Los centros de atención diurna para personas dependientes o con discapacidad, así como los centros de atención a la infancia y adolescencia vuelven a abrir sus instalaciones, tras la publicación en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) de la resolución de la Consejería de Empleo y Políticas Sociales que permite su actividad.

La resolución recalca el «carácter esencial» de los servicios sociales, tal y como ya recogía la Orden SND/295/2020, y justifica la necesidad de mantener los centros de atención diurna abiertos para evitar los «efectos negativos» que tendría la interrupción de los cuidados diarios en las personas dependientes o con discapacidad.

Según recuerda dicho documento, las personas usuarias de los centros de atención diurna tienen un Plan Individual de Atención, por el cual el usuario recibe los apoyos, programas de estimulación, de terapia, rehabilitación y cuidados específicos adecuados a su situación de dependencia. «La supresión de la aplicación del Plan Individual de Atención provoca un notable y, en ocasiones, irreversible retroceso, constatándose un progresivo deterioro físico y cognitivo al privar a los usuarios no solo de las terapias precisas, sino además de la posibilidad de socializar y mantener unas rutinas imprescindibles», sostiene.

El documento también hace alusión a la baja incidencia que hasta el momento ha tenido el coronavirus en este tipo de instalaciones, así como su contribución a la conciliación familiar.

En base a todo ello, y tras considerar que la protección de la salud pública también es estimular la prevención de la enfermedad, aboga por que los centros de día no estén sometidos a cese de actividad en una situación de no confinamiento generalizado.

Planes de contingencia

Los centros de atención diurna van a mantenerse abiertos bajo las condiciones que se establecieron el pasado 24 de agosto, en la resolución de la Consejería de Empleo y Políticas Sociales que detallaba las medidas preventivas y de organización en los Centros Sociales de Cantabria durante el periodo de nueva normalidad.

De este modo, deberán cumplir, con especial rigor, lo establecido en los Planes de Acción y los Planes de Contingencia, así como el conjunto de disposiciones que les sean de aplicación emanadas desde la autoridad sanitaria.

La aparición de un brote supondrá la suspensión inmediata de la atención presencial de las personas del grupo de referencia, hasta el momento en que exista constancia de la negatividad de las pruebas COVID de los restantes usuarios. En este supuesto, el centro adaptará en la medida de lo posible la atención a las personas usuarias por vías telemáticas para mantener los mínimos de atención y supervisión precisos.

Además, las personas usuarias, o en su defecto sus representantes legales, deberán firmar un escrito a modo de consentimiento, por el que se reconocen conocedores de que pese a las medidas de prevención y protección adoptadas por el centro existe un riesgo de contagio que se asume en beneficio de la atención a las personas usuarias.

El sistema público de centros de atención diurna para personas en situación de dependencia de Cantabria engloba 97 centros y presta servicios de prevención y promoción de la autonomía personal a 3.054 personas.