo y la falta de comunicación de los familiares con los residentes ha traído una consecuencia positiva: la llegada de una nueva realidad, que es la puesta en valor de la salud, de los médicos y otros profesionales de la sanidad pública universal, así como de la investigación biomédica y biofarmacéuetica”, explicó. Todo ello, continuó López, para estar vigilantes ante un posible rebrote y otras pandemias. Asimismo, destacó “el gran valor del estudio de vida saludable para mejorar las defensas”.